BIBLIOTECA LUIS ANGEL ARANGO
Cuando se fundó el Banco de la República en 1923, recibió una pequeña colección del Diario Oficial y libros sobre asuntos económicos, memorias de hacienda y publicaciones legales de la Junta de Conversión, entidad que hasta esa fecha tenía a su cargo el reemplazo del papel moneda por billetes con respaldo en oro. Con ellos se abrió una pequeña biblioteca, para los funcionarios del Emisor, que funcionaba en el edificio Pedro A. López, sede del Banco. La colección creció lentamente, y en 1932 se nombró la primera bibliotecaria. Un año después la revista del Banco publicó el siguiente aviso:
"Con el deseo de fomentar los estudios económicos, el Banco de la República ha resuelto poner al servicio de los estudiantes y de las personas aficionadas a estas cuestiones, la biblioteca de la institución, instalada en amplio y cómodo local y bien provista de libros y revistas. Con tal fin, la biblioteca estará abierta para el publico, a partir del próximo 3 de julio, todos los días (con excepción de los sábados y los festivos), de las 2 a las 4 1/2 de la tarde.."
En poco tiempo la biblioteca contaba con 10.000 volúmenes, en su mayoría relacionados con actividad bancaria, legislación nacional y extranjera, economía política, hacienda pública y negocios.
En 1944 el Banco de la República compró la primera biblioteca privada: la de Laureano García Ortiz, cuyos 25.000 volúmenes de historia y literatura nacional, periódicos y revistas, incluían manuscritos de próceres neogranadinos. Posteriormente adquirió las de Carlos Lozano y Lozano, Luis Rueda Concha, Leopoldo Borda Roldán y la de Jorge Soto del Corral, entre otras. Se organizó, entonces, una sala de lectura con capacidad para 25 personas, se hizo la primera catalogación que quedó registrada en dos volúmenes publicados en 1949 y se inició así como biblioteca pública.
Luis Ángel Arango, gerente general del Banco, inició en 1955 las gestiones para construir un edificio diseñado para albergar una biblioteca pública que prestara este servicio a la ciudad; el proyecto se entregó a la firma de arquitectos Esguerra Sáenz Urdaneta Samper. El 20 de febrero de 1958, bajo la dirección del doctor Jaime Duarte French, fue inaugurada con el nombre de Luis Ángel Arango, —en homenaje al promotor de este proyecto cultural, fallecido en 1957—; en un principio tuvo capacidad para 250 personas, una sala de exposiciones, y una sala de audiciones musicales. Desde ese mismo mes empezó a publicarse el Boletín Cultural y Bibliográfico, como órgano oficial de la Biblioteca.
Para satisfacer la demanda de los usuarios, en 1965 se llevó a cabo la primera ampliación de las instalaciones, lo cual permitió la duplicación de su capacidad, la apertura de la Sala Colombia y de la Mapoteca, y las primeras cabinas para investigadores. Incluyó la construcción de la Sala de Conciertos con 367 sillas, diseñada por la firma Esguerra Sáenz Urdaneta Samper, se abrió una nueva sala de exposiciones, se ampliaron los depósitos de libros, y se mejoraron las áreas técnicas y administrativas.
En 1979 se inició la prestación de nuevos servicios: el 18 de enero se inauguró la hemeroteca como sección independiente en el edificio que había sido sede del Palacio Arzobispal hasta 1948 y después de la Corte Suprema de Justicia hasta 1978; el Portón de los Libros, lugar de lectura informal y de comercialización de las publicaciones del Banco de la República; se restauró la Casa Republicana y en 1979 se inauguró allí el entonces Museo de Arte Religoso, cuyas colecciones están hoy integradas a la colección permanente del Banco.
Como parte de la política cultural del Banco, en la década del ochenta se crearon bibliotecas en algunas de sus sucursales: Manizales (1981), Cartagena (1981), Girardot (1981), Riohacha (1981), Pasto (1981), Pereira (1983), Tunja (1983), Ipiales (1984), Ibagué (1984), Armenia (1986), Leticia (1986) y Quibdó (1987), con las mismas características de bibliotecas públicas.
