Imagen Regional 6
Entrevista con los curadores
Rafael Ortiz, Martín Martínez, Viviana Ángel, Mary Ruth Urquijo, Conrado Uribe, Germán Toloza y Roberto Gutiérrez.
1. ¿Cuál cree usted que ha sido la mayor dificultad que encuentran los artistas en las regiones para el desarrollo de su trabajo y de su carrera?
Conrado Uribe
En primer lugar, y atendiendo al trabajo curatorial que desarrollo para este proyecto del Banco de la República, considero que se debe hacer una reflexión inicial con respecto a lo que llamamos regiones. Está claro que Colombia es un país de centralismos, por lo que, incluso, podríamos decir coloquialmente que hay regiones de regiones. Si bien en Colombia se considera región a todo aquello que se encuentra por fuera de la capital (el centro) hay ciudades como Medellín, Cali o Barranquilla que por sí mismas son centros de importancia política, económica y cultural. Lo que quiero con esta breve introducción, y hago aquí una alusión directa a las dos regiones (Antioquia y Chocó) que me correspondieron como co-curador de Imagen Regional, es reconocer que dentro de esa condición de lo regional en el país, hay diferentes categorías y matices que no se pueden analizar bajo una misma óptica. No sería justo medir con el mismo rasero dos contextos tan diferentes, lo que no quiere decir en ningún caso que reflexionar sobre la condición de la región en Colombia no sea pertinente, todo lo contrario, pero quizás sea necesario establecer precisiones. Es por eso que las respuestas que se encontrarán de aquí en adelante en general van a ser distintas para las dos regiones, concentradas particularmente en las observaciones hechas en sus ciudades capitales.
ANTIOQUIA
En el caso de este departamento, y particularmente en la ciudad de Medellín, considero que algunas de las principales dificultades para el desarrollo de los artistas y de su trabajo son:
-Una presencia insuficiente de espacios alternativos que contribuyan a circular sus propuestas y proyectos.
-Pocas posibilidades reales de intercambio y movilidad, tanto nacional como internacional; si estas posibilidades se ampliaran se enriquecería tanto la formación y confrontación profesional y se propiciaría una presencia constante y fuerte en la escena nacional.
-La escasa producción de discurso crítico frente a las obras y a las exposiciones realizadas no favorece la discusión, la confrontación ni la construcción pública de conceptos.
CHOCÓ
Aquí la situación más dramática la genera la ausencia de un programa académico de formación de artistas. De acuerdo con las entrevistas que tuve en la zona, en Quibdó existió un programa académico de pregrado en artes, entre 1996 y 2002, del que egresó gran parte de los artistas que conocí. Durante su existencia había un programa de intercambio con la Universidad del Bosque en Bogotá que permitía a los estudiantes atender durante un mes talleres y clases magistrales. Después de que la primera y única promoción egresó, el pregrado se cerró ya que la universidad consideró que el mantenimiento de una carrera en Artes no era rentable. En este momento están a punto de abrir un nuevo pregrado, esta vez se trata de una licenciatura que busca, sobre todo, atender las necesidades de formación artística en la educación básica primaria y secundaria de la región. Como parte del enfoque pedagógico propio de una licenciatura, el pregrado hará énfasis tanto en la educación musical como en la plástica. En general, si bien los artistas valoran este esfuerzo de la Secretaría de Educación del departamento, no se sienten totalmente satisfechos con el proyecto y quisieran otras soluciones a sus necesidades de formación. Esta ausencia de opciones académicas ha hecho que muchos de los artistas se refugien en las enseñanzas de un pintor local tradicional, quien estudió la técnica con algunos maestros en Bogotá en la década de los años sesenta. Todo esto ha dado como resultado que los artistas locales tengan unas concepciones bastante convencionales frente a la producción artística, llenas de muchos de los lugares comunes de la enseñanza tradicional moderna. Esta ausencia de formación también se reconoce en los funcionarios culturales.
Así mismo, casi podría decirse que consecuentemente, hay una ausencia de espacios adecuados en los que los artistas puedan presentar y exponer los resultados de sus proyectos y propuestas. Los espacios más importantes de Quibdó son la sala múltiple del Banco de la República y algunos puntos en las universidades locales. En ellos, sin embargo, hay muchas limitaciones de orden logístico. Debo agregar, además, que en esta región hay en general una escasa actividad cultural.
