Porque la carta es un escrito al que nos atrevemos todos, porque toda carta va en busca del otro y porque la persistencia de la gente en Colombia es digna de ser contada, la convocatoria Cartas de la persistencia invitó a los colombianos a responder en forma epistolar a la pregunta que a menudo nos hacemos todos: ¿cómo se cultiva la persistencia para seguir viviendo en Colombia a pesar de la adversidad? Cartas de la persistencia buscó incentivar la escritura epistolar y poner en escena una cadena de lecturas y respuestas que trascendiera el horizonte de recepción familiar de la carta cotidiana.
Y una multitud de colombianos respondió. Entre abril y septiembre de 2007, y gracias a una convocatoria nacional, se recibieron cartas de todos los rincones con testimonios conmovedores y dignos de contar. Siempre marcando la presencia de un interlocutor, más de 5.300 colombianos acudieron al milenario ritual de escribir cartas, escogieron uno o varios destinatarios, y escribieron para ellos con el fin de que sus escritos se hicieran públicos.
La convocatoria Cartas de la persistencia fue liderada por la Biblioteca Luis Angel Arango con el apoyo de el Instituto Pensar y el Archivo Universitario de la Universidad Javeriana, la Secretaría Distrital de Cultura y Turismo de Bogotá, Bogotá Capital Mundial del Libro, Servientrega, Misión Bogotá, y la Fundación BAT, y se enmarca dentro de los modelos de trabajo cultural planteados por el proyecto Agentes Culturales de la Universidad de Harvard.
Así mismo, el proyecto contó con la colaboración de instituciones y personas que se dieron a la tarea de fomentar la escritura de cartas. Gracias a la dedicada labor de instituciones educativas y culturales, parroquias, y asociaciones de todo tipo, y gracias al interés de miles de ciudadanos por hacer pública su historia personal, llegaron cartas de todo el país. Con el pasar de los años esas cartas se convertirán en un testimonio histórico de nuestro tiempo.
En estas cartas que buscan que un tercero las conozca, personas de todas las procedencias y edades narran su persistencia frente a las dificultades más sutiles o más abrumadoras. Para algunos el simple hecho de escribir una carta es ya una forma de persistir; otros escriben cartas de resistencia donde explican su dolor, denuncian a los responsables o imaginan posibles futuros desde el ojo de la tormenta. A través de diversas actividades y de la creación de un archivo histórico, estas cartas harán pública la historia cotidiana de miles de colombianos que persisten día a día y contribuyen a la preservación de la memoria cívica del conflicto.
Llegaron cartas de todas las grandes ciudades del país, entre ellas un gran número de Bogotá, así como de poblaciones pequeñas e incluso del exterior. En este momento la gran mayoría de departamentos están representados permitiéndonos conocer un mapa de testimonios de persistencia. Hay cartas manuscritas, en computador, dibujadas, con fotos, enviadas por Internet o por correo desde poblaciones lejanas, entregadas en las sedes del Banco de la República del país o directamente en la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá. Niños, estudiantes, campesinos, personas mayores, madres, padres e hijos, han plasmado por escrito sus victorias personales con el fin de compartirlas.
En esas lecturas se han encontrado tesoros y sorpresas. Entre los testimonios recibidos se destacan las cartas de persistencia frente al maltrato, la violencia doméstica, el desplazamiento, el conflicto armado y el secuestro. Hay cartas sobre experiencias de vida (trabajo, búsqueda de oportunidades, vida cotidiana), cartas de niños que cuentan cómo enfrentan los miedos y los problemas. Cartas para los que ya no están, para figuras públicas y para destinatarios imaginados. Los remitentes hablan, entre otras cosas, sobre la fe, la experiencia de emigrar, la solidaridad de familiares y amigos. Van y vienen consejos a otros sobre cómo ser persistente e historias de resistencia de quienes, desde el ojo de la tormenta, imaginan un futuro mejor.
Diana le lee a niños pequeños mientras busca un trabajo acorde con su profesión. Carlos le escribe al padre que lo abandonó contándole que se graduó y ha recuperado la tranquilidad junto a su madre. Un niño invita a otros a jugar cuando se sientan tristes. David cuenta que tras la incursión de un grupo armado a su pueblo decidió involucrarse en un grupo de teatro que cree en salidas pacíficas al conflicto, niñas violadas le escriben a su bebé por quien han encontrado fuerzas para volver a vivir.
Esta convocatoria generó una cadena de lecturas y escrituras en la que se han involucrado estudiantes, profesionales y artistas que han leído y clasificado las más de 5.000 cartas recibidas. Ellos trabajan en este momento en diversas formas para darlas a conocer al público.
La Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República invitó a los artistas Johanna Calle, María Elvira Escallón, Franklin Aguirre, Lorena Luengas, Mateo López y Adriana Bernal Zúñiga a realizar obras que conversan con las cartas enviadas por miles de colombianos. Estas obras se realizaron con el apoyo de la Fundación BAT y se exponen en la exposición itinerante Las cartas sobre la mesa: la escritura epistolar y su público, realizada en la Biblioteca Luis Ángel Arango de abril 24 a julio 21 de 2008.
Diana le lee a niños pequeños mientras busca un trabajo acorde con su profesión. Carlos le escribe al padre que lo abandonó contándole que se graduó y ha recuperado la tranquilidad junto a su madre. Un niño invita a otros a jugar cuando se sientan tristes. David cuenta que tras la incursión de un grupo armado a su pueblo decidió involucrarse en un grupo de teatro que cree en salidas pacíficas al conflicto, niñas violadas le escriben a su bebé por quien han encontrado fuerzas para volver a vivir.
Esta convocatoria generó una cadena de lecturas y escrituras en la que se han involucrado estudiantes, profesionales y artistas que han leído y clasificado las más de 5.000 cartas recibidas. Ellos trabajan en este momento en diversas formas para darlas a conocer al público.
La Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República invitó a los artistas Johanna Calle, María Elvira Escallón, Franklin Aguirre, Lorena Luengas, Mateo López y Adriana Bernal Zúñiga a realizar obras que conversan con las cartas enviadas por miles de colombianos. Estas obras se realizaron con el apoyo de la Fundación BAT y se exponen en la exposición itinerante Las cartas sobre la mesa: la escritura epistolar y su público, realizada en la Biblioteca Luis Ángel Arango de abril 24 a julio 21 de 2008.
Este proyecto cuenta con el patrocinio y apoyo de las siguientes instituciones que unieron esfuerzos para divulgar el programa, recoger las cartas recibidas desde los diferentes espacios del país y hacerlas llegar a la Biblioteca, adelantar el proceso técnico del archivo y financiar el desarrollo de proyectos artísticos.