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Prólogo
EMMANUEL CONSTANS
Directeur des Monnaies et Médailles
Con entusiasmo acogí hace algunos meses la proposición de su
Excelencia el Embajador de Colombia en Francia de organizar en el
Hôtel de la Monnaie la exposición que hoy presentamos al público.
En efecto, ella nos brinda la oportunidad excepcional de descubrir
en París un raro tesoro no presentado nunca hasta hoy en
Europa.
Estas "
figuras de éxtasis" venidas de
una pequeña ciudad perdida en los Andes, pero de rico pasado,
Popayán, parecen hablarnos un lenguaje y relatarnos una historia
inédita: la historia de la implantación del cristianismo en la
Nueva Granada en la época de los conquistadores, el lenguaje de un
arte de inspiración barroca nutrido a la vez por un gran fervor
espiritual y por un sorprendente sincretismo de culturas donde se
mezclan al aporte español las influencias indígenas, judías e
incluso árabes.
Esculturas, piezas de orfebrería y otras obras únicas de ese
tesoro de Popayán han encontrada en el Hôtel de la Monnaie un
escenario digno de su historia. De aquí donde, desde 1775, esta
gran manufactura francesa abriga para las emisiones monetarias
nacionales a los mejores artesanos del metal, ya se trate de oro,
de plata, de bronce, o de las más diversas aleaciones.
¿Quién sabe si el oro de los galeones de Americano habrá venido
ya a este lugar para ser transformado en escudos o en luises?
Quiero agradecer personalmente a todos aquellos que han
permitido a La Monnaie de París organizar esta exposición y que han
contribuida a la valoración de las obras maestras que se ofrecen a
la admiración del público. Rindo especial homenaje a las
autoridades oficiales de Colombia, sin cuya iniciativa nada habría
podido hacerse, al Comisario general de la Exposición, M. Camilo
Racana, lo mismo que al Ministerio Francés de la Cultura.
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