Germán Toloza
Creo que es un problema de información y acción significativas en cuanto al contexto y la generación de sentido. Veo muy claros algunos elementos, unos rasgos de producción muy propios de las aspiraciones del arte moderno, como una reacción tardía de la información que genera no solo desactualización sino ceguera ante los estímulos del medio.
Hablo de la mayoría de la población que aplicó al programa, es necesario aclararlo porque algunos de los seleccionados están muy conectados, que podría ser más aprovechada si el mismo programa les ofrece más posibilidades, si siembra en ellos una semilla; a mediano plazo tendríamos una mejor exposición de Imagen Regional.
Vi mucha desconexión en el rol del artista y, por lo tanto, en los atisbos, temáticas o estímulos que genera la creación artística, algo que lo tomo con pinzas, pues hasta dónde llega mi derecho a decir eso. Sin embargo, desde mi perspectiva y la de muchos, el arte contemporáneo puede producir flujos de conocimiento artístico, o de investigación artística, más conectados a los devenires políticos y sociales propios de las constelaciones de grupos humanos específicos, y obviamente también transnacionales, pues todo nos afecta.
Creo que en las regiones los artistas necesitamos articular procesos académicos, no necesariamente universitarios, donde converjan críticos y curadores, pero también sociólogos y politólogos que creen vasos comunicantes; esto sería muy productivo, pues articular los fenómenos de frontera de Cúcuta, o la marginalización en Bucaramanga a los propósitos del arte, enriquecería y propiciaría investigaciones interdisciplinarias e integrales de nuestras regiones.
Mary Ruth Urquijo
El factor económico, la carencia de instituciones o universidades que ofrezcan una carrera enfocada a las artes visuales, y los pocos campos de acción para trabajar en la profesión, pues algunos de estos espacios los ocupan personas que no tienen nada que ver con el quehacer artístico. Otro factor es la carencia de canales o programas de divulgación y apoyo a los talentos regionales.
Viviana Ángel
-Las experiencias son disímiles en lo concerniente a formación teórica, reflexión conceptual y claridad al abordar el trabajo artístico. El caso del Quindío presenta desventajas en Risaralda y Caldas debido a la escasa oferta de programas formales estético-artísticos.
-Falta de actualización respecto a los cambios y exigencias del arte contemporáneo en relación con las expresiones tradicionales en las regiones, lo que genera incoherencias en la parte conceptual y en el proceso de las obras. También, el desconcierto que causa en algunos artistas, con trayectoria en sus ciudades de origen, la exclusión en la selección de eventos nacionales e internacionales.
-El desestímulo de los creadores provocado por la falta de incentivos de las instituciones culturales, municipales y departamentales (talleres de buen nivel, becas, apoyo a proyectos de investigación e intercambios y bolsas de trabajo, entre otros).
Rafael Ortiz
El contexto ajeno a los procesos del arte contemporáneo, incluso dentro de los centros académicos. Algunos agentes que dinamizan este contexto hacen una gran labor formativa: sólo en Cartagena podemos hablar de Isabel Cristina (Universidad Jorge Tadeo Lozano), Eduardo Hernández (Bellas Artes), MALDEOJO (Grupo El Consorcio), Manuel Zúñiga, Harold Bolaño, entre otros. Laboratorios MINCULTURA, principalmente en Magdalena, Barranquilla, La Guajira, y ahora en Córdoba y Sucre. Otros curadores de la región tal vez apegados a esquemas establecidos y al reconocimiento del centro.
La modernidad pesa fuertemente en las estructuras formales de la sociedad. A pesar de esto, en el Caribe hay muchas personas del común que, aunque no tienen conocimiento del tema, están interesadas en explorar propuestas novedosas, y tienen la apertura y el carácter para hacer planteamientos reflexivos acordes con sus realidades; de esta forma el arte puede llegar a ser más participativo. La carrera de un artista contemporáneo en las ciudades del Caribe es azarosa. La infraestructura institucional es débil y el apoyo a las iniciativas se logra más fácilmente por fuera de los circuitos del arte (ONG, empresas o amigos), pero es un trabajo individual que no lo sostiene una red de instituciones (museos, galerías o iniciativas independientes de artistas) como sucede en Bogotá o Medellín.
