CINCO OBRAS DE CREACIÓN COLECTIVA
TEATRO LA CANDELARIA
Director: Santiago García
© Derechos Reservados de Autor

II. LAS TRINCHERAS

En medio del ruido de cañones y metralla los soldados atraviesan el escenario en varias direcciones. Al fondo, el cielo oscuro relampaguea. Los saltos, carreras y caídas de los soldados dan una imagen cinematográfica de la guerra. Del fondo van llegando varios soldados conducidos por el Cabo (Trujamán), mientras el bombardeo va reduciéndose. Los soldados que llegan casi arrastrándose están harapientos y llenos de vendajes. Su figura va a contrastar con la primera imágen heróica de la guerra. Durante toda la escena se ve al fondo el relampagueo intermitente de las cañones.

CABO

¡Rápido, soldados, rápido! Los alemanes están en retirada. Construyamos aquí una defensa. Traigan aquí la ametralladora, los pertrechos y los heridos. iRápido! ¡Rápