TEXTO EXPLICATIVO
Conversación de Basilio el Grande, Gregorio el Teólogo y san Juan
Crisóstomo (vitrina)

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Conversación de Basilio el Grande, Gregorio el Teólogo y san Juan
Crisóstomo (vitrina)
Principio del siglo XVII
Temple sobre madera
35,5 x 30 cm
   
Pintado por Nikifor Sabin
Icono adquirido por Pável Tretiakov
Se hallaba en la colección de P. M. Tretyakof, fundador de la galería.
Exposiciones:
1.     “Sofia, la sapienza di Dio”, “Sofia, idea russa, idea d’Europa”, Centro di Alti Studi e di Documentazione, Roma, 1999, núm. 104.
Al respaldo se halla una inscripción con tinta semiborrada: “Carta de Nikiforo”.
Los sellos en que están dispuestas las figuras de los ángeles no tienen divisiones precisas, sino que están incrustados entre la representación de las montañas, reuniéndose en una sola composición: a la izquierda superior está Vasili el Grande; hacia abajo, Grigori Bogoslov; a la derecha, Ioann Zlatauts. A los maestros universales se acercan personas orientadas hacia una iluminación espiritual, sedientas de comunicarse con la sabiduría de Dios; algunas tienen en las manos pergaminos desenrollados. Una línea quebrada entre las bases de las montañas es el río bendito de la doctrina cristiana.
Un lugar central en el presente icono lo ocupa la montaña (colina), regularmente representada de manera más modesta en la pintura de iconos rusa, cumpliendo en las composiciones el papel de fondo, siendo símbolo del mundo de “las montañas”. El autor de la presente composición refuerza el sentido de este simbolismo destacando el principal sentido de su creación: ascenso espiritual, contacto con el mundo de la montaña.
El arzobispo de Cesarea, Vasili el Grande (c329–379), es conocido en la Iglesia ortodoxa como autor de múltiples trabajos, el principal de los cuales fue un texto litúrgico. Fue un ferviente contradictor de las herejías, en particular de la de los arrianos.
Grigori Bogoslov (329-389) fue un asceta riguroso, penitente; contra su deseo tuvo que aceptar la dignidad de arzobispo de Constantinopla; así como Vasili el Grande, luchó contra la herejía.
Ioann Zlataust (347-407) se hizo célebre como propagador auténtico y como exegeta de la sagrada escritura; fue creador infatigable de la liturgia, acusador impasible de los pecados de los poderosos del mundo y defensor de los débiles.
A Vasili el Grande, Grigori Bogoslov y Ioann Zlataust se les veneró ampliamente en Rusia desde los tiempos de la adopción del cristianismo. En la pintura de iconos, sus imágenes se encuentran con frecuencia en los batientes de las puertas de los templos del zar. Este lugar tiene un significado principalísimo, que se corresponde con la jerarquía de los autores de los textos litúrgicos, los cuales pareciera que estuvieran presentes en el templo durante el servicio religioso.
En la pintura de iconos rusa, la mayor divulgación la recibió la iconografía llamada Concilio de los maestros universales, en la cual Vasili el Grande, Grigori Bogoslov y Ioann Zlataust fueron representados de cuerpo entero, con el rostro de frente, como columnas de la Iglesia. En el icono Conversación de Vasili el Grande, Grigori Bogoslov y Ioann Zlataust (“Los buenos frutos de la enseñanza”), los santos, creadores de la liturgia, se encuentran representados en el momento de su acto más importante: la realización del ritual de la comunión.
Nikiforo Savin (los años de su vida no se conocen) fue un pintor de iconos del zar. A su autoría se atribuyen doce iconos (actualmente se conservan en las colecciones de los museos rusos).
 
N. G. Bekeneva