Martín Martínez
Las dificultades que tienen los artistas regionales para su inserción y circulación en contextos nacionales son múltiples y se suman a aquellas inherentes a su actividad como forma de vida. Situaciones como la necesidad de acceder a modos de producción distintos de su condición, por ejemplo, plantean un problema social del artista. Paradójicamente, en lo local, aquellos artistas que mejor se adaptan, coincidiendo por lo general con ciertos parámetros del gusto de los sectores medios, afirmándose en tradiciones visuales o reproduciendo fácilmente esquemas y colorismos, en la medida en que son exitosos comercialmente se desinteresan por las escenas del arte, es decir, no participan de convocatorias, ni exhiben regularmente, y, en general, venden cuadros y se dedican a la marquetería. Buena parte de los egresados de Bellas Artes en Sucre se asimila a esta circunstancia.
Por otra parte, la carencia de centros de educación superior en Artes se traduce en una debilidad generalizada de una cultura proyectiva, atenta y familiarizada con las dinámicas de la escena visual que pudiera adaptar sus potencialidades.
En resumen, las mayores debilidades de los artistas locales, y de las cuales se derivan su aislamiento y poca circulación, son de carácter comunicativo, poco acceso a la información, bajo nivel académico, falta de organización, insuficientes recursos tecnológicos y de financiamiento.
Roberto Gutiérrez
El desconocimiento de la importancia del arte, la escasa audiencia que tienen en sus ciudades y la poca oferta de convocatorias.
2. ¿Qué piensan los artistas locales de Imagen Regional?
¿Lo ven como una posibilidad de acceso real a la escena nacional, o simplemente como una convocatoria más?
Conrado Uribe
De nuevo creo que es conveniente separar los comentarios para cada una de las regiones puesto que han tenido respuestas totalmente diferentes.
ANTIOQUIA
Para esta región, en la que los artistas de Medellín han sido los protagonistas, hubo interés y una muy buena recepción de la convocatoria, lo que se comprueba con el alto número de dossiers recibidos y con el hecho de que se presentaron varios artistas medellinenses que residen fuera de la ciudad. Lo anterior evidencia que el proyecto es percibido como la posibilidad efectiva de circular sus obras tanto en el contexto local como, eventualmente, en el nacional.
CHOCÓ
Aquí la recepción de la convocatoria fue muy diferente. En primer lugar, el hecho de que los artistas no presentaran sus dossiers dentro del tiempo normal de la convocatoria, situación precedida por una carta de protesta por parte del Consejo Regional de Artistas, hizo que a la región se le diera un tratamiento especial. Lo anterior me llevó a realizar un viaje no programado a la capital del departamento con el objeto de hacer reuniones y visitas. En segundo lugar, se identifican cierto desánimo y escepticismo del gremio frente a este tipo de proyectos. Los artistas chocoanos se sienten en desventaja respecto a los artistas de otras regiones, debido a una falta de proyectos educativos específicos, de intercambios artísticos bilaterales y de instituciones que apoyen con mayor determinación el arte en la zona. En consecuencia, piensan que son muy pocas las posibilidades efectivas de alcanzar escenarios nacionales. Esta fue una de las situaciones más difíciles que tuve que afrontar mientras estuve en Quibdó; sin embargo, respondí a los artistas con el argumento de que a ellos les correspondía asumir responsablemente esa realidad, haciendo todo lo posible por cambiar el estado de las cosas, participando activamente en las convocatorias y proyectos que, como este, buscan contribuir a que los procesos artísticos regionales tengan una mayor presencia en el país.
Germán Toloza
El papel que ha cumplido el Banco de la República a partir de su programa Imagen Regional es bueno, pero, si se me permite, tiene algo que replantear para no caer en un agotamiento prematuro. Ha sido bueno en la medida en que ofrece un evento que abre espacios a la producción artística de las regiones, lo cual es una oportunidad de participación, de emergencia y de "ser mirados" en un contexto amplio, nacional.
Sin embargo, el modelo que utiliza Imagen Regional es inclusivo "a secas", es decir, recoge la producción estatal como esté, dependiendo de la mirada que adopte el curador de turno, lo cual, obviamente, es respetable. Pero, dado que entran a jugar otros aspectos, creo que podría pensarse un modelo más orgánico e interactivo, que permita que el Banco, en vista de que hace una buena inversión en su programa, participe más articuladamente en un proceso; es necesario no solamente que recoja, sino que también cultive, aprovechando sus posibilidades de formación, dada la estructura intelectual, académica e incluso museística con que cuenta en Bogotá.
