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El espíritu barroco en el arte colonial
MARTA FAJARDO DE RUEDA
La conquista del territorio
Nuevo Reyno de Granada fue el nombre que recibió de los
españoles el territorio que hoy constituye la República de
Colombia. La conquista ocurrió gradualmente desde las costas del
Mar Caribe hacia el interior y las primeras regiones del norte
fueron llamadas Castilla de Oro y Nueva Andalucía. Simultáneamente,
las huestes de Francisco Pizarro y de Sebastián de Belalcázar desde
las costas del Perú, se dirigieron hacia el norte y tomaron
posesión de Quito. Los conquistadores, alucinados con la leyenda de
E L DORADO , un mítico venado de oro que guardaba un enorme tesoro,
el cual según creían se encontraba en estas tierras, habían
alentado la idea de que la Nueva Granada era un país en donde
abundaban el oro, las esmeraldas y en general, las piedras
preciosas. Se magnificaron entonces las creencias acerca de la
prodigalidad de la tierra y de la enorme facilidad con la que
podían hacerse inmensamente ricos con sólo recoger las esmeraldas y
el polvo de oro que salía de las montañas. Además la búsqueda del
misterioso tesoro animó a muchos hombres a darle continuidad a las
empresas de conquista, porque con esta se mezcló la idea de que
atravesando las cordilleras se hallarían en el país de la Canela,
una de las especies mas apreciadas en aquella época.
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Tonnel des Aerdrycx ofte Nieuwa Atlas
1635
Amsterdam |
Eldorado se convirtió en una verdadera obsesión. Unas veces se
le asociaba con un gran tesoro escondido y en otras con una ciudad
toda ella construida en oro, llamada Mano a en donde residiría
Eldorado, convertido en Emperador
|1
. En su afanosa tarea fueron conquistando
territorios y fundando ciudades, lo cual a la postre terminó
ofreciéndoles un espacio para poblar y vivir, cumpliéndose de esta
manera las órdenes de la Corona que mandaban establecer Reinos como
los de España, en ultramar.
Si bien es cierto que nunca encontraron el soñado dorado,
expropiaron a los indígenas de enormes riquezas representadas en
piezas de orfebrería sin par en la América precolombina. Estas
estaban trabajadas con gran destreza técnica, haciendo uso de un
especial sentido de la abstracción. Por lo general se encontraban
bajo la tierra, en Santuarios que fueron violados por los
conquistadores a quienes tan sólo les interesaba el valor económico
del metal precioso. Ignoraron por lo tanto sus altos significados
simbólicos. Por ejemplo, en Tunja, al Zaque Quemuenchatocha se le
arrebató un tesoro de 136.500 pesos de oro. fino, 14.000 de oro
bajo y 280 esmeraldas. La existencia de numerosas minas de metales
y piedras preciosas a lo largo de las cordilleras, favoreció el
establecimiento permanente de importantes concentraciones de
población. Así, es posible observar que las primeras fundaciones de
ciudades coinciden con lugares o bien de apropiación de tesoros
indígenas, de explotación minera o de beneficio de esmeraldas y de
perlas. Tales son los casos de San Sebastián de Urabá (1509) Santa
Marta (1526), Cartagena (1532), Popayán (1536), Guacacallo ó Timaná
(153 8), Anserma (1 53 8), Vélez (1539), Mompóx (1539) o Santa Ana
de los Caballeros, Pasto (1539), Cartago (1540) y algunos años mas
tarde Mariquita (1552) y Toro (1587). Aún Tunja (1539) y Santafé
(1538), las cuales parecen alejadas de las minas, contaban con la
proximidad de las explotaciones de esmeraldas en Muzo y Somondoco y
de plata en Mariquita, respectivamente
2
.
Como uno de los propósitos fundamentales de los Reyes de España,
al promover y alentar las empresas de Conquista, era el de
evangelizar a los pobladores, con los conquistadores llegaron
también los frailes. Al comienzo sueltos y un poco mas tarde en
grupos de comunidades religiosas. La Iglesia entonces, comenzó a
cumplir con un papel definitivo en la trasmisión de la nueva
cultura. Las comunidades religiosas junto con la labor
evangelizadora enseñaron el idioma castellano y unas costumbres
diferentes. Lentamente unificaron a una gran parte de la población
indígena que hablaba muy diversas lenguas, profesaba distintas
creencias y practicaba diferentes ritos, bajo un mismo idioma: el
castellano y una misma religión: la fé católica.
