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INDICE
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LA OTRA CARA DE JOSE MANUEL GROOT
Por: Beatriz González
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19. José Manuel Groot
Justo de Castro y Arcaya, 1817
Miniatura, acuarela sobre marfil 6 x 5 cm
Colección Rivas Sacconi
El coronel Justo de Castro dirigió porte de la tropo
expedicionaria de Nariño en El Socorro, durante el conflicto entre
federalistas y centralistas.
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José Manuel Groot ha sido reconocido en el mundo cultural
colombiano como educador, polemista católico, escritor de
costumbres -en prosa y en verso-, historiador -la
"Historia Eclesiástica y Civil de Nueva Granada" es su
ópera magna-. Sin embargo su actividad como dibujante y pintor ha
sido relegada a un segundo lugar a pesar de ser uno de los
precursores del género de paisaje y uno de los pioneros del
costumbrismo en el país. Su gusto por las artes plásticas se
manifiesta en sus escritos, en las descripciones de colecciones de
conventos e iglesias; particularmente su aproximación a la obra de
Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos lo coloca como iniciador de la
crítica de arte en Colombia, por haberse atrevido a hacerle reparos
a la calidad de la obra del más acreditado pintor colonial.
José Manuel Groot cultivó principalmente el dibujo -lápiz, tinta y
acuarela sobre papel, y la técnica de la miniatura-. Su obra se
puede clasificar siguiendo los diferentes géneros de las artes
plásticas: religioso, retrato, costumbres, paisaje y caricatura -en
el área de lo social y lo político-. Aunque su obra plástica es
bastante menor que la literaria, en algunos aspectos como el
costumbrismo es igualmente notable.
José Manuel Groot fue formado tempranamente en el campo del dibujo
y la pintura. Su arte es uno de los eslabones encontrados entre la
Expedición Botánica y el arte del siglo XIX. Su primer maestro,
Mariano de Hinojosa (1776- c.1840), pintor de plantas, formaba
parte del segundo grupo de artistas quiteños que fue vinculado por
Mutis a su empresa científica. Groot aprendió en primera instancia
la miniatura, técnica introducida formalmente por Mutis con el
objeto de perfeccionar los íconos botánicos. El retrato en
miniatura se difundió desde comienzos del siglo XIX y se convirtió
en una profesión que permitía a los artistas sobrevivir en la
difícil situación económica presentada a partir de las luchas por
la Independencia. La miniatura, como arte rentable, reemplazó a la
pintura religiosa y su importancia se prolongó hasta finales de la
década de 1830 cuando apareció el daguerrotipo. José Manuel Groot
firmó una miniatura a la edad de 17 años, seguramente una de las
primeras que realizó. Los rasgos del modelo, don Justo de Castro y
Arcaya, están tan agudamente captados que son un indicio de la
mirada singular del autor.
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20. José Manuel Groot
Fray Luis María Téllez, s.f.
Oleo sobre tela
Propiedad del Convento de Santo Domingo, Bogotá
Fray Luis Moría Téllez perteneció a la Orden de los
Dominicos.
Cuando se encontraba en Ráquira como Prior del convento, ayudó a
la causa de la Independencia. A su empeño se debe la reconstrucción
del templo de Santo Domingo, deteriorado por el temblor de 1787.
Por ello aparece con los planos de la obra.