Trataré de justificar lo anterior. En varias regiones la academia no alcanza a cubrir las necesidades de formación, porque es muy limitada y, en algunos casos, como el de Cúcuta, ni siquiera existe. También hay una gran cantidad de personas autodidactas algunas, aunque pocas, con propuestas maravillosas. Abundan en cambio, la ingenuidad y el desconocimiento, que no siempre se traducen en algo que amerite articularse a una producción de región. Estos son términos delicados, que supuestamente generan muchas veces sometimiento, dependencia, ignorancia o parroquianismo, en gran medida por la concentración de riqueza, tecnología, información (aunque ésta se encuentre supuestamente a la orden del día en Internet), y otros aspectos que contribuyen a la hegemónica idea de centro y periferia.
Pienso que aquí cabe citar la propuesta de Kenneth Frampton, en cuanto a la necesidad de crear regionalismos críticos que no solo combatan la idea de una globalización alienante sino que trabajen por potenciar las particularidades culturales de manera crítica y productiva, que realmente interactúen con otras regiones de manera digna, es decir, que se generen procesos activos que hagan pensar en regiones-centros. De lo contrario, un programa tan importante del Banco puede agotarse; en Cúcuta, por ejemplo, sería bueno revisar los procesos.
En Bucaramanga hay una cantidad importante de artistas autodidactas, con una valiosa energía, que rechaza o se resiste a la academia que desarrolla el programa de Bellas Artes de la Universidad Industrial de Santander, UIS; no es fácil crear puentes que permitan intercambiar flujos de auto-reconocimiento. Sin embargo, creo que ellos quieren una participación que –a lo mejor soy atrevido al decirlo– no les plantee una jerarquía del conocimiento, tema que a veces molesta en las regiones, así lo he podido comprobar en mis viajes a provincias cercanas como Ocaña, Socorro y Charalá. El Banco podría llegar de una forma más relajada y quizás con una gran potencia, a partir de lo que tiene.
Propongo el aprovechamiento de toda la infraestructura intelectual y museística del Banco para ayudar a generar procesos más agresivos de formación en las regiones, pues hasta las academias son limitadas. Estoy hablando de procesos de intercambio más ambiciosos, como trasladar bilateralmente especialistas y grupos de artistas a las colecciones y conferencias, desplazar obras de arte contemporáneo con guiones curatoriales especializados a las regiones; el Banco lo puede hacer posible, dado su capital y su capacidad de asegurar las obras.
En este tipo de programas más blandos, es importantísima la manera de hacerlo, pues no se trata de buscar la homogeneización en la participación, sino de generar información y formación a partir de conceptos bien abordados de interculturización y transculturización. Dejo claro que es importante reconocer los elementos que produce el arte en las regiones, pero no desde la exagerada ingenuidad, o la falta de conocimiento de aspectos que para la producción simbólica contemporánea son sustanciales.
¿Cree que hay que hacerle cambios a la convocatoria?
Creo que la convocatoria es buena, es una de las que más credibilidad tiene en este momento, sobre todo entre los artistas emergentes, pero, además, mucho público, de todo tipo, va a verla. Igualmente, el hecho de que itinere es muy bueno para que los artistas circulen en otros medios y accedan finalmente a las salas del Banco de la República en Bogotá, por la seriedad, organización y credibilidad que representan.
Haría cambios estratégicos, pero de base, en el caso que el Banco decidiera configurar procesos de investigación, acompañamientos, etc.
Cuando uno habla con los artistas que elaboran propuestas un poco más complejas de instalar percibe que ellos sienten que la convocatoria está hecha más para arte de construcción tradicional y que de alguna manera se ven más favorecidos los pintores, los dibujantes y los fotógrafos. Pero aquellos que investigan con arte efímero o instalaciones complejas en nuevos medios, se verán atemorizados y dubitativos frente al hecho de pasar en la convocatoria, o si pasan, tendrán que pensar en cómo viajar a instalar, en sus gastos, etc.
¿Sería mejor tener un programa de talleres que una exposición?
No, yo no creo que haya que sacrificar la exposición, dejo claro que es buena, es una gran oportunidad, la gente le cree y es incluyente. En cierta forma ha recogido la responsabilidad de los salones regionales del Ministerio de Cultura, que empiezan a tener problemas, pues se les sale de las manos la parte de delegar, con quienes lo hacen y todo eso, y se producen muchas dudas, lo oigo seguido.