Las enormes dificultades de comunicación que suponía para los
evangelizadores el enfrentarse con una población heterogénea, fue
en parte superada por el uso y aprovechamiento de las imágenes.
Simultáneamente este recurso se apoyaba en la enseñanza del idioma.
Las distintas órdenes religiosas acudieron a este mundo maravilloso
de la imagen para introducir a los indígenas en la Doctrina
Cristiana. Los Franciscanos utilizaron los Catecismos Ilustrados, y
el teatro. En los atrios de las Iglesias era frecuente construir
escenarios para representar Autos de Fé, a través de los cuales se
explicaban los misterios mas importantes de la religión católica.
De igual modo, las celebraciones de la Semana Santa así como las
Fiestas del Corpus Christi, las de la Virgen María y de los
numerosos Santos de devoción, se hacían ya no solo en los atrios,
sino convirtiendo a la ciudad por completo en un gran escenario
para la representación y las procesiones. A este propósito es
interesante recordar que la ciudad americana fue construida en
forma de "damero". Con sus calles rectas y un
monte al que se llamaba "Calvario." El templo era
un "Centro" o lugar y un
"camino" donde se manifiestan los dogmas
fundamentales de la religión católica
|3
. Como el ejercicio del culto a los
Dioses en espacios abiertos era una costumbre muy arraigada entre
los indígenas, los monjes la continuaron en ciertas prácticas
cristianas.
En un comienzo, las labores de evangelización de los indígenas
estuvieron a cargo de Franciscanos, Dominicos y Agustinos. Pero un
poco más tarde, a mediados del siglo XVI, el proceso de
colonización en América, coincide con las decisiones del Concilio
de Trento (1545-47, 1551-52, 1562-63) y esta circunstancia motiva a
los grandes abanderados de la Contrarreforma, los Jesuitas, a
desplazarse por el mundo extraeuropeo en una avasalladora empresa
evangélica. Una vez en América, jugarán un papel muy importante en
cuanto se refiere a la educación de las tribus indígenas a través
de métodos muy propios, para los que se valieron de la exaltación y
asimilación de ciertos rasgos de la sensibilidad de los naturales.
Por ejemplo, a través de la Música o de las representaciones
dramáticas
|4
.
La Religión impregnaba todos los ámbitos de la vida. Tanto de
los indígenas como de los colonos y de la población mestiza que muy
pronto comenzó a formarse. El hecho de ser pueblos iletrados,
favoreció aún mas el uso de las imágenes. El Estado español, y la
iglesia Católica apoyados mutuamente, ejercieron un poderoso
control sobre la difusión de las ideas, excluyendo todo lo que
pudiera desviar a las gentes del pensamiento católico español. Esta
es una de las razones, por la cual la mayor parte de las
expresiones artísticas coloniales están estrechamente relacionadas
con el tema religioso. Lo cual no significa que no hubiera habido
espacio para otras manifestaciones, por ejemplo en el campo de la
Música ó de las artes aplicadas, tales como la Platería, la
Carpintería, los Bordados y la Cestería
|5
.
Las ciudades recién fundadas, se enlucieron entonces con Templos
y Conventos. El interior de estos se adornó, en los primeros años
con pintura mural, cuyos significados simbólicos se estudian
actualmente. Pues por una parte, la moderna restauración de pintura
ha permitido recuperarla y por otra, la investigación histórica
contemporánea ha retomado las ideas mesiánicas dominantes en la
época, bajo las cuales al parecer se emprendieron estas primeras
evangelizaciones. Posteriormente, esos mismos muros se recubrieron
con suntuosos altares tallados en madera y recubiertos de
laminillas de oro. Dentro de los nichos, fueron colocadas multitud
de imágenes de Cristo, la Virgen, Santos y Santas, trabajados tanto
en talla en madera como en pintura sobre lienzo, tabla o láminas de
cobre, para ser venerados por los fieles.