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Su segundo maestro fue Pedro José Figueroa (XVIII-1838) -pintor del
Libertador y de personajes del clero y la política-, quien le
enseñó los secretos del óleo y la modulación del color. Sin embargo
se conocen pocas obras al óleo de Groot. Su mayor influencia se
encuentra en aquellos retratos en los cuales se evidencia lo que
Gabriel Giraldo llama "la escuela bogotana", que trata de captar el
aspecto socarrón del temperamento del modelo. Tal es el caso del
retrato de Fray María Téllez, Provincial de los dominicos, quien
aparece presentado al estilo colonial, con una gran cartela en que
se narran sus obras, y unos planos que aluden al impulso que le dio
a la reconstrucción del convento e iglesia de Santo Domingo después
del terremoto de 1785. Lo más destacado en el retrato es la
expresión que logró imprimirle al rostro del personaje, notable por
el apoyo que dio desde el Convento de la Candelaria en Ráquira a
las luchas por la Independencia. Es bastante probable que Groot
haya conocido personalmente a Fray Téllez, quien en 1815 aún se
desempeñaba activamente como Provincial de ese convento. Sin
embargo, esto no implica que al retratarlo lo haya tenido
directamente como modelo. Entre los retratos tomados del natural,
además de los de sus parientes, existía uno del Libertador, que
desapareció durante el incendio que destruyó la Casa Consistorial
el 19 y 20 de mayo de 1900. Los conocimientos que le impartió su
maestro los utilizó principalmente para realizar copias de cuadros
religiosos, generalmente de Vásquez de Arce y Ceballos y de los
Figueroa de la Colonia. Llama la atención también, por la gracia
con que está interpretada, la Virgen del Socorro (Santander),
destinada a reemplazar una pintura de Murillo que se malogró. Su
interés por la pintura lo llevó a capacitarse en los libros básicos
para un artista de su época como "El tratado sobre la
belleza en la pintura" (Madrid, 1762) de Antonio Rafael Mengs,
"Museo pictórico y escala óptica" (Madrid, 1795) de Antonio
Palomino y otros manuales europeos relacionados con las artes
plásticas como el famoso "Tratado de la pintura"
(París, 1651) de Leonardo.
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21. José Manuel Groot
La Dolorosa ca. 1850
Oleo sobre tela
73 x 55 cm
Propiedad del Anticuario Santa Severa, Bogotá.
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Desde su juventud Groot se relacionó con el paisaje cuando por las
circunstancias políticas, su familia se tuvo que radicar enuna
hacienda en la Sabana de Bogotá. Allí se deleitó con "el
aire puro, alegre, libre de la vida campesina"
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.
Las enseñanzas del pintor botánico debieron aumentar en pro
fundidad su admiración por la naturaleza. Cuando se observan con
detenimiento las vistas de la Sabana tomadas del natural, o los
cuadros de costumbres que tienen como fondo el paisaje, se
comprueba su capacidad para mirar y trasladar al papel o al lienzo
los cambios de luz en la planicie y en los recodos de la montaña.
La visión del horizonte andino, azul por la lejanía, y los pequeños
arbustos del páramo que con su presencia colocan pausas, indican su
aptitud de paisajista y lo sitúan de pionero de este género en la
historia del arte colombiano. Registros del paisaje de nuestro país
anteriores a él sólo se encuentran en las obras que conmemoraban
milagros, como la serie de San Judas Tadeo, del siglo XVIII, que se
encuentra en la iglesia de Tópaga y la del Señor de Monserrate,
propiedad de este santuario. Una obra de Pedro José Figueroa,
dedicada a la Virgen de la Peña (1813) también participo de este
género. Los libros de expediciones científicas que consignan el
paisaje, como los del padre Gumilla, pertenecen más al género
documental.
Como heredero de los postulados de la Expedición Botánica su ojo se
adiestró en la observación científica; por ello se inició
prontamente en el dibujo de tipos y costumbres. Este arte a la vez
ético y documental es un producto de la ilustración. El estudio del
comportamiento de los pueblos fue popularizado en España y sus
colonias por el benedictino Benito Jerónimo Feijoo y Montenegro
(1776- 1764). Este es uno de los caminos por los que llegaron al
Nuevo Mundo las alegorías morales relacionadas con el clima y las
costumbres. También las clasificaciones de tipos y razas ayudaron a
la observación científica y artística del costumbrismo. Las cortes
ilustradas de Carlos III y Carlos IV, con Mengs y particularmente
con Goya, difundieron los decorados del palacio real con temas de
pinturas de género; por último, ya en el siglo XIX, la llegada de
un científico ilustrado y a la vez romántico como Alejandro de
Humboldt impulsó los estudios del comporta miento de los seres
vivos en los distintos ambientes.