Mas bien diría que podría complementarse, que debería ser un individuo de dos cabezas pero con un mismo corazón, por ahora, pues inclusive puede tener más cabezas. Me refiero a ser exposición y ser pedagógico, de raíz. Podría, para equilibrar un poco, demorarse más entre una versión u otra, pero mientras tanto se iniciaría, con tiempo y con la misma seriedad que les caracteriza, un proceso agresivo de interacción, no de colonización, capital-región-capital, así se desdibuja un poco la idea de centro y periferia.
¿Qué otras sugerencias ha recogido de los artistas, o suyas, que nos ayuden a mejorar el proyecto?
Que el Banco construya para todo el nororiente colombiano una zona de transformación de fondo, reflejada en una gran manzana de artes integrales, como el Barbican Centre en Londres o como la Luis Ángel Arango y sus salas, con toda su asesoría y coordinación, como lo ha hecho hasta ahora, y que con ello se potencie todo ese talento admirable que espera por mejores oportunidades; eso sería un cambio de fondo, el Banco de la República interactuando con un gran centro cerca de la frontera.
Sugiero que nos ayuden a pensar esas estrategias de intercambio que nos permitan alimentarnos más de todo lo que el Banco ha hecho en el centro, pues en algunas regiones todavía es muy tímido y nos volvemos lugares a donde se desplazan ciertas cosas con timidez (no he dicho malas).
Sugiero que se piensen métodos de transporte y ayuda para trabajos complejos que no inhiban la convocatoria, por cuestiones de fragilidad, costos, seguridad, etc. Eso sesga hacia ciertos medios.
COMENTARIOS DE ALGUNOS ARTISTAS
Dice Carlos Julio: hay crisis como en otros salones, como el regional, en la proyección de ayudas al artista, en eso se descuidan, tanto en cosas pedagógicas como en ayudas para gastos de transporte (él vive en el km 18 en la vía a Cúcuta). Por ejemplo, en un Salón Regional tuvo muchas dificultades para llevar la obra a Bucaramanga, a Cúcuta y a Bogotá al Salón Nacional (es escultor con materiales orgánicos). Dice, además, que la convocatoria debería ser más abierta, es muy restrictiva con los lenguajes, ve difícil, por ejemplo, las exposiciones en la sala del Banco en Bucaramanga, porque es muy encerrada, como una bóveda, para obras que, por ejemplo, incluyen plantas.
Por su lado, Jairo opina que fue un aporte excelente cambiar el límite de edad, eso le dio una oportunidad valiosa de participar en una exposición del Banco de la República, el cual tiene una gran credibilidad (el artista tiene más de 40 años). Dice que es un evento mejor que el Salón Regional, muy serio, se siente muy bien con esta exposición.
Nelson, quien ya participó en una versión anterior, es positivo, lo considera una oportunidad valiosa, y, sobre todo, muy buena para un artista no muy conocido; su función es muy importante y hay buena proyección en los medios de comunicación, sólo lamenta que en las inauguraciones no haya unas palabras introductorias, un pequeño protocolo que les haga sentir acogidos desde el discurso verbal, quizás por alguien del Banco, algún experto.
Carlos dice que es importante, ya que para los nuevos artistas como él es una oportunidad única, pues el Banco de la República es algo que motiva a exponer allí. También piensa que es excelente y motivadora la itinerancia. Sin embargo, dice Carlos, desmotiva un poco el tema de los gastos para quienes proponen algún tipo de instalación, pues piensan en lo difícil que es instalar una obra en otra ciudad por su desplazamiento y sus costos, aún en Bucaramanga misma. Todo está más hecho para pintores.
Julio, por su parte, comenta que la convocatoria es muy cerrada, para obras ya hechas y no para proyectos por realizar. La convocatoria no hace énfasis en formatos de video. Sin embargo, opina que hasta ahora ha ido bien en términos generales, pues para la ciudad es importante. Dice que el evento se extiende mucho en el tiempo, lo cual es complicado para ciertos medios que tendrán dificultades, es más para obras bidimensionales. Piensa que debieran considerarse recursos para los participantes, para la elaboración de obras y para fomentar la investigación, los procesos.
