INDICE




10.
Signo centro.
Forma y apoyo
1983
Oleo sobre tela
100 x 100 cm
12.
Signo apoyo
doble rojo
1988
170 x 140 cm
   

del planteamiento, no de cambio o de olvido, y que hay una estructuración de conceptos que me proporcionan una gran confianza para continuar mi obra, con mayor vigor, inclusive porque siento que Latinoamérica casi está más cerca a un desarrollo, a nivel conceptual, del arte abstracto, que lo que pueda mimetizarse, por ejemplo, en el Pop. Un Andy Warhol es la representación auténtica de la vida norteamericana: supone una visión automatizada, mecánica, industrial, imposible en un país del subdesarrollo como el nuestro. El hiperrealismo, con su paralelismo fotográfico y cinematográfico, me distancian del medio en que vivo. A nivel espiritual, el arte abstracto me permite una mayor instrospección, a nivel de sentimiento y de argumentación, y por eso mismo una mejor ubicación espiritual en el hecho latinoamericano. Por ejemplo: muchas veces se llegó a decir que es distintivo de América Latina el color chillón y alegórico, la forma rimbombante, el mal gusto; por el contrario, creo que Latinoamérica es una cimentación profunda de meditación en su color, porque el paisaje mismo envuelve el color en una gama superpuesta, en el que hasta las formas mismas son exuberantes por la sutileza de sus contornos. Considero que la meditación, el silencio, no por timidez, sino por cierto sentido necesario de

13.
Signo tenso lateral
(amarillo)
1988
Acrílico
170x140cm
13.
Signo tenso lateral
(amarillo)
1988
Acrílico
170x140cm

profundidad, caracteriza al latinoamericano. No es gratuito pensar que también podemos ser profundos, a pesar de que nos lo quieran suprimir. Tengo la convicción de que el latinoamericano ha sido siempre de una gran raigambre interior y silenciosa, de meditación casi innata: su lanzamiento hacia conquistas siempre se ha dado con doble paso, no el impromtu de un Pollock. Un Pollock no se hubiera generado en América Latina. Cuando los del altiplano bajamos a tierra caliente, es grato ver cómo hay un halo, una especie de vapor envolvente de toda la atmósfera. Los contornos desaparecen, pero hay una sequedad interior hermosísima que nos conmueve. Esa parte envolvente en el paisaje y la atmósfera es lo nuestro. 70 - Al final de esta conversación permítame hacerle esta pregunta: ¿Hada dónde va su pintura? Tal vez nostálgicamente, me gustaría tomarla dentro de la envergadura del mural y de nuevos materiales. Al entrar mi obra, como de hecho ha entrado, en un período de enorme simplificación, pienso que no admite sino el muro mismo. Incluso a nivel de difusión, creo que el arte ha de desembocar en esto, es decir, salir del formato pequeño; en Colombia, por ejemplo, se intentó a través de la gráfica popularizar el arte del país, pero me parece que el mural tiene mayor significación para un medio poco o nada adquisitivo, pero con numerosos espacios esenciales que podrían desempeñar su función pública. Me gustaría, y creo que ese va a hacer mi futuro, penetrar en el espacio público, tal como se ha hecho tímidamente en mi mural del Museo de Arte Contemporáneo, en Bogotá. Me gustaría extremar hacia esa diferente dimensión, imprimir a la obra esa otra categoría.

14.
Signo
1984
Acrílico
100 x 100 cm
15.
Signo levitante
1986
Acrílico
100 x 100 cm

 

Textos tomados del libro

MANUEL HERNÁNDEZ - SIGNO Y ABSTRACCIÓN
Por Camilo Calderón y Ana María Escallón.
Editado por Arte y Artesanías de Colombia Ltda.
Diciembre de 1988

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