|
Cronología de una obra
16.12.1860
Nace en Bogotá Andrés de Santa Maria, futuro autor de Los dragoneantes de la guardia
inglesa.
1892
Durante su última permanencia en Aldershot (Inglaterra), Andrés de Santa Maria realizó
el óleo de gran formato titulado Los dragoneantes de la guardia inglesa, conocido
también como Los Coraceros.
1903
Los dragoneantes de la guardia inglesa se exhibe par vez primera en el Salón de la
Sociedad Nacional de Bellas Artes, en Paris; su autor obtiene una mención especial.
17.3.1903
Jean Beraud, vicepresidente de la Sociedad Nacional de Bellas Artes de Francia, elogia al
autor de Los dragoneantes de la guardia inglesa:
«Querido colega:
Deseo como presidente del Jurado de Pintura felicitarlo por el éxito obtenido entre mis
colegas con su cuadro de este año. Es la obra más importante admitida por el Jurado. Es
muy honroso para Ud. y para su país, Colombia, que Ud. representa tan bien entre Los
artistas franceses».
5.5.1903
La prensa bogotana registra el éxito alcanzado par el pintor de Los dragoneantes de la
guardia inglesa en el Salón de la Sociedad Nacional de Bellas Artes, en Paris:
Austero y desinteresado,
dueño de todos los secretos de su arte, conocedor experto de las técnicas nuevas,
admirador concienzudo de las obras verdaderamente bellas que nos legó la antigüedad
[...] Santamaría ha llegado con su voluntad y su sentido al arte a procurarse un puesto
envidiable entre los pintores modernos».2
11.1904
La revista Lectura y Arte, de Medellín, publica un artículo acompañado de un
croquis de Los dragoneantes de la guardia inglesa, dibujado par el artista
antioqueño Francisco Antonio Cano y grabado en la litografía de J. L. Arango:
«Me complace sobre todo
poder decir aquí [...] que el Sr. D. Andrés de Santamaría es un impresionista, un
enamorado del color como pocos, a juzgar por el éxito entre los disidentes. No es hombre
que se contente sólo con coloraciones raras, y bien vistas, sentidas e interpretadas,
sino que se vale de ellas como medio para expresar la impresión recibida en su cerebro de
los aspectos grandiosos, y complicados o sencillos que la Naturaleza muestra a los
observadores natos, en sus formas más bellas -el Hombre y Los animales- y que las
dificultades no le arredran: su atrevimiento y su arrojo le hacen enfrentarse con asuntos
tan difíciles como el que se impuso en sus Dragones ingleses, y del cual salió
vencedor con tanta gallardía.
2.11.1904
El escritor Baldomero Sanín Cano publica un ensayo titulado El impresionismo en
Bogotá. El texto genera la primera polémica sobre estética en el país, y en ella
participan críticos como Maximiliano Grillo y Ricardo Hinestrosa Daza. La obra Los
dragoneantes de la guardia inglesa es mencionada como un punto de referencia:
«La obra de Santamaría
[...] es tan hermosa, de una hermosura tan extensa que [...] pone a la vista las
transformaciones de una capacidad de artista eternamente insatisfecho [...] La
preocupación de la perspectiva, el interés concentrado sobre un efecto son signos de los
tiempos. La cuestión del aire libre absorbe parte de sus cuidados en Los Ejercicios de
tiro al blanco, y el cuadro de Los coraceros [...] Hay en todos sus cuadros la
huella precisa de un temperamento vigoroso, de un pincel que se burla de las dificultades
del dibujo guiado par una apreciación infinitesimal de los matices».4
1-1905
La ejecución de Los dragoneantes de la guardia inglesa permite a su autor adquirir
prestigio como pintor de caballos al tiempo que evidencia sus dotes de dibujante:
«En sus cabezas de caballos puede verse qué dibujante podría ser si al dibujo sólo le
atribuyera grande importancia. Lo que pasa es que Santamaría, como otros muchos pintores
modernos, se ha desentendido de la línea porque ella no es el alma de las cosas, porque
no existe en suma, desde luego que el contorno se modifica con la colocación de los
objetos y pueden expresarlo a las mil maravillas las simples manchas de color».s
1906
Los dragoneantes de la guardia inglesa se exhibe, junta con todas las demás piezas
participantes en el Salón de Artistas Franceses, en la Wanaker Store de Nueva York. La
obra figura en el catálogo de dicha exposición bajo el número 237. Es posible suponer
que el Museo de Filadelfia aprovecha esta oportunidad para adquirirla con destino a su
colección.
1932
En su texto Andrés de Santa Maria. Pintor bogotano y pintor universal, el escritor
Rafael Duque Uribe califica a Los dragoneantes de la guardia inglesa como una obra
«de audaz colorido, atrevida composición y elegancia majestuosa [...] En ese lienzo
quedaron retratados linajudos personajes del ejército inglés, en especial el capitán de
Los dragones que mira hacia atrás con el gracioso ademán de quien está persuadido de su
impecable prestancia>>6.
1936
Con motivo de la exposición de Andrés de Santa Maria en el Palacio de Bellas Artes de
Bruselas, el crítico de arte Andre de Ridder informa que Los dragoneantes de la
guardia inglesa se hallan en el Museo de Filadelfia:
«Establecido en Aldershot, se especializa en la pintura de temas militares. Si el Museo
de Bogotá posee El Lavadero, pintado en Paris, en I887, el Museo de Filadelfia
está en posesión de su Dragoneantes de Caballeria, hecho en Londres, en I897».
1937
En un notable estudio monográfico sobre el pintor Santa Maria, Andre de Ridder precisa el
lugar de ejecución de Los dragoneantes de la guardia inglesa y, de nuevo, confirma
al Museo de Filadelfia como su propietario:
«Estuvo en varias ocasiones en Inglaterra, país de origen de su esposa. Radicado en
Aldershot, pintó varios retratos de oficiales; durante su última estadía en esta ciudad
militar, ejecutó el enorme cuadro de Los dragoneantes de la guardia (actualmente
en un Museo de Filadelfia) , obra de gran virtuosismo, muy bien lograda como imagen
colorida y móvil de un regimiento de caballería, por lo demás bastante fría, muy
exterior, me parece, de todas maneras muy diferente de sus actuates obras».7
29.4.1945
Fallece en Bruselas el autor de Los dragoneantes de la guardia inglesa.
7-1945
A raiz de la muerte del autor de Los dragoneantes de la guardia inglesa, el
crítico de arte Maximiliano Grillo evoca la polémica de comienzos de siglo suscitada en
torno al impresionismo:
«El artista que murió
recientemente en Bruselas, Andrés de Santamaría, hallábase, al comenzar este siglo, en
la plenitud de su fuerza creadora. Había habitado durante largo tiempo en Bruselas en
donde ocupó siempre un alto puesto entre los artistes. Sus cuadros Ejercicios de tiro
al blanco y la Carga de Los coraceros, adquirido éste último par el gobierno
inglés, crearon a Santamaría un alagador renombre».8
1970
Durante esta década, la crítica de arte señala las diversas aproximaciones que el
público bogotano ha tenido frente a la obra de Santa Maria:
«En 1950 [...] el arte de Santamaría, evolucionado radicalmente en relación con la obra
que conoció el Bogotá centenarista, llega como el de un pintor extranjero, reivindicado
para Colombia. Aparece insular, distante, hermético. Sus cuadros ya no son aquellos que
pudieron gustarles a conservadores y avanzados de 1911, sorprendidos ante la vanguardia de
Las lavadoras, de La compañia de dragones o El retrato de la niña a caballo
[...] Ahora, en 1950, es la Pietá, El bodegón con figura, Los autorretratos,
esas magníficas manchas empastadas que afortunadamente adquirió el Museo Nacional.
1978
Se edita en Bogotá el primer libro de gran formato sobre el autor de Los dragoneantes
de la guardia inglesa. 10.
2.1989
En el catálogo de la exposición Andrés de Santa Maria. Nuevos Testimonios. Nueva
Visión, realizada en la Biblioteca LuisÁngel Arango del Banco de la República, en
Bogotá, se publica por vez primera una fotografía de Los dragoneantes de la guardia
inglesa, al tiempo que se notifica su desaparición. Según informes del Museo de
Filadelfia, esta obra no se halla registrada dentro de su colección. La imagen
reproducida constituye un valioso aporte de Los curadores de la exposición, Carolina
Ponce de León y Jorge Gómez Cáceres, a la investigación sobre el pintor Santa Maria.
La crítica de arte Ponce de León se refiere a la obra de la siguiente manera:
«Otro aspecto del proceso
artístico de Andrés de Santa Maria que vale la pena destacar es la utilización de estos
apuntes de paisaje en composiciones posteriores, la cual marca un cambio sustancial con
respecto a la concepción del espacio pictórico del período realista, durante el cual el
artista representó la ilusión tridimensional, recurriendo por ejemplo al trazado de
fuertes ejes diagonales en obras como el Lavadero sobre el Sena o Los dragoneantes de
la guardia inglesa. 11
1994
Los dragoneantes de la guardia inglesa es descubierta en un anticuario de Los
Estados Unidos.
1995
La obra Los dragoneantes de la guardia inglesa es traida al país por el abogado y
conocedor de arte Sergio Rodriguez Restrepo.
3-1995
Los dragoneantes de la guardia inglesa se exhibe, como una gran primicia, en la
Rotonda del Museo Nacional de Colombia.
|