TEXTO EXPLICATIVO
Teofanía, bautizo de Cristo

siguiente listado de obras anterior

 

Exposiciones

foto25.jpg (47310 bytes)
Teofanía, bautizo de Cristo
Segunda mitad del siglo XVI
Temple sobre madera
60 x 51 cm
Moscú
1.    Icônes russes, Galerie Tretyakof, Musée National d’Art Russe, Moscou, Fondation Pierre Gianadda, Martigny (Suisse), 18 novembre 1997-18 janvier 1998, núm. 29.
2.    Iconos rusos de la Galería Tretyakof, siglos XIV-XVII. Fundació Caixa Catalunya La Pedrera, Barcelona, del 20 de noviembre de 2001 al 17 de febrero de 2002, núm. 43.

 

La iconografía del bautismo (segundo nombre, utilizado lo mismo que el primero, aparición de Dios) tiene su origen en los textos de los Evangelios acerca del bautismo de Cristo en el río Jordán (Mateo 3: 13-17; Marcos, 1: 9-11; Lucas 3: 21-22).
En el centro de la composición está representado Jesús desnudo, en el Jordán, bendiciendo las aguas con la mano derecha. A los lados, en las montañas rocosas, está Juan con tres ángeles. El Precursor coloca la mano sobre la cabeza de Cristo, realizando la ceremonia del bautismo. Sobre Cristo, casi sin ser visto, desciende de los cielos, en forma de paloma, el Espíritu Santo. Según la historia de los Evangelios, fue aquí donde Jesús apareció por primera vez como Dios y como Hijo de Dios. Desde este momento Jesús empezó a llamarse Cristo, y Juan el Precursor ya fue conocido como el Bautista.
El icono, que está pintado sobre un fondo verde, consiguió una amplia difusión en la pintura de iconos de la segunda mitad del siglo XVI. La composición se distingue por su pulimento: los principales momentos del relato de los Evangelios sobre el bautismo han sido cuidadosamente elegidos y reunidos sin detalles accesorios, significados además con gran expresividad. No se recuerda a los ángeles, pero se representan en la presente iconografía de modo tradicional, como confirmación de la naturaleza divina de Cristo. Todos los participantes, entre ellos los ángeles y Juan el Precursor, se dirigen a Cristo. Las gráciles siluetas se cierran sobre las aguas del sagrado Jordán. Alrededor de la tierra, las montañas y los peldaños han sido perfilados con líneas fuertes. Al ritmo diagonal de las montañitas con pequeñas grutas, le reitera el ala desplegada de uno de los ángeles. Todo lo que rodea a Cristo se halla atravesado por la luz, brillan las aguas verdes del Jordán, una luz deslumbrante se posa en la cima de las montañitas doradas, sobre los vestidos del Precursor y sobre los ángeles. En el presente monumento, el bautismo aparece como un acontecimiento universal.
 
V. N. Ujánova