foto36.jpg (37853 bytes)
Visión de san Juan el Teólogo. Apocalipsis
(vitrina)
Siglo XVII
Temple sobre madera
46,7 x 37,5 cm
Se hallaba en la colección de A. I. e I. I. Novikov (Moscú).
Exposiciones:
1.     “Sofia, la sapienza di Dio”, “Sofia, idea russa, idea d’Europa”, Centro di Alti Studi e di Documentazione, Roma, 1999, núm. 115.
 
A diferencia de la tradición occidental, en el arte bizantino y antiguo ruso las ilustraciones del Apocalipsis aparecen sólo en tiempos más recientes.
La representación en la mitad (sriédnike) del icono incluye cuatro escenas, tres de las cuales corresponden a diversos episodios de la Revelación o Apocalipsis de Ioann Bogoslov. Arriba, a la izquierda, se halla Jesús con vestidura blanca adornada con franja dorada en el borde inferior y en los bordes de las mangas, con hombreras doradas y cinturón. En la mano izquierda sostiene una esfera roja con una estrella de múltiples rayos, y con la izquierda unge a Ioann Bogoslov, que está de rodillas. A la izquierda de Cristo hay siete candiles; en la esquina izquierda superior hay un segmento del cielo con la representación del Espíritu Santo en figura de paloma sentada sobre el trono. De la boca de Cristo sale una espada y una trompeta (Apocalipsis 1: 10-20). A la derecha está representado un ángel que vuela y entrega el libro a Ioann Bogoslov (Apocalipsis 10: 1-10). Abajo se encuentra representada otra escena: Ioann Bogoslov con Projor sobre el fondo de una gruta: Ioann Bogoslov escucha la voz de la trompeta celestial mientras que Projor escribe lo que aquél dicta (esta representación reproduce un esquema iconográfico tradicional para los Evangelios ilustrados y para los iconos de Ioann Bogoslov). Finalmente, toda la banda inferior está ocupada por la escena de la buena nueva para las siete iglesias (Apocalipsis, capítulos 2 y 3).
El principal contenido de semejante iconografía consiste, por lo visto, en la celebración de Ioann Bogoslov (el interés hacia él como el autor del Apocalipsis puede seguirse en el arte ruso desde finales del siglo XV). Al mostrar la historia del recibimiento de la Revelación, los creadores de la iconografía intentaban subrayar, sobre todo, la experiencia extraordinaria de la comunicación con Dios, la especial cercanía con la Sabiduría de Dios, lo cual permitía a los apóstoles y a los evangelistas revelar la parte más misteriosa y secreta del designio divino. Por otro lado, un significado especial tiene en el icono el tema de la Buena Nueva a las siete iglesias. La Iglesia fundada por Cristo en la tierra al término de su servicio de salvación se entendía como paradigma de la Iglesia celestial victoriosa, como la Iglesia del siglo futuro.
Las inscripciones bermejas en el fondo, alrededor de las figuras y las inscripciones negras en las montañas y los fondos arquitectónicos representan fragmentos de los capítulos primero, segundo y tercero del Apocalipsis.
Este icono es un encajamiento sobre una tabla nueva. La pintura en los márgenes y la inscripción en el campo superior fueron hechas con posterioridad. El dorado del fondo y las inscripciones bermejas sobre él fueron efectuados durante la restauración en el siglo XIX.
 
L. V. Nersesian