Aunque la aproximación más antigua al tema de las costumbres vino
al país a través de la novela picaresca española, se puede afirmar
que la ilustración incentivó ese gusto. Seguramente la primera
definición de costumbres que se lee en el país se encuentra en el
semanario "El Regañón General" del 24 de diciembre de 1803. Este
periódico era editado por cubanos y españoles en el exilio que
vivían en Inglaterra: "Si se intentase definir lo que son
las costumbres, pudiera decir hablando en general, que son hábitos
buenos o malos que resultan del temperamento, de los usos o de las
opiniones, y que forman el carácter de los hombres y de los
pueblos. Los que han definido las costumbres, dicen que son la
práctica de las acciones honestas, el cumplimiento de las
obligaciones que nos impone la sociedad, la virtud puesta en
acción, y la inclinación a desempeñar nuestrosdeberes comprobada
por la observación continua, y por la conducta diaria del hombre de
bien"
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.
Como puede anotarse, este concepto está basado en el idealismo del
neoclásico.
En la década de 1840 se hizo popular, gracias a Florentino
González, la aproximación a la definición de costumbres del
positivista francés Augusto Comte(1798-1857): "Las leyes forman las
costumbres" de manera ingenua se llegaron a justificar proyectos de
Constitución con este lema. En el país, el costumbrismo ha sido una
constante en literatura y artes plásticas. Los escritores del siglo
XIX dominaron el tema hasta tal punto que dentro de sus propias
obras costumbristas se burlaron del hábito de mirar los hábitos de
los moradores de campos y ciudades.
En artes plásticas las costumbres tienen un nombre, "pintura de
género". Sus orígenes se remontan a los libros de horas en los que
las miniaturas servían para divertir a los reyes; los calendarios y
pinturas de refranes incentivaron este género que llegó a su apogeo
con Brueghel. El siglo de oro holandés es, a su vez, el de las
costumbres; en la época de la ilustración los cuadros morales de
William Hogarth le dieron sentido ético a este género pictórico.
Cada país lo cultivó a su manera, siendo los más notables ejemplos
de Holanda durante el siglo XVII y de Francia, España e Inglaterra
en el XVIII. Groot tenía conciencia de su tendencia hacia las
costumbres gracias a su ascendiente holandés. Mencionaba con
fluidez a artistas como David Teniers y Adriaen Van Ostade, quienes
fueron buenos pintores de género en el siglo de oro.
El romanticismo alemán y el pintoresquismo inglés, con el gusto por
los viajes, la acuarela y los libros ilustrados, fomentaron los
cuadros de costumbres durante el siglo XIX. José Manuel Groot, en
el único viaje que hizo al exterior con su tío Francisco de
Urquinaona, tuvo oportunidad de vivir en Jamaica; su relación con
la cultura inglesa se prolongó en Bogotá con los comerciantes de
ese país y le sirvió de iniciación en los temas apropiados para
ilustrar libros de viajes e informarse sobre el estado de la
litografía en Inglaterra.
Un factor decisivo fue su amistad con el viajero y comerciante
inglés Joseph Brown. La colección de láminas de tipos y costumbres
recientemente descubierta por el historiador Malcolm Deas, indica
la época temprana en la que José Manuel Groot se vinculó con este
género. Brown era dos años menor que Groot; había vivido en
Alemania; también conoció Francia, Holanda y el cercano oriente.
Cuando llegó a Bogotá en 1826, traía la experiencia de quienes
habían realizado "el gran viaje", esto es, de Inglaterra a
Italia. Nápoles fue su residencia por cinco años; esa ciudad había
sido la favorita de los más ilustres viajeros alemanes: Johann
Wolfgang Goethe, Alejandro y Guillermo de Humboldt y Karl Friedrich
Schinkel. Algunos grabados para los libros de Alejandro de Humboldt
y seguramente los más verídicos sobre Colombia se imprimieron en
Italia en las dos primeras décadas del siglo XIX. En Roma, Schinkel
y Koch realizaron los grabados de la laguna de Guatavita y del
viaje por el Quindío.