Desde época muy temprana se formaron las Cofradías. Estas eran
asociaciones de creyentes bajo el amparo de un determinado Santo
como patrón. A través de las mismas, no solo se mantenía el culto,
se pagaban tributos que contribuían al enriquecimiento de las
Iglesias, sino que también se agrupaba a los fieles que ejercían un
mismo oficio, o compartían el mismo grupo social, para ofrecerse
una mutua ayuda, un poco a la manera de los gremios medievales,
cuya presencia en América no es tan fuerte como lo fue en la Edad
Media en Europa.
A lo largo y ancho de todo el territorio se fundaron los centros
urbanos y en el año de 1550 se estableció la Real Audiencia en
Santafé, como centro del gobierno representativo del Rey de España.
A diferencia de México o del Perú, nuestro territorio no fue
designado como Virreynato, sino hasta bien entrado el siglo XVIII,
en el año de 1739, cuando conformando un todo con las Capitanías
Generales de Quito y Venezuela, se convertiría en el Virreynato de
la Nueva Granada
6
.
Expresiones de la cultura española en América
La presente exposición es una muestra de la extraordinaria
riqueza con que se enlucieron los templos y los hogares coloniales
y de la forma tan diversa como se expresó el arte americano de la
época colonial.
A través de ella se aspira a presentar una síntesis de cómo
fueron difundidos los principales misterios de la religión católica
en una región particular de América: la ciudad de Popayán, al sur
occidente del territorio de la Nueva Granada.
Para penetrar en el sentido del arte colonial y comprender sus
variadas manifestaciones, es preciso tener en cuenta que a su vez
España vivía una situación especial dentro del ámbito europeo. Por
una parte, conservaba muchas tradiciones medievales, tanto en sus
instituciones, como en los comportamientos y concepciones de la
vida. Había recibido por mas de ocho siglos de ocupación, la
influencia de la cultura árabe y en el momento de la conquista por
razones políticas y familiares se encontraba estrechamente
relacionada con algunos reinos de Italia y con Flandes.
A esto debe agregarse su importante papel en defensa de los
fueros católicos, toda vez que las decisiones del Concilio de
Trento, por ejemplo debieron acogerse sin reservas y las
autoridades españolas en general, fueron muy vigilantes sobre la
información, los libros y aún las personas que debían pasar a
América, cuyas ideas no podrían contrariar jamás a las de la
Iglesia católica. El Rey Felipe II, por ejemplo, convino con la
casa de grabadores de Plantin-Moretus de Amberes la exclusividad de
surtir de libros piadosos a las colonias. Junto con los libros
vinieron los numerosos grabados de tipo religioso que inundaron las
colonias y por supuesto a mas de alimentar la piedad de las gentes,
inspiraron y educaron a los artistas
|7
.
Los indígenas por su parte, fueron sometidos a la legislación
española, principiando por la evangelización y por la creación de
instituciones como la encomienda y la mita, destinadas a aprovechar
su mano de obra a cambio de recibir protección y educación
religiosa. Por efectos de la conquista y de la desorganización
social a que ella condujo, la amplia base de población indígena se
había visto reducida a solo un diez por ciento de la original. Como
consecuencia de ello surgió el mestizaje, como grupo social
dominante, fenómeno que se extendió muy rápido por todo el país. La
corona española lo recomendaba y efectivamente, desde los primeros
años de su gobierno, la mayor parte de la población, por lo menos
en cuanto se refiere a la que vivía cerca de los centros urbanos ya
había olvidado sus dialectos, practicaba la religión católica y
había asimilado gradualmente la cultura europea. Muchos indígenas
se mezclaron con los españoles. Aunque en menor grado, lo mismo
ocurrió con los africanos, traídos por los peninsulares para el
laboreo de las minas, dando lugar a unas complejas redes de
mestizaje y de diferenciación social
|8
. En general, tanto los indígenas como
los esclavos y naturalmente los mestizos, aceptaron el Bautismo y
de una u otra manera practicaron la Religión católica, participando
activamente en los rituales, que como se ha dicho, hacían parte
fundamental de su vida.