Mary Ruth Urquijo
Imagen Regional es uno de los proyectos que en el ámbito nacional tiene muy buena acogida, especialmente por la seriedad de la entidad que lo patrocina. Es la oportunidad para los artistas de expresar y dejar un registro de sus creaciones memorables para la plástica colombiana.
El gran ideal de los artistas regionales es lograr llegar a la etapa final, la exposición en la Luis Ángel Arango, conscientes de que para poder llegar allí se requiere de un grado de excelencia muy alto requerido por el Banco. Es un reto y es un triunfo.
Viviana Ángel
En general, Imagen Regional es un salón que tiene relevancia para los artistas, y el Banco de la República representa una de las instituciones con mayor credibilidad entre ellos.
Algunos artistas encuentran esta convocatoria predecible, debido a que respalda tendencias artísticas contemporáneas privilegiándolas sobre las tradicionales, por lo que se abstienen de enviar sus portafolios para selección, ya que han sido rechazados en otras ocasiones. Otros creadores se aventuran buscando un diálogo y una confrontación con los públicos regional y nacional hallando una oportunidad para obras que no han salido del ámbito local.
Rafael Ortiz
El Banco ha estado más cercano a procesos de formación. Los talleres de tres días son el paradigma del Banco, aunque fueron parados por un tiempo. La labor de Imagen Regional de integrar lo que se hace en la región es excelente aunque todavía se siente que se hace en Bogotá, que las reglas son del interior y que al parecer no se cuenta con la región para determinar qué podría ser de interés para ellos. La formalidad no es un don de la región y aunque Imagen Regional trabaja en un sentido de rigor (aquí se admira ese aspecto) hay reticencia por las formalidades que pueden provenir de una convocatoria en este sentido.
Los artistas ven el programa Imagen Regional como una realidad de acceso a la escena nacional, si no tuviese el estigma descalificador de no pasar la primera ronda –quedan inhabilitados para siempre– y no sé qué tantos artistas interesantes puedan salir cada año o dos para llenar este espacio renovador. Incentivar que las personas expongan es muy importante, pero basaría más el objetivo de Imagen Regional en “sostener procesos”.
¿Cómo podría darse esta retroalimentación para la próxima convocatoria?
Además de ser un puente para acceder a otros escenarios nacionales creo que se debe reforzar el seguimiento. ¿Qué provecho podría sacar un artista de la región sólo con el reconocimiento si luego no tiene una infraestructura que sostenga el proceso? El caso de Wilger Sotelo, quien participó en Imagen Regional y luego ha sido invitado a exposiciones y a dar talleres con el Banco, no es la norma, es la excepción. Cuando hablo de seguimiento me refiero a “sostenible”, pero no sé cómo se pueda hacer, tal vez invitándolos a dictar talleres, a vincularse con otras ciudades, etc.
Como sabe, luego de las 5 exposiciones regionales se llevará a cabo en Bogotá una reunión con todos los curadores, con el fin de hacer la selección final. También vamos a aprovechar el encuentro para discutir entre todos la convocatoria, punto por punto. ¿Es suficiente tener a los curadores como representantes de las escenas locales en esta discusión, o cree que hay que intentar otro mecanismo de participación de los artistas locales?
La figura del curador es interesante en este instante y en el proceso de cambio. Por curador también entendemos artistas-curadores-investigadores. Es una figura que, si bien no es del todo asimilada, podría generar una dinámica muy interesante en la región. Es un “hito” y es importante que se desmitifique y que se le pueda proveer a esta figura de herramientas para construir procesos regionales acordes con las necesidades propias.
¿Cuál sería este mecanismo?
Las preguntas a los artistas; creo que en la region Caribe es interesante preguntarle a las personas sobre lo que quieren. Provocar la participación y el interés con situaciones o preguntas que los identifiquen es iniciar algo.
Martín Martínez
Imagen Regional está en proceso de consolidación tanto para los artistas como para el público local. Imagen Regional V solo fue una exposición de la que muy pocos se enteraron, distinto a lo que prevé el proceso actual que se inicia con muestras locales y que, de seguro, conseguirá mayor atención y seguimiento de los que obtuvo en las versiones anteriores desde regiones como Sucre y Córdoba. El conocimiento del proyecto en estas regiones es limitado aunque se ganó gran terreno con la socialización y difusión de la convocatoria.
