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INDICE
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DIBUJANTES Y GRABADORES
COLOMBIANOS
Museo de Arte
Dirección de Divulgación Cultural
Universidad Nacional de Colombia
Bogotá / Mayo de 1975
El dibujo como una técnica artística de plena categoría estética
es una manifestación relativamente nueva en Colombia. A pesar de
que nuestro primer artista de la Colonia nos legó numerosísimos
dibujos, para Vásquez Ceballos ellos sólo tenían el valor de
estudios para la realización de sus pinturas. Hecho que menciono
porque creo importante recordar que sin Vásquez Ceballos el medio
no contaría con ejemplos tempranos en nuestra historia plástica, no
importa que por su mediatez esos ejemplos no alcancen a tener una
calidad satisfactoria.
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María de la Paz Jaramillo
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En el pasado siglo, una centuria de la que apenas conocemos su
arte y cuyos valores permanecen borrosos cuando no ocultos, las
investigaciones nos revelan ya un nombre destacado que podemos
considerar, mientras el período no se despeje, como nuestro primer
gran dibujante: José Gabriel Tatis, un primitivo que realizó un
álbun de retratos de los más importantes personajes colombianos al
momento de acometer su tarea en 1853. Fuera de él y a pesar de
Torres Méndez, el dibujo no vuelve a ser practicado por dibujantes
sino por pintores como una actividad marginal y de poco interés
estilístico.
La concepción varía sustancialmente en lo que ya podemos
considerar el período propiamente contemporáneo de nuestro arte,
cuya iniciación se sitúa hacia 1930 con la presencia de
"los Bachués". Con esta generación ya se
introduce un cambio cualitativo en la consideración del dibujo, que
se trabaja con serias intenciones ilustrativas especialmente para
revistas culturales: casos de José Posada en "Pan" (publicada entre
1935 y 1940), de Sergio Trujillo Magnenat en "Revista de
América" (1945-1956) y de Santiago Martínez Delgado en
"Vida" (1935-1954). Pero es Ignacio Gómez
Jaramillo el que en definitiva asume el dibujo como expresión y no
como ilustración, como un fin en si mismo y no como un medio a ser
admirado en impresos.
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Tiberio Vanegas
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En contraste, la aparición del grabado es tardía. De la época
Colonial heredamos escenas como las de los ataques a Cartagena por
piratas y corsarios realizadas siempre por artistas europeos y las
puntasecas de divulgación de las obras de los grandes maestros que
nos permitieron tener un débil pero difinitivo contacto con el arte
de las metrópolis. De manera que el grabado se hace presente sin
antecedentes que lo anunciaran, cuando Alberto Urdaneta funda
"El Papel Periódico Ilustrado" y reúne en Bogotá
a un grupo de artistas (Antonio Rodríguez, Alfredo Greñas, Eustasio
Barreto, Julio E. Florez, Jorge Crane y Ricardo Moros Urbina ) que
nos dejan centenares de importantísimos grabados. Pero esta
experiencia, como las de Posada, Trujillo Magnenat y Martínez
Delgado con el dibujo cuatro décadas después, no considera a la
técnica sino como un auxiliar dentro de la vida de "El
Papel Periódico Ilustrado", siguiendo la norma
periodística de una época que todavía no conocía el clisé. De
manera que nuevamente "los Bachues", y en
especial Luis Alberto Acuña, los primeros en usar el grabado con
propósitos artísticos definidos, introduciendo así otro cambio
conceptual apreciable.
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