TEXTO EXPLICATIVO
Nacimiento de Cristo

siguiente listado de obras anterior

 

foto40.jpg (50079 bytes)
Nacimiento de Cristo
Segunda mitad del siglo XVII
Temple sobre madera
106,5 x 91,5 cm
Moscú
Se expone por primera vez.
 
La trama del icono tiene su origen en los relatos de los Evangelios que cuentan la historia del nacimiento de Cristo de una Virgen (María) (Mateo1: 18-23; 2: 1-12; Lucas 2: 6-20), pero incluye una serie de detalles que se remontan a los monumentos tempranos de la literatura cristiana: los apócrifos. En Palestina y en los países vecinos existían numerosas leyendas sobre el nacimiento y la infancia de Jesucristo. Las más auténticas se consideraban aquellas que formaron parte del Protoevangelio de Santiago el Menor (siglo II). El relato de los Evangelios de Mateo y Lucas complementado por estas historias fue la base para la representación del Nacimiento de Cristo en el arte, y en particular en este icono.
Múltiples episodios se encuentran reunidos en una sola composición compleja, algunos elementos de la cual tienen un subtexto simbólico. El centro significativo del icono está presente en la escena del nacimiento de Cristo: en la parte superior, sobre el fondo de un edificio, en el centro, se encuentra representada Nuestra Señora junto al pesebre con el niño. Al lado del pesebre se hallan el buey y la mula, símbolos de dos pueblos: los judíos y los paganos, a los que Cristo trajo la salvación. En círculo están los ángeles que glorifican, José y un pastor. La representación de este pastor se interpreta de distintas maneras. En él creen ver al profeta Isaías y al espíritu de la duda que tienta a José. El árbol junto a él es el símbolo del árbol de Isaí. Arriba, en el cielo, un ángel volando sostiene la estrella. A la izquierda de la composición de la Natividad están representados tres magos que cabalgan hacia Belén sobre cada “estrella”, con capas extendidas, y un poco más abajo está la escena de la entrega de los ricos regalos para el Niño. En la parte superior derecha se encuentra el argumento sobre la aparición del ángel a los reyes magos dormidos en su tienda; enseguida los magos regresan a sus países. Abajo están las escenas de la Natividad; en la parte izquierda del icono está el sueño de José durante el cual un ángel le anuncia el propósito de Herodes de matar a los niños de Belén, y le ordena ocultarse con el Niño en Egipto. La huida a Egipto (Mateo 2: 13-15) está representada en la parte derecha del icono: José lleva de las riendas al caballo en el que duerme Nuestra Señora con el Niño en brazos. Al lado va Jacobo, el hijo mayor de José.
Los episodios en la parte inferior del icono cuentan el propósito frustrado de Herodes de matar al recién nacido Jesús. El propio Herodes es representado en la esquina izquierda del icono. Separado por una pared curvada, Herodes gobierna en su trono, vestido con atuendos reales, y los viejos doctores delante de él desenrollan un libro que cuenta las antiguas profecías que indican el lugar de nacimiento de Cristo. Al frente de la representación de Herodes, en la esquina inferior derecha, se encuentra el argumento del apuñalamiento del pontífice Zacarías por un guerrero (Lucas 11: 51). En el centro de la parte inferior se encuentra la matanza de los niños. Son muy expresivas las actitudes y los gestos de las madres que ocultan con su cuerpo a sus hijos de los soldados de Herodes. En la grieta de la montaña se ocultó Isabel con el niño Juan el Precursor. En la colina está sentada una mujer afligida, vestida de rojo, al lado de la cual, debajo de una higuera, está acostado un niño escondido. A este argumento, raro en la iconografía rusa, le fue consagrada una novela apócrifa que narra cómo este infante salvado, habiéndose hecho adulto, se convirtió en discípulo de Jesús y profesó su fe solo porque Jesucristo, de manera misteriosa, conoció este episodio de su infancia, diciéndole al encontrarse: “Yo te vi debajo de la higuera”. Esta variante iconográfica del nacimiento de Cristo se configuró en Bizancio en los siglos XIV-XV. Su particularidad tiene que ver con la distribución libre de muchas escenas de los apócrifos, que complementan la trama central de la natividad de Cristo. Los episodios de la historia relacionados con este hecho se encuentran representados en distintas situaciones temporales que se juntan en una sola acción. Los personajes, en elegantes vestiduras adornadas con cintas, se distinguen, sobre un fondo de curiosas formas, de los edificios y los paisajes de “cuento”. Tal composición obtuvo una gran difusión sobre todo en la pintura rusa del siglo XVII.
A. Tretiakova