Cuando Brown llegó a Bogotá, hacía tres años se había iniciado la
comisión científica, coordinada por Francisco Antonio Zea. En la
capital debió conocer a Jean Baptiste Boussingault (1802-1887), a
Dessire Roulin (1796-1874), y a Mariano de Rivero (1798-1851),
quienes llegaron recomendados por Humboldt para ayudar
científicamente al desarrollo del país. Todos ellos tenían la
ambición de publicar sus memorias ilustradas porque ese era el
ideal de todo viajero. En Londres, un año antes de partir Brown, se
publicó "Diario de una residencia y viajes en Colombia durante los
años de 1823 y 1824" del capitán Charles Stuart Cochrane
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. Allí se presentaba una
vista preciosa de la provincia del Chocó denominada "Descenso de
precipicio de una cordillera de los Andes".
Brown inició, como era de esperar, su libro de viajes; permaneció
en el país durante 15 años, con un corto intervalo en 1836. Fue
testigo de la transición entre la Gran Colombia y la Nueva Granada
con todas las revoluciones armadas. Regresó a Inglaterra durante la
guerra de "Los Supremos". Junto con Boussingault y Mark es el
viajero que ha permanecido mayor número de años en el país. Como
Mutis, Humboldt, y Boussingault, se interesó activamente en la
minería. Sin embargo el interés de Brown era más que científico,
eminentemente comercial. Supo buscar para el proyecto de sus
memorias dibujantes criollos a pesar de que él mismo, como buen
inglés, conocía la técnica de la acuarela. Por ello José Manuel
Groot, junto a los Castillo -Santiago y José María-, se
convirtieron ensus colaboradores.
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22. R. Cooper
The author in the travelling costume of the country. Capt. Charles
Stuart Cochrane. "Journal of a Residence and Travels in Colombia,
During the years 1823 and 1824", Printed for Henry Colburn,
1825.
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Groot recibió instrucciones de Brown con relación al color para
elaborar las láminas. En la colección recién publicada se
encuentran 4 láminas firmadas por Groot y unas cuantas que se le
pueden atribuir por estar mencionados sus temas en la
correspondencia con Brown o por características tales como la
redondez de las figuras. Algunas de las firmadas por Brown o por
los Castillo pudieron tener como base los dibujos de Groot, aunque
tanto unos como otros eran excelentes dibujantes.
Cuando se observan "El buey cargando tablas en San
Victorino" y "Los indios de la Sabana llevando pollos al
mercado", fechada esta última en 1833, se puede entender el consejo
que le da Brown en una carta en la que le señala que debe poner
"más lijero el colorido"
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; esto es, menos densa la pincelada para que
tome el verdadero aspecto de la acuarela.
Las dos mejores láminas del libro de Brown firmadas por Groot son
el retrato del inglés, "Joseph Brown en traje de montar", y "Dama
de Bogotá con esclavina de paseo". El primero es no sólo un retrato
esmerado sino que ensaya una mayorfluidez y variedad en el color.
Coloca un paisaje de montaña como fondo y presenta a Brown posando
de la misma manera que el capitán Cochrane, el clásico retrato de
viajero que sirvió de ejemplo a más de una publicación.
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23. José Manuel Groot
Joseph Brown en traje de montar ca. 1830
Acuarela sobre papel
25x 17cm
Tomado del libro "Tipos y Costumbres de la Nueva Granada,
Colección de Pinturas y Diario de Joseph Brown'', Fondo Cultural
Cafetero,
Bogotá, 1989.
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La segunda obra es un retrato muy notable y en él Groot ejercita
sus dotes de miniaturista. La figura es también estudiada en su
redondez. Esta condición se acentúa en el sombrero que soporto en
las manos la bella dama. El color un poco monocromo, igual que el
tratamiento del fondo, se aviva con el azul añil de la
esclavina.
El destino de estas láminas era naturalmente convertirlas en
litografías para conformar álbumes como lo había hecho el famoso
Rugendas con sus vistas del Brasil. Se deduce por las cartas que el
litógrafo Ackermann estaba interesado inicialmente en publicarlas.
Algunos inconvenientes tuvo Groot con este impresor porque en la
"Historia eclesiástica y civil..." lo acusa de difundir una Biblia
protestante.
Cuando llegó Brown, Groot era un simple escribiente de la
Secretaría (ministerio) de Relaciones Exteriores y por la época en
que fechó la escena del buey cargando tablas en San Victorino
acababa de fundar su plantel de enseñanza. El mejor complemento
para su vida de educador debió ser realizarse así mismo como
artista, para lo cual había recibido una formación dentro de las
limitaciones del medio.
