JUGANDO CON LOS ICONOS

 

Los artistas pasan su vida encontrando formas para construir imágenes que adquieren un mayor sentido frente a quien tiene el privilegio de observarlas. El arte religioso se preocupó, desde siempre, por hacer de esas imágenes algo sencillo, comprensible a todos los espectadores. Desde lo más remoto de los tiempos, prácticamente en todas las culturas de las cuales conocemos objetos relacionados con este tema, la imagen es el resultado de la palabra. Así, la pintura religiosa ilustra hechos históricos y mitológicos que responden a interrogantes comunes a todos los seres humanos: ¿Quiénes somos?, ¿De dónde venimos?, ¿Para dónde vamos?

Muchas veces, las figuras y los hechos representados responden a condiciones específicas, a textos y ordenanzas que determinan cómo y qué debe ser pintado. Este es el caso de los iconos, que como la música, han jugado un rol muy especial en la vida litúrgica, teológica e intelectual de Rusia. Los iconos son como libros dictados que contienen las palabras y las leyes establecidas por concilios religiosos, textos, jerarcas y otras autoridades de la iglesia ortodoxa. Los pintores que los realizaron no partieron de ideas propias, sencillamente siguieron las líneas fundamentales de quienes establecieron qué se debía pintar y cómo hacerlo. Su arte consiste entonces
, más que en la individualidad del objeto creado, en la espiritualidad impresa en él.

Para conocer el arte religioso de la Iglesia ortodoxa rusa, la biblioteca virtual ha elaborado algunas preguntas que ayudarán a acercarse más al sagrado arte de los iconos.