Roberto Gutiérrez
El posicionamiento, cobertura y estrategias de Imagen Regional son, sin duda, las únicas posibilidades para los artistas de regiones apartadas de mostrar su trabajo en los niveles local, regional y nacional.
3. ¿Cuál es la percepción de Imagen Regional con respecto al Salón Nacional, ahora que este último tiene un esquema diferente?
Conrado Uribe
Aquí también hay diferencias entre una y otra región.
ANTIOQUIA
Aquí el proyecto Imagen Regional se percibe en unas fases de cambio y crecimiento positivas, a lo cual contribuyen hechos como la ampliación del equipo curatorial que participa en su organización y en las diferentes etapas expositivas. Sin embargo, también se observa como un evento de menos envergadura que el Salón Regional de Artistas. Considero que en este último punto, y específicamente para la región de Antioquia, tiene mucho que ver la situación en la que se encuentra el Área Cultural del Banco, su baja presencia e impacto dentro de las dinámicas culturales de la ciudad y la calidad de sus espacios expositivos. Entre los artistas seleccionados este espacio es visto como un lugar poco propicio para la exhibición de obras contemporáneas. Es claro que con un proyecto como este, el Banco de la República debe aprovechar sus propios espacios para visibilizar de este tipo de proyectos, tanto como debe aprovechar los proyectos para visibilizar sus espacios; sin embargo, en el caso concreto de Medellín considero que la institución debe revisar el estado de sus salas para futuras entregas.
CHOCÓ
Resulta curioso reconocer cómo en esta región no existe, en principio, una clara conciencia de las diferencias entre Imagen Regional y el Salón Regional de Artistas. En la visita se aprovechó para hacer claridad en este sentido. Sin lugar a dudas ambos proyectos comparten algunos elementos, pero considero que la situación es la ya descrita, determinada por una falta de formación permanente y por el alejamiento de la zona y de sus artistas de proyectos de carácter nacional; estas circunstancias explican esta confusión inicial.
Viviana Ángel
Cada salón posee unas características e intereses propios. Se ha visto una evolución, un cambio en las propuestas que se presentan en la actualidad, especialmente en las de los jóvenes.
El Salón Regional viene modificando sus convocatorias con esquemas específicos: propone a los artistas elaborar una nueva obra y reflexionar sobre un parámetro definido por los curadores, quienes, a su vez, concursan por el proyecto curatorial. Además, ofrece estímulos económicos para realizar los proyectos, lo cual es muy apreciado por los creadores.
Imagen Regional se estructura bajo otros parámetros, le apuesta a mostrar el trabajo que vienen realizando los artistas de manera constante, y se evalúan, sobre todo, trayectoria y procesos. No es necesario preparar un proyecto u obra, cada persona o colectivo envía lo más relevante de la producción de los últimos años. Para esta versión de 2008 tuvo gran acogida la supresión del límite de edad que resultaba excluyente para algunos artistas con reconocimiento en la zona.
La labor de un evento como Imagen Regional no termina en una exposición. Se evalúan las fortalezas y dificultades que hay en las regiones lo que permite darle continuidad a los procesos de formación de los artistas por medio de los talleres que se programan el año siguiente de la exposición en las sedes del Banco de la República. Con esto se pretende generar una dinámica que permita extender la discusión, reflexión e información sobre el quehacer artístico, tanto nacional como internacional, e ir preparando el terreno para el próximo salón.
En Imagen Regional no hay premios ni remuneraciones en dinero (inquietud que surgió en Armenia y Pereira en la reunión de socialización de la actual convocatoria), sus aportes señalan más a los procesos en sí, que a obras elaboradas para un momento determinado.
Los artistas de las regiones se benefician de ambas posibilidades por la diversidad de su naturaleza, y en cada una encuentran una alternativa diferente de comunicación y exposición para sus obras.
Mary Ruth Urquijo
Es la única oportunidad de formar parte de Imagen Regional, ya que en este salón sólo se participa una vez en la vida (en contraposición con el Salón Regional, en el que el artista se puede presentar muchas veces). Formar parte de Imagen Regional es ser un artista local pero informado, ser de aquí y de allá, ser global.
Tiene razón, hasta ahora el reglamento impedía que los artistas seleccionados para Imagen Regional se presentaran a convocatorias posteriores. ¿Qué cambios cree que se le deben hacer a la estructura del programa Imagen Regional?
