Con motivo de la designación de Bogotá como Capital Mundial del Libro 2007, la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República desarrolló un proyecto que buscó incentivar la escritura epistolar y poner en escena una cadena de lecturas y respuestas que trascendiera el horizonte de recepción familiar de la carta cotidiana.
La convocatoria Cartas de la persistencia invitó a los colombianos a responder a la pregunta que a menudo nos hacemos todos: ¿cómo se cultiva la persistencia para seguir viviendo en Colombia a pesar de la adversidad? Y una multitud de colombianos respondió. Entre abril y septiembre de 2007, y gracias a una convocatoria nacional, se recibieron cartas de todos los rincones con testimonios conmovedores y dignos decontar. Siempre marcando la presencia de un interlocutor, más de 5.300 colombianos acudieron al milenario ritual de escribir cartas, escogieron uno o varios destinatarios, y escribieron para ellos con el fin de que sus escritos se hicieran públicos.
En el marco del lanzamiento de Bogotá Capital Mundial del Libro 2007 en la Feria del Libro de Bogotá, se exhibieron las primeras cartas recibidas como presentación del proyecto en esta ciudad. En el curso del año distintos escenarios se interesaron en las Cartas de la persistencia. Fueron exhibidas en el Ciclo de cine rosa y en la Fiesta del libro en Medellín.
En estas cartas que buscan que un tercero las conozca, personas de todas las procedencias y edades narran su persistencia frente a las dificultades más sutiles o más abrumadoras. Para algunos el simple hecho de escribir una carta es ya una forma de persistir; otros escriben cartas de resistencia donde explican su dolor, denuncian a los responsables o imaginan posibles futuros desde el ojo de la tormenta. A través de diversas actividades y de la creación de un archivo histórico, estas cartas harán pública la historia cotidiana de miles de colombianos que persisten día a día y contribuyen a la preservación de la memoria cívica del conflicto.
Llegaron cartas de todas las grandes ciudades del país, entre ellas un gran número de Bogotá, así como de poblaciones pequeñas e incluso del exterior. En este momento la gran mayoría de departamentos están representados permitiéndonos conocer un mapa de testimonios de persistencia. Hay cartas manuscritas, en computador, dibujadas, con fotos, enviadas por Internet o por correo desde poblaciones lejanas, entregadas en las sedes del Banco de la República del país o directamente en la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá. Niños, estudiantes, campesinos, personas mayores, madres, padres e hijos, han plasmado por escrito sus victorias personales con el fin de compartirlas.
En esas lecturas se han encontrado tesoros y sorpresas. Entre los testimonios recibidos se destacan las cartas de persistencia frente al maltrato, la violencia doméstica, el desplazamiento, el conflicto armado y el secuestro. Hay cartas sobre experiencias de vida (trabajo, búsqueda de oportunidades, vida cotidiana), cartas de niños que cuentan cómo enfrentan los miedos y los problemas. Cartas para los que ya no están, para figuras públicas y para destinatarios imaginados. Los remitentes hablan, entre otras cosas, sobre la fe, la experiencia de emigrar, la solidaridad de familiares y amigos. Van y vienen consejos a otros sobre cómo ser persistente.
Diana lee a niños pequeños mientras busca un trabajo acorde con su profesión. Carlos le escribe al padre que lo abandonó contándole que se graduó y ha recuperado la tranquilidad junto a su madre. Un niño invita a otros a jugar cuando se sientan tristes. David cuenta que tras la incursión de un grupo armado a su pueblo decidió involucrarse en un grupo de teatro que cree en salidas pacíficas al conflicto, niñas violadas le escriben a su bebé por quien han encontrado fuerzas para volver a vivir.
El Archivo Universitario e Histórico Javeriano Juan Manuel Pacheco, S.J. se encargó de digitalizar las cartas para su consulta digital desde esta página y para su posterior integración al archivo Cartas y Conflicto que desarrolla el Instituto de Estudios Sociales y Culturales Pensar de la Pontificia Universidad Javeriana.