Asimilación y representación de los principales misterios del
cristianismo
El Nacimiento
Probablemente debido a la extraordinaria influencia de los
Franciscanos en América, la representación del Nacimiento de Jesús
se hizo muy popular. Por esta razón, fue motivo no sólo de una
amplia iconografía en pintura sino particularmente en escultura, a
través de los llamados "Nacimientos", o
"Pesebres". Estos no sólo se trabajaron para los
templos y Conventos, sino que alcanzaron una gran difusión en los
hogares, para las celebraciones de la Navidad.
La escenificación del Nacimiento, permitió a los artistas la
libertad de mostrar junto a las figuras sagradas de San José la
Virgen y el Niño, a los Pastores, los Reyes Magos, y los Angeles.
Además de los tradicionales animales que se dice acompañaron al
Señor: la mula y el buey, así como a una gran cantidad de
personajes dedicados a diversos oficios. Como ya se ha dicho las
representaciones civiles fueron muy escasas en la iconografía
americana. Precisamente los pesebres, como otras eventuales escenas
figuradas en los biombos o en otros muebles de uso doméstico,
constituyen las únicas oportunidades visuales de tener una remota
idea de los usos y costumbres de las gentes.
Los artistas quiteños desarrollaron una excelente técnica en el
trabajo de la escultura en madera, cuyo acabado final es fácilmente
comparable con el de la porcelana. Aun cuando su origen es
claramente europeo, el estilo quiteño no solo resultó muy creativo
y original, sino que pronto sustituyó en el comercio a gran parte
de las obras provenientes de los talleres granadinos y sevillanos
|9
.
En pintura se encuentran las mas variadas composiciones. Muchas
de ellas, inspiradas en grabados europeos. Los grabados mas
conocidos y difundidos fueron los de Martin de Vos, Sadeler,
Vriedeman de Vries, Wiericx, Adrian y Juan de Collaert, Cornelius
Galle y Schelte de Bolswvert. Este último fue el mas grande difusor
de la obra de Pedro Pablo Rubens en América. También se han
encontrado grabados de los artistas franceses Jacques y Francois
Chereau que inspiraron obras neogranadinas. El cuadro de Gregorio
Vásquez de Arce y Ceballos, titulado La Sagrada Familia, y conocido
también como Las dos Trinidades, puesto que alude a la divina y a
la humana, fue tomado por el artista criollo de un grabado de
Schetle de Bolswert, sobre una obra de Rubens. Ilustra el proceso
mediante el cual los artistas se inspiraban en los grabados,
modificaban algunos elementos, agregaban otros y los revestían de
color, concediéndoles un toque nuevo e imprimiéndoles en muchos
casos un carácter original, una suerte de relectura, en donde
radica el mayor valor y encanto de estas obras.
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CAT. 25
L'Enfant Jésus
XVIII ÉME SIÉCLE
Niño Jesús
S. XVIII
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La iconografía Mariana
Uno de los puntos mas delicados de la polémica entre Católicos y
protestantes fue el tema de la Virginidad de María. A los ataques
de estos últimos, quienes le negaban la extraordinaria importancia
que por siglos le habían prodigado los fieles, la Iglesia católica
reaccionó con toda su energía, acudiendo no sólo a los teólogos,
sino especialmente a los artistas. '° En todo el mundo católico se
dedicaron altares a sus diversas advocaciones y el culto a María
fue totalmente renovado. América no estuvo ajena a este fenómeno.
Antes bien, se convirtió por así decirlo en depositaria de la mayor
parte de las advocaciones marianas, e incluso algunas que se
consideraron milagrosas, despertaron una gran devoción que se
mantiene hasta el presente. Tales son los casos de la Virgen de
Guadalupe en México, proveniente de una imagen de la Inmaculada
Concepción, la Virgen de Quito que se deriva de la Mujer
Apocalíptica; La Virgen del Rosario de Chiquinquirá, y La Virgen
del Topo, originada esta última de un modelo español de La Piedad,
del maestro Luis de Morales, apodado El Divino, en la Nueva
Granada.
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CAT. 1
La Sainte Famille,
Huile sur toile,
La Sagrada Familia
Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos
(Santafé, 1638-1711).