Brown impulsó su talento y debieron ser numerosas las láminas que
realizó, al menos así se deduce de las dos cartas del comerciante
inglés a quien se lo puede reconocer como introductor de este
sistema de láminas de viajes, tipos y costumbres, del cual fueron
favorecidos y pioneros en el país Groot y los Castillo. En reciente
descubrimiento, el historiador Malcolm Deas localizó otro grupo de
acuarelas de Groot, reproducidas en la obra "Recuer dos de treinta
años (1810-1840)" de José Zapiola. Las acuarelas fueron adquiridas
equivocadamente como imágenes de Chile dentro de un álbum sobre
temas sudamericanos. Igualmente el autor de las obras fue
confundido con un viajero de nombre Alphonse Giast quien aparece
como autor de láminas sobre el Brasil.
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24. José Manuel Groot
Lector en un comedor en casa de campo
ca. 1830
Tomado del libro de José Zapiola, "Recuerdos de 30 años
1810-1830". Las laminas aparecen con la firma de Giast y
pertenecen a un grupo "De Santiago a
Mendoza"
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Este conjunto de 23 acuarelas, conocido dentro del álbum como
"De Santiago a Mendoza" fue donado a la Biblioteca por el
coleccionista Armando Braun Menéndez, quien a su vez las había
comprado a Bonifacio del Carril, autor de la "Monumenta
iconographica. Paisajes, ciudades, tipos, usos y costumbres de la
Argentina, 1563-1860", y de la obra "Mauricio Rugendas". El auge
del comercio de obras de viajeros fue causado por la crisis
económica alemana de 1920, cuando el gobierno autorizó a los museos
nacionales y municipales la venta de este tipo de obras en vista
del interés creciente por ellas en latinoamérica. Aún en 1953 los
museos alemanes aparecen vendiendo colecciones de láminas de
viajes. Los anticuarios fueron unos activos intermediarios.
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25. José Manuel Groot
Dos caballeros paseando bajo las arcadas ca, 1830
Tomado del libro de José Zapiola, "Recuerdos de treinta
años 1810-1830".
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Las obras aludidas aparecen firmadas con una "G." o con el nombre
"Giast". Realmente la biografía de Alphonse Giast es muy pobre en
datos: "Dibujante y acuarelista francés, activo en América entre
los años 1824 y 1847, aproximadamente...". Los demás datos están
basados en un supuesto recorrido dado por las láminas que firmó de
Brasil y Chile. La Editorial Francisco de Aguirre (editores del
libro de Zapiola) afirma: "Nada se sabe del Autor de las acuarelas
que se reproducen en este volumen. Su biografía es una incógnita...
Si un artista de esta calidad no tiene historia, podría suponerse
que se esconde tras un seudónimo"
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1
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CARO, Miguel Antonio. Don José
Manuel Groot, en: Historia Eclesiástica y Civil de Nueva
Granada.
Escrita sobre documentos auténticos, Tomo 1, pág. 15. Biblioteca
de Autores Colombianos, Ministerio de Educación Nacional, II Tomos,
Bogotá, 1956.
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|2
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"Qué se debe entender por costumbres?", en: El Regañón
General, págs. 473-478, Londres, Número 60, 24 de diciembre de
1803.
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3
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STUART COCHRANE, Charles. 'Journal of a Residence and Travels
in Colombia, During the Years 1823 and 1824". Printed for Henry
Col burn in two volumes, New Burling
ton Street, London, 1825.
(Edición facsimilar impresa por Litografía Arco, Bogotá, 1984. Con
tiene: un mapa de Colombia, el autor en traje de viajero típico del
país, y descenso de precipicio de una cordillera de los
Andes)
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4
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GIRALDO JARAMILLO, Gabriel.
"Don José Manuel Groot", pág. 135. Academia
Colombiana de Historia-Junta de Festejos Patrios, Editorial ABC,
Bogotá, 1957.
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5
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ZAPIOLA, José. "Recuerdos de Treinta Años
(1810-1840)", págs. IXX. Editorial Francisco de Aguirre, S.A.;
Buenos Aires-Santiago de
Chile, 1974.
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