En 1983 se retiró el Subgerente Cultural, doctor Jaime Duarte French, y asumió el cargo de directora Lina Espitaleta de Villegas, en momentos en que se venían realizando estudios sobre la ampliación de la biblioteca. La aprobación del proyecto a cargo de la firma Alvaro Rivera Realpe se hizo realidad y la biblioteca reabrió sus puertas el 5 de mayo de 1990 con 44 mil metros cuadrados de información y cultura; albergó nuevamente en esta cuadra la Hemeroteca, que dio paso a la Casa de Exposiciones; ésta empezó a funcionar como tal en 1996. La Biblioteca hizo esfuerzos por adoptar los últimos avances en informática para bibliotecas, convirtiéndola en uno de los centros culturales más modernos de América Latina. Totalmente sistematizada mediante el programa NOTIS, que se adquirió en 1986 e incluía ya 200000 registros al ponerse al servicio del público en 1990, recoge la información bibliográfica de toda su colección y las existencias bibliográficas de otras entidades locales y nacionales conectadas a su base de datos, que en 1998 incluían 780000 registros. Fue por este período también que la Biblioteca empezó a ofrecer acceso a otras bases de datos como el video texto, Juriscol —jurisprudencia colombiana— y a otros servicios como la Información especializada, cd-rom, red Internet. Desde 1995 y bajo la dirección de Jorge Orlando Melo, se dio un gran impulso a la adquisición de nuevas colecciones, a la consulta a través de Internet y a la creación de una biblioteca virtual que permite obtener textos completos sobre el patrimonio cultural colombiano. Actualemente en la biblioteca virtual es posible consultar más de 80.000 archivos de texto, sonido y video que conforman una colección de 860 libros completos, 4700 artículos de revistas, 815 biografías de personajes y un importante número de páginas interactivas para niños y sobre temas relacionados con el arte.
La Biblioteca Luis Ángel Arango hoy en día cuenta con once salas especializadas clasificadas por áreas del conocimiento: Música, Geografía, Ciencias Sociales, Economía, Artes y Humanidades, Audiovisuales, Constitucional, Libros raros y Manuscritos, Ciencia y Tecnología, y según el tipo de material: Hemeroteca Luis López de Mesa, Sala General, Mapoteca y Sala de Referencia. Recientemente se abrieron dos nuevos espacios, una sala para el aprendizaje de idiomas y una moderna sala de audiovisuales construida gracias a una donación del gobierno del Japón.
La Biblioteca es un centro cultural que además de prestar servicios bibliográficos y de información, desarrolla actividades relacionadas con la música, las artes plásticas y la numismática. Ocupa un área de 45.000 m2 en el centro histórico de Bogotá distribuidos en dos manzanas; allí se encuentran más de 2.000 puestos de lectura, una sala de conciertos, colecciones de numismática y de arte colombiano e internacional, así como salas para exposiciones temporales. Tiene también una sede en el norte de la ciudad, que ofrece servicios de biblioteca y exhibe la colección de arte de Ricardo Gómez Campuzano. La Biblioteca es la coordinadora de la Red de Bibliotecas del Banco de la República que incluye 28 áreas culturales con bibliotecas y centros de documentación regional, todos unidos por la Red de Asociación. El catálogo de la biblioteca se migró del programa NOTIS al programa Absysnet a comienzos del 2006. Este nuevo sistema permite consultar la bases de datos de libros, discos, videos y demás materiales disponibles, desde cualquier lugar del mundo a través de internet y ofrece opciones de personalización para los socios como reserva de libros, creación de bibliografías y envío de estas mismas al correo electrónico, etc. Este sistema permite además el acceso en red a las 19 bibliotecas del Banco de la República y la posibilidad de pedir en préstamo materiales desde cualquiera de ellas. Así, las personas socias de la Red, pueden llevarse a su casa libros y materiales audiovisuales sin importar la ciudad en la cual resida.
Durante estos años, el crecimiento en el número de lectores y visitantes ha sido extraordinario. De las 118 personas diarias que entraron en 1956 (35520 personas en el año) se llegó en 1958, en el nuevo edificio, a unas 250 (83655) y a un poco más de 1000 en 1963 (168000 lectores en el primer semestre). En 1990 los lectores fueron 4665 diarios y en marzo de 1998 llegaron a 8500, y además 12000 consultas por día a las páginas de la biblioteca en Internet. En este momento la biblioteca se ha convertido aparentemente en la segunda biblioteca pública del mundo en el número de usuarios.
La actual directora de la biblioteca es Margarita Garrido.
COLECCIONES DE MAPAS, MANUSCRITOS, ARCHIVOS, PUBLICACIONES SERIADAS Y LIBROS
La colección bibliográfica del Banco de la República, cuya conservación y manejo es responsabilidad de la Biblioteca Luis Ángel Arango, es un conjunto variado. La Biblioteca tiene una vocación múltiple: es a la vez biblioteca de investigación, biblioteca patrimonial y biblioteca pública. Por ello reúne libros de interés general, monografías especializadas y tesoros bibliográficos de gran valor.
En su función de conservación del patrimonio cultural colombiano, la Biblioteca ha reunido una amplia colección de prensa del siglo XIX, la cual ha sido microfilmada totalmente para garantizar su adecuada conservación y mediante el aporte de bibliotecas privadas que han ingresado a sus fondos, ha conformado una amplísima colección de publicaciones colombianas de los siglos XIX y XX. En los últimos 40 años se ha intentado conseguir todo lo que se publica en el país.
