TEXTO EXPLICATIVO
Juicio final (vitrina)

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Juicio final (vitrina)
Siglo XVII
Temple sobre madera
53 x 42,5 cm
Exposiciones:
1.    Icônes russes, Galerie Tretyakof, Musée National d’Art russe, Moscou, Fondation Pierre Gianadda, Martigny (Suisse), 18 novembre 1997-18 janvier 1998, núm. 40.
2.    “Geburt der Zeit. Eine Geschichte der Bilder und Begriffe”, Museum Fridericianum, Kassel, vom 12 Dezember 1999 bis 19 Vfrz 2000, n úm. 6, 3, 8.
 
Las fuentes de la iconografía ortodoxa del Juicio Final, al lado del Apocalipsis de Ioann Bogoslov (véase Cat. 36), fueron diversos textos del Antiguo y del Nuevo Testamento, obras hagiográficas e apócrifas, así como las enseñanzas escatológicas de los Padres de la Iglesia, en donde fueron recopilados testimonios dispersos de la Escritura Sagrada y de la tradición de la Iglesia. El icono de la exposición repite en rasgos generales el esquema iconográfico que se consolidó en el arte bizantino de los siglos X y XI, y al mismo tiempo contiene un conjunto de motivos anexos, los cuales sólo aparecen en el arte ruso a partir de los siglos XV y XVI.
A los lados de la imagen central de Cristo-Juez se representa a Nuestra Señora, Juan el Precursor, Adán y Eva, así como los doce apóstoles en sus respectivos tronos (Mateo 19: 28). En la parte inferior se dispone la representación del Etimasio (el trono dispuesto para el Juicio). En el trono está la casulla de Cristo, y encima de ella un evangelio cerrado. El vaso que, según la leyenda, recogió la sangre de Cristo, así como la cruz de Gólgota, sirven de recordación sobre la expiación que da derecho al Salvador a abrir el Libro de la Vida y juzgar al mundo (Apocalipsis 5: 1-10). A ambos lados del trono están dispuestos los pecadores y los justos, que se han levantado para el Juicio. El cuadro del Juicio está complementado por una mano con la balanza y las almas de los justos bajo la figura de niños con vestiduras blancas; hay algunas composiciones acerca del tema de la lucha de los ángeles con los demonios.
Las escenas de la resurrección de los muertos, que antecede al Juicio Final, están dispuestas en la esquina derecha inferior del icono; hay aquí, sobre un gran círculo, representadas las imágenes alegóricas de la tierra y del mar que entregan a sus muertos (Apocalipsis 20: 13). Por los cuatro costados de la tierra están representados cuatro ángeles con trompetas, que anuncian la resurrección universal y la llegada del Juicio Final (Mateo 24: 31). Más arriba están dispuestas las imágenes de las cuatro bestias aladas que vienen de la visión del profeta Daniel (Daniel 7); ellas simbolizan los reinos que perecieron: Babilonia, Persia, Grecia y Roma (el Anticristo). El argumento de la lucha del carnero con el macho cabrío (Daniel 8) está representados en cuatro círculos pequeños que personifican el camino del Hijo del Hombre (Daniel 7: 9-14), ocupando gran parte de la franja superior de la composición. Sobre esta escena se representan los ángeles que enrollan el pergamino estrecho del cielo con los astros (Apocalipsis 6: 14). Aquí mismo se exhibe la representación de la Jerusalén Celestial bajo la forma de una ciudad con puertas y torres dentro de la cual se mira la procesión de los justos.
En la parte inferior del icono se disponen las imágenes tradicionales del paraíso y del infierno. En el jardín del paraíso se representa a Nuestra Señora en el trono entre ángeles; en la parte inferior, el seno de Abraham (Lucas 16: 22), el buen ladrón (Lucas 23: 39-43), las puertas reales con el querubín (Génesis 3:24) y la marcha de los justos al paraíso dirigida por los apóstoles Pedro y Pablo. Desde otro lado se muestra el infierno, con Satanás sentado sobre la fiera, sosteniendo en las manos el alma de Judas. Entre el infierno y el cielo está representado el pecador caritativo, amarrado a un poste (según la leyenda, no fue admitido en el paraíso debido a su lujuria, pero evitó los tormentos del infierno, pues fue siempre caritativo). El borde inferior de la composición lo ocupan diez grutas con escenas de los tormentos infernales.
La representación de la serpiente, que se alza de las fauces del infierno hasta los pies de Adán (Génesis 3: 15), aparece en la pintura rusa a comienzos del siglo XV. Alrededor de la serpiente hay doce círculos que representan los padecimientos, las pruebas por distintos pecados a que deberá someterse el alma humana antes de que ella ingrese al reino de los cielos. Entre las particularidades únicas de la iconografía rusa del Juicio Final, podemos destacar la representación de la ascensión de los monjes a la Jerusalén Celestial y la expulsión de los ángeles caídos representados a lo largo de los márgenes izquierdo y derecho del icono. La combinación de estos dos argumentos ilustraba simbólicamente la idea según la cual los justos deberían ocupar en los cielos el lugar liberado después de la caída del grado angélico décimo.

L. Nersesian