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La Serie Mariana de los Cortez y su relación con los grabados
del artista Gottfried Bernhard Goetz (1708-1774)
Esta serie de la cual se dice que fue pintada en Popayán por los
hermanos Antonio y Nicolás Cortez, hacia 1787, se inspiró, como lo
ha demostrado Santiago Sebastián, en un conjunto, de grabados
originales de Gottfried Bernhard Goetz, artista de la escuela de
Augsburgo, quien trabajó con los hermanos Klauber
11
. Constituye un interesante
ejemplo de cómo se "apropiaban" los maestros
americanos de los grabados. También demuestra la presencia en el
arte colonial de la técnica heredada de los pintores flamencos de
hacer pintura sobre láminas de cobre. Por lo demás, los hermosos
marcos que acompañan las obras fueron trabajados en plata repujada
y cincelada. Su estilo rococó se aviene muy bien con las
composiciones pictóricas que muestran las curvas, contracurvas,
rocallas y gran movimiento propios de este estilo.
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CAR. 9
La Vierge Protectrice,
XVIII ÈME SIÉCLE
La Virgen Protectora,
S. XVIII
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La Virgen Apocalíptica y la notable presencia de los Angeles en
la iconografía americana
En los últimos años se ha despertado un extraordinario interés
en el mundo por las Jerarquías Angélicas. Curiosamente, a
diferencia de la iconografía europea del Barroco, en América fueron
mas frecuentes las representaciones de Series Angélicas y
particularmente de Arcángeles guerreros. No existe hasta el momento
una explicación totalmente satisfactoria sobre este hecho. La
historiadora Teresa Gisbert, refiriéndose a los Arcángeles
Arcabuceros del altiplano peruano, opina que los europeos en
América necesitaban de "protectores potentes"
|12
. También su
presencia puede estar relacionada con el interés que en el Barroco
despertó de nuevo la obra de Dionisio Areopagita sobre las
Jerarquías Angélicas, un Tratado sobre ángeles que sugiere una
estrecha correspondencia de estos seres espirituales con los
astros, el cual se difundió ampliamente por las colonias
|13
.
Los llamados Arcángeles de Sopó, conforman una serie
verdaderamente admirable por su exquisita factura que la hacen
única dentro de la iconografía americana. Sobre su origen nada se
sabe, pues tal como ocurre con la mayor parte de las obras
coloniales no están firmados. El documento mas antiguo lo sitúa
dentro del templo doctrinero de una población de indios, Sopó,
cercana a Santafé de Bogotá, desde el año de 1780. Se trata de un
conjunto de Doce Arcángeles entre los cuales a mas de los
mencionados por la Biblia: Miguel, Rafael y Gabriel, están otros,
que aparecen en los Evangelios Apócrifos: Uriel, Geudiel, Seactiel,
Barachiel, Piel, Esriel, Laruel, Lad.. (¡el?) y el Angel Custodio
|14
.
Es notable observar que también en América se representan con
mucha mas frecuencia que en Europa a los Santos alados. Aquellos a
quienes como a los ángeles y arcángeles, o a los Evangelistas, se
dice que el Señor les encomendó una Misión divina, y por tanto
llevan alas como atributo. Tales son los casos de Domingo de
Guzmán, Vicente Ferrer y Francisco de Asís
|15
.
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CAT. 6
L'Archange Baraquel, Bénédiction de Dieu,
XVII ÈME SIÉCLE
Arcángel Baraquel, Bendición de Dios
S. XVII
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La representación de la Virgen Apocalíptica data de los primeros
años de la colonización, como Patrona de los Franciscanos. Sin
embargo, fue en Quito en donde a comienzos del siglo XVIII, el tema
fue acogido por el escultor Bernardo de Legarda quien hacia el año
de 1734 lo desarrolló con originalidad y gracia extraordinarias. Se
trata de la imagen de la Virgen alada, coronada de estrellas,
portando un misterioso rayo mixtilíneo, dirigido hacia la cabeza de
una serpiente; con la luna bajo sus pies. El excepcional movimiento
de su traje tiene origen en el eje curvo sobre el que descansa la
figura
|16
. La
piedad popular la designó como La Virgen de Quito, y su modelo
iconográfico se difundió por todo el territorio de la Nueva
Granada. Se inspira muy de cerca en el texto bíblico que dice
así:"Y una grande señal apareció en el cielo: una mujer
vestida del sol y la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una
corona de estrellas...Y fue vista otra señal del cielo: y he aquí
un grande dragón bermejo que tenía siete cabezas y diez cuernos y
en sus cabezas siete diademas.... Y fueron dadas a la Mujer dos
alas de grande águila, para que de la presencia de la serpiente
volase al desierto... (
|Apocalipsis II, Cap. 1 2 vers. 1 y
sgts.)
