TEXTO EXPLICATIVO
Salvador Aqueiropoeta

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Salvador Aqueiropoeta
109 x 96,5 cm
1447 (?)
Temple sobre madera
(DR286)
Pintado por Serapion (?)

Proviene del Gran Ustiug
Exposiciones: “Sofia, la sapienza di Dio”, “Sofia, idea russa, idea d’Europa”, Centro di Alti Studi e di Documentazione, Roma, 1999, núm. 21

    El Salvador increado, la imagen de Cristo no hecha por las manos, era vista por la Iglesia ortodoxa como la confirmación de la encarnación del segundo rostro de la Trinidad en la imagen del hombre y como un gran testimonio en favor de la veneración de los iconos.
    Los iconos con la representación de la imagen increada del Salvador deben su origen a la leyenda sobre el rostro de Cristo impreso milagrosamente en el tejido de un velo, que fue enviado por el mismo Salvador al zar de Édesa, Avgar, quien padecía un mal incurable y que fue sanado después del contacto con la imagen milagrosa. La invención del tipo iconográfico del rostro increado se remonta al arte bizantino del siglo X. Su surgimiento y difusión coinciden con el momento del traslado de la imagen milagrosa de Édesa a Constantinopla, en 944, y la composición de “La leyenda sobre el traslado de la imagen a la capital” y de la “Palabra” sobre su culto en Édesa.
    Entre los dos tipos principales de la Imagen Increada, que elaboró la iconografía oriental y occidental, en Rusia desde el siglo XII fue aceptada la figura de Cristo “poderoso y glorificado” con los ojos abiertos. Esto correspondía a los antiguos textos de la leyenda, que no vinculaba el origen de la imagen increada con el paso de Jesús al Gólgota; esto último era propio de la iconografía occidental que representaba a Cristo muerto o padeciendo con los ojos cerrados, con huellas de sangre y con corona de espinas.
    En 1447, cuando en la ciudad se había desatado la peste, los habitantes de Ustiug solicitaron el icono del Salvador increado y lo colocaron sobre las puertas de la muralla de la fortaleza en nombre de “la salvación de la ciudad”. Según conjetura de los investigadores, el icono representaba la célebre reliquia de Ustiug, sobre la cual las crónicas informaban que fue pintada por el isógrafo Serapion en 1447.


N. V. Rozanova