Tunja


Curador: Germán Toloza

Artistas

Edgar Eduardo Castro Moreno
Dilsa Jiménez Neira
Colectivo La Perra Blanca
Vilma Graciela  Martínez Rivera
Rocío Parra Parra
Otto Ricardo Pulido Echeverría
Hernán Guillermo Ramírez Montejo
Oscar Farley Sánchez Rodríguez
Salvador Sarmiento Rojas


Texto curatorial

Cohabitantes extremos en sus mecanismos de expresión

Pensar espontáneamente en Tunja evoca tanto la idiosincrasia de sus gentes como los acontecimientos históricos que orientaron el devenir político y social del país, relatos materializados en arquitecturas plenas de memoria, seguramente metarrelatos que nos hacen concebir una ciudad de la que osamos también imaginar un arte plástico específico.

Quienes la conocen mejor podrán hablar de la ciudad de una manera menos arquetípica, pues son muchas las relaciones contemporáneas que hacen pensar en las individualidades y acuerdos que interactúan entre sí y con el mundo globalizado, que extienden la noción de identidad de región a conceptos ampliados, a procesos de asimilación multicultural y transcultural. Esa otra ciudad que poco a poco han ido decantando las nuevas generaciones.

La diversidad en medios, poéticas de la realidad e interpretaciones de la función del arte es amplia, extrema, diría yo, en tono más satisfactorio. Las acuarelas elementales de Otto Pulido rememoran a Kokoschka y Chagall con asombrosa ternura y poética para mirar e interpretar el paisaje y las personas, animales o elementos de la naturaleza que en él danzan.

Rocío Parra asume en sus obras la organicidad como formato para referirse a una aproximación al cuerpo a partir de lo estético, la seducción y la reflexión. Oscar Sánchez se pregunta por la construcción de la imagen desde lo cultural, la globalización y lo político. En sus dibujos, casi a manera de tareas o bocetos instalados, Salvador Sarmiento busca replantear analogías de oficio y resignación, poder y control entre el personaje rural y el urbano. Vilma Martínez despliega, barrocamente, en sus relieves, desechos asimilados a la droga, con los que construye miméticamente espacios floridos a partir del mal o la alerta implícita en los referentes. Dilsa Jiménez se ha apropiado del “buen hacer” en la tradición moderna, adaptándolo a la construcción de sus argumentos, sin ansiedades de sintonía contemporánea, partiendo de la “buena pintura” tradicional y la herencia de las últimas vanguardias.

Otros artistas fluctúan en construcciones de transición, generalmente ausentes de estilística en la materialización, y una transhumancia y ruptura de límites, como desplazamientos entre el diseño y la arquitectura, con la pintura y la fotografía.

Muestra de ello son las fotografías intervenidas digitalmente de Edgar Castro, quien construye escenografías bidimensionales, con sugerencias espaciales, que evocan atmósferas de la tecnología y sus alternancias de formas, espacios y sofisticaciones. Igualmente, el video documental que coquetea en el despliegue estético, como lo hace Hernán Ramírez con Hunzahúa, aborda en una forma multidisciplinar el legado cultural en la mitología de sus ancestros.

El colectivo La perra blanca despliega una experiencia de procesos en la que se desplazan a espacios cotidianos como la plaza de mercado, vestidos con saco y corbata, y establecen una serie de intercambios con sus habitantes. Desarrollan también una acción metafórica política en el matadero de cerdos, involucrando aspectos propios de la sociedad, de manera irónica y casi siniestra, a partir del relato Los tres cerditos.

Germán Toloza

Lugar: Biblioteca Alfonso Patiño Roselli, Banco de la República
Carrera 8a entre calles 23 y 24 Claustro San Agustín.