La Pasión
El culto al niño Jesús fue difundido en América por los
Jesuítas. Tanto en pintura como en escultura, su imagen se veneró
en todos los lugares, vistiendo los mas variados atuendos: como
viajero, como Obispo, de Jesuíta, con trajes compañeros a los de la
Virgen María en sus distintas advocaciones, con Sotanas de diversos
colores litúrgicos, etc.
El arte Barroco Católico se valía de muchos recursos para
conmover a los fieles. Haciendo uso de especial realismo,
representó la Vida de Cristo, tanto en las escenas mas dolorosas
como en las de mas infinita ternura. Así es como podemos ver al
Niño Jesús desde su infancia, en el Pesebre o en brazos de María,
hasta las representaciones de su Pasión, Crucifixión y Muerte,
trabajadas con el mas profundo dramatismo. Tanto los artistas
italianos, como los españoles pintaron o esculpieron figuras del
Jesús Niño en escenas premonitorias, como la que en escultura un
hábil y desconocido artista quiteño le muestra, llevando la Cruz a
cuestas
17
.
La dramatización de las mas importantes escenas de la Pasión,
Crucifixión y Resurrección de Cristo constituye lo que en el mundo
católico conocemos como La Semana Santa o Semana Mayor. En esta
celebración aún participan en la actualidad todos los fieles en
casi todas las poblaciones, siendo las mas notables las de Popayán
y Mompóx. Con gran solemnidad salen por las calles los llamados
"Pasos" de las Procesiones, en los cuales las
grandes imágenes talladas y vestidas, son llevadas por los fieles.
Estos "Pasos" van enlucidos con ricas telas,
joyas y finos trabajos en plata, entre los que se destaca, por
ejemplo el Trono del Amo, el Rayo de la Dolorosa, enorme diadema de
plata que la circunda, o las numerosas plaquitas de plata repujada,
llamadas "mallas o mariolas", que enlucen los
pasos de la Virgen María.
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CAT. 33-34
Calice de Morales
1617
Custodia de Morales
1617
La Eucaristía
El culto a la Eucaristía es uno de los mas importantes para la
Fé católica, debido a su profundo significado simbólico, pues
encarna la Resurrección y la presencia real de Cristo en la Hostia
consagrada. La exaltación mas grande de la Eucaristía la ha hecho
la Iglesia a partir de la Celebración de la Fiesta del Corpus
Christi. Si bien se habla de procesiones en España desde el siglo
VII, algunos afirman que el origen de esta Fiesta data del siglo
XIV en Gerona. A la Nueva Granada llegó a través de fray Cristóbal
de Torres, y se caracterizó por ser una fiesta muy alegre, llena de
color e imaginación. El elemento principal era por supuesto la
Custodia, a la cual seguían como en España, desfiles de gigantes,
la tarasca, niñas con elementos simbólicos, tales como el Arca,
panes, incienso, canastos de flores. Con gran frecuencia se
construían "Paraísos terrenales", con la
presencia de niños que representaban a Adán y Eva, rodeados de
plantas, frutas, flores, aves y animales algunas veces salvajes,
adormecidos temporalmente para la ocasión, con plantas
psicotrópicas. Claro ejemplo del sentido que el Barroco dio a este
tipo de celebraciones en donde el arte era utilizado para hacer una
permanente ofrenda a Dios a través de los frutos de la naturaleza
18
.