Imagen Regional contribuye a fortalecer, divulgar y promover la producción plástica del país; pienso que un nuevo aporte a la estructura de este programa sería que los artistas seleccionados para la exposición local que no pasan al siguiente encuentro (las cinco exposiciones regionales), pudieran presentarse en la próxima Imagen Regional, ya que hay muchos talentos en las diferentes localidades que no han tenido oportunidad de participar en este tipo de eventos.
Otro punto importante sería realizar programas de capacitación en Artes Plásticas en ciudades intermedias donde no hay una sede del Banco, y abrir más salones de exposición que permitan ampliar el cupo de artistas, pues los espacios actuales son muy pequeños y no permiten presentar sino una parte de la gran cantidad de artistas que aspiran a participar.
¿Cómo caracterizaría la escena local de las regiones en donde actuó como curadora? ¿Hay muchas diferencias entre ellas? ¿A qué cree que se deba esto?
Para esta nueva versión de Imagen Regional VI me desempeñé como curadora de seis ciudades, cada una de ellas con su propio encanto. Poder ver, analizar y seleccionar las piezas que se van a exhibir en las ciudades de Florencia, Girardot, Ibagué, Leticia, Neiva y Villavicencio me permitió tener una visión mucho más amplia del panorama artístico de cada una de estas localidades.
En Florencia las propuestas en su mayoría están enfocadas al medio ambiente y a la conservación de sus raíces, al igual que en Leticia, en donde casi todos los proyectos son de artistas que pertenecen a la etnia Ticuna. Ambas regiones están localizadas en el trapecio amazónico que, con su biodiversidad de especies y fauna, sirve de inspiración a los diferentes talentos de esas regiones.
Las propuestas artísticas de Neiva en su mayoría abordaron temas, dentro de procedimientos tradicionales, relacionados con la problemática política y social de la violencia y el secuestro. El público de Villavicencio y los demás artistas tendrán una muestra muy significativa de su región, con temas y técnicas muy contemporáneas. Los tolimenses verán, a través de las expresiones plásticas de la muestra local, muchos de los problemas de su ciudad, como la contaminación ambiental y la violencia.
Girardot, por ser la ciudad más cercana a la capital, donde existen diversas universidades y otras instituciones que tienen facultad de Artes Plásticas, tendrá una muestra en la que se podrán apreciar propuestas en las que se aplican tecnologías innovadoras y se proponen temas comprometidos con el espacio local.
Rafael Ortiz
Tal vez el cambio no se ha sentido del todo, pero creo que agradecen enormemente que alguien de la región o más cercano a sus procesos este ahí. Escribí a la mayoría de los artistas que finalmente invité. Mandé correos, hice preguntas, me enviaron datos, etc. Creo que este es un cambio fundamental, aunque se puede analizar la propuesta de los Salones Regionales y el énfasis en proyectos e investigación, a diferencia de obra producida. Varios artistas pensaron que si me pasaban el proyecto, yo lo aprobaba para producirlo. Esto quiere decir que se puede contemplar a futuro un modelo integrado de obra producida y selección de dos o tres proyectos por región que se puedan producir.
Martín Martínez
Solo los artistas más sobresalientes en cuanto experiencia, formación y participación, y otros radicados fuera de su lugar de origen, se interesaron decididamente en la convocatoria; muchos de los demás convocados se mostraron muy tímidos y confundidos en cuanto a los objetivos de la misma, algunos de los creadores tuvieron que ser estimulados a participar y sus formatos y presentaciones dejaron mucho que desear en lo formal. Afortunadamente se dio un proceso de acompañamiento en dos o tres casos específicos de Sincelejo y Montería.
En cuanto a los Salones Regionales, algunos conservan claramente este referente, aunque varias de las obras participantes, incluso la mayor parte de las seleccionadas, no tenían cómo insertarse en esas investigaciones; de manera que buscar la producción regional abierta, sin un esquema o una hipótesis determinante, hace de Imagen Regional un escenario diferente, mucho más participativo si se quiere, sin entrar en las representatividades.
No obstante, los artistas, las instituciones y los demás miembros de la comunidad artística deberían estar mejor informados y creo que las exposiciones locales serán la mejor oportunidad para estarlo.
Roberto Gutiérrez
La característica no estrictamente competitiva y más exploratoria, y la muestra de las memorias locales y regionales, hacen de Imagen Regional una oportunidad de expresión de los valores artísticos y culturales de las regiones, muy significativa para el país.