Entre las bibliotecas privadas que han entrado a formar parte de sus colecciones, por donación de sus dueños o familiares, deben mencionarse las de Alfonso Patiño Rosselli, que se encuentra en la biblioteca de Tunja, la de Darío Echandía que está en la biblioteca de Ibagué, y las de Alvaro Restrepo Vélez, coleccionista de poesía y Darío Achury Valenzuela. Además, se han adquirido bibliotecas como las de los historiadores y bibliófilos Laureano García Ortiz, Luis Augusto Cuervo, Donaldo Bossa Erazo —que se encuentra en la biblioteca "Bartolomé Calvo" en Cartagena— y del escritor Enrique Uribe White.
La sala de Libros Raros y Manuscritos alberga unos 7.000 folletos del siglo XIX y una buena cantidad de incunables bogotanos —los libros editados en la Nueva Granada desde la creación de la imprenta en 1738 hasta 1810—. Cronológicamente, esta colección comienza con la Novena del corazón de Jesús sacada de las prácticas de un librito intitulado Thesoro escondido en el corazón de Jesús, de 1738, el primer libro editado en la Nueva Granada y del cual no existen copias en ninguna otra biblioteca conocida, y el Septenario del corazón doloroso de María Santissima, publicado en el mismo año, e incluye ejemplares de El Semanario del Nuevo Reino de Granada. Además, la biblioteca posee valiosos manuscritos coloniales y del siglo XIX, colecciones de correspondencia privada como las de Tomás Cipriano de Mosquera, el poeta Julio Arboleda, el periodista José Joaquín Pérez, el músico Guillermo Uribe Holguín, la correspondencia de Rafael Núñez y doña Gregoria de Caro, entre muchas otras. Especial interés estético tienen los diarios, libretas o revistas manuscritas, ilustrados por sus autores, que incluyen pinturas de Alberto Urdaneta, de José María Gutiérrez de Piñeres, del botánico Santiago Cortés y de Francisco Antonio Cano. Con relación al siglo XX, las colecciones de manuscritos se amplían para incluir grandes archivos de personalidades de la política colombiana: los archivos de los expresidentes Eduardo Santos, Alberto Lleras y Carlos Lleras Restrepo y colecciones imprevistas, como la de documentos de la masonería cartagenera. A las colecciones documentales manuscritas se unen colecciones documentales en microfilm, adquiridas para apoyar la tarea de los investigadores de la historia colombiana: la colección completa de la correspondencia diplomática entre los Estados Unidos y Colombia entre 1823 y 1944, una amplia selección de la correspondencia diplomática de Francia y Colombia en el siglo XIX, y otras colecciones menores. En el mismo sentido, la Biblioteca tiene varios miles de ejemplares, de las tesis sobre Colombia, presentadas en las universidades norteamericanas, inglesas y francesas.
La colección incluye libros raros y valiosos, europeos y americanos. Existen treinta y dos incunables europeos, entre ellos el más antiguo libro existente en las bibliotecas colombianas, los Diálogos del Orador de Cicerón en edición florentina hecha en 1470 por Vindelinus de Spira. Otros incunables notables son la Biblia cum tabula: nuper impressa y cum summari is noviter edites, publicada en Venecia en 1498 por Simon Bevilaqua, e ilustrado con miniaturas miniadas y en oro, y la Biblia cum summariis cordantiis, divisionebus, quattuz repertoris ppositis... publicada por Franciscus Fradin, Iohannes Pivard, en 1497. Los cronistas españoles de la conquista americana y los libros de viajeros europeos en América forman otro núcleo amplio de la colección de libros antiguos.
Una colección que se ha enriquecido mucho en los últimos años es la mapoteca, conformada actualmente por unos 14.000 ejemplares; entre ellos se encuentran varios centenares de mapas de gran interés histórico y bibliográfico, en ediciones originales cuando se trata de impresiones del siglo XVII, XVIII o XIX. Existen también cartas manuscritas de diferentes regiones de Colombia.
La colección general incluye vastas colecciones de literatura latinoamericana y europea, política, relaciones internacionales, economía, sociedad, historia y cultura de países como Venezuela, Ecuador y México. En el terreno especializado, las secciones de economía, medicina y derecho se mantienen actualizadas en forma permanente. Hacen parte también de la colección general unas 70.000 diapositivas que registran buena parte de las obras pictóricas exhibidas en el país en los últimos años, así como colecciones menores de fotografía documental y catálogos de exposiciones artísticas. Las de partituras, videos y discos, sobre todo de música clásica y colombiana, complementan la actividad musical de la biblioteca, y las colecciones de documentales y películas en video, así como de libros grabados, permiten atender las necesidades de educadores e invidentes.
En los años recientes el crecimiento de la colección bibliográfica ha sido muy notable. Actualmente cuenta con unos 480.000 títulos de libros, 15.000 de publicaciones periódicas. A los cerca de un millón de volúmenes, se incorporan aproximadamente 40.000 por año.
actualizado enero de 2008.