A diferencia de las grandes Custodias españolas del
Renacimiento, cuyas magistrales formas arquitectónicas las
relacionan con las catedrales góticas, comienzan a aparecer a
mediados del siglo XVI, las Custodias de Sol, llamadas así debido a
su forma. Un elegante astil que brota de una peana, sostiene un
radiante sol, rodeado de rayos. No se sabe con exactitud las
razones para modificar un estilo de tanta tradición. Es probable
que tenga implicaciones teológicas e ideológicas, relacionadas con
los procesos de evangelización. No hay duda de que ciertos sectores
de la Iglesia católica, especialmente los Jesuítas, insistieron en
la identificación de Cristo con el Sol de justicia, Sol de la
Rectitud. Como entre las tradiciones indígenas se encontraba la de
la adoración al sol, es probable que no haya sido para ellos tan
difícil aceptar esta alegoría cristiana de tan marcada similitud
con sus antiguas creencias.
El culto solar es de una universalidad innegable que comprende
como hemos visto, a las culturas precolombinas. Tanto la Fiesta del
Dios-Sol entre los Incas, llamado Inti-Raimi, como la de Osiris o
la de Atis, se celebraban en el Equinoccio de primavera, es decir a
comienzos del mes de junio. Por su parte, en la Iglesia Cristiana,
la Fiesta del Corpus Christi, también es una celebración del mes de
junio, dado que tiene lugar el jueves, después de la Dominica i de
Pentecostés. También así como al 25 de Diciembre se le considera
como la fecha del nacimiento de Cristo, los antiguos celebraban la
Natividad de Mitra o la de la Diosa Celestial a la que los semitas
llamaron Virgen Celeste, pues ese día era el señalado como el de la
"Natividad del Sol", ya que a partir de él, los
días..."comenzaban a alargarse, acrecentándose su poder
desde ese momento crítico"...
|19
En algunos textos coloniales es frecuente encontrar la alusión a
una "Custodia que contenía al Sol Sacramentado" y
también al mencionar la Eucaristía se la compara con el Divino Sol.
En Tunja, por ejemplo, abundan los Soles Figurados. Uno de los mas
interesantes preside la techumbre del Altar Mayor del templo de
Santa Clara.
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CAT. 37
Présentoir et Tabernacle de l'Eglise du
Carmen
XVIII ÉME SIÈCLE
Expositorio y tabernáculo de la Iglesia del
Carmen
S. XVIII
En la presente Exposición hay tres ejemplos de Custodias cuyos
diseños contienen profundos significados simbólicos. Ellas son: la
Custodia de Morales, la Custodia de San Agustín y la Custodia de
San Francisco, llamada La Bicéfala. La Custodia de Morales, llamada
así porque perteneció a un pueblo de este nombre en proximidades de
Popayán, es una Custodia que parece corresponder a un período de
transición entre el Renacimiento y el Barroco. En su parte superior
presenta dos caras enfrentadas a manera de mascarones renacentistas
tardíos. También es probable que inicialmente fuera un Relicario y
que luego se la haya adaptado como Custodia. Es de plata dorada,
cincelada y repujada. La acompaña un cáliz de la misma factura.
Está fechada en 1617, aunque lamentablemente no figura el nombre de
su autor.
El orfebre José de la Iglesia trabajó en el año de 1740 una
hermosa Custodia de oro fundido y ensamblado de cuyo diseño
original no conocemos sino la parte superior, ya que para financiar
la Campaña Libertadora del Sur en 1814, el Precursor de la
Independencia, general Antonio Nariño dispuso de ella como de otra
buena cantidad de joyas de la región. La base de la Custodia fue
reconstruida en 1868. El sol está coronado por una alegoría de la
Santísima Trinidad. El hermoso trabajo en oro se complementa con
esmeraldas, rubíes, topacios y diamantes, a mas de ricos
esmaltes.
Una de las mas hermosas es la llamada Custodia Bicéfala, que
perteneció a la iglesia de San Francisco de Popayán. Se la atribuye
a los orfebres Antonio Rodríguez y N. Alvarez. Aparece documentada
en el siglo XVIII. Como su nombre lo indica, fue trabajada a partir
del emblema del águila de dos cabezas. En una interesante solución
estética el artista hizo que el viril de la Custodia surgiera del
pecho del águila y sus alas se convirtieran en los rayos que le dan
esplendor. El águila Bicéfala, de origen muy antiguo, ha sido
utilizada en la Heráldica. Significa la Realeza y la Resurrección.
De las virtudes, representa el valor y la fuerza. Generalmente se
la muestra de frente, con las alas extendidas y la cola esparcida
para señalar la valentía con presteza. Para el caso español su uso
se remonta a los Reyes Godos, para quienes simbolizaba su amplio
dominio sobre oriente y occidente. Los Reyes Católicos la adoptaron
para adornar su Escudo. Es preciso recordar que el águila es
también atributo de San Juan Evangelista (
|Apocalipsis 4,7)
y que coincidencialmente en una fiesta de San Juan, tuvo lugar la
proclamación de Doña Isabel como Reina de Castilla y de León
|20
. Los españoles le
dieron un carácter premonitorio a este hecho
|21
: la presencia del Aguila Bicéfala en
la heráldica española tiene vigencia hasta fines del siglo XVII,
cuando con la muerte de Carlos II El Hechizado finaliza el reinado
de los Austrias . Sin embargo en América se sigue utilizando,
porque conserva un significado religioso. Para el Cristianismo el
Aguila es símbolo de resurrección: "El que sacia de bien
tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila" (Salmo
103, v.5) Y San Ambrosio dice: "No existe, propiamente
hablando sino una sola y verdadera Aguila: Jesucristo Nuestro
Señor, cuya juventud reaparece en el momento mismo que resucita
entre los muertos."
NOTAS BIBLIOGRÁFICAS
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1
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|El Amazonas, un gigante herido, Ed.
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50.
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New Granada", en Barroco de la Nueva Granada,
|Colonial
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1992.
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7
|
Sebastián López, Santiago, "La importancia de los
grabados en la cultura Neogranadina" en
|Anuario
Colombiano de Historia Social y de la Cultura, vol. II, N°3,
Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 1965.
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8
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Jaramillo Uribe, Jaime, "Mestizaje y diferenciación
social en el Nuevo Reino de Granada", en
|Ensayos de
Historia Social, Bogotá, 196 o, págs. 65 y 55.
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9
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Palmer Gabrielle G.
|Sculpture in the Kindom of Quito,
University of New Mexico Press, Albuquerque, 1987, pág. 76.
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10
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Mále, Emile,
|El Barroco. El arte religioso del siglo
XVII. Encuentro Editores, Madrid, 1985, págs 49-50.
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11
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Sebastián López, Santiago:
|La serie de los Cortez del
palacio Arzobispal, en Arte religioso en Popayán, Museo de
Arte religioso, Banco de la República, Bogotá, 1986, págs.
26-36.
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12
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Gisbert, Teresa, "Andean Painting in Gloria in
Excelsis. The Virgin and the Angels" in
|Viceregal
Painting of Peru and Bolivia, New York, 1986, págs 22-23
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13
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Con inusitada frecuencia se encuentran ejemplares de la Obra
completa de Dionisio Areopagitae que contiene:
|Las jerarquías
Angélicas, Los Nombres de Dios y las Epístolas, en las
Bibliotecas antiguas de Colombia.
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14
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Gamboa Hinestrosa, Pablo,
|La pintura apócrifa en el arte
colonial. Los doce arcángeles de Sopó, Ed. Universidad
Nacional de Colombia, Bogotá, 1996, págs. 81-131.
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15
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Lara, Jaime
|Stational liturgy and eschatological
architecture in the New World of the Sixteenth Century Tesis
doctoral Berkeley University, 1996, inédita.
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16
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Palmer, Gabrielle G. Op. cit. Pág.76
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17
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Praz, Mario,
|Imágenes del Barroco (Estudios de
Emblemática) Ed. Siruela, Madrid, 1989, pág. 164.
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18
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De la Maza, Francisco,
|Cinco cartas barrocas desde
Madrid en Cuadernos Americanos, vol 99, Madrid, 1958, pág.
178.
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19
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Frazer, James,
|La Rama Dorada, Magia y Religión, FCE,
México, 1993, págs. 41 2-418.
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20
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Saavedra Fajardo, Diego de
|Corona Gótica, Ed. Aguilar,
Madrid, 1944, pág. 40.
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21
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Fajardo de Rueda, Marta,
|La orfebrería colonial en
Popayán en Revista Hispanoamericana N° 15, Santiago de Cali,
1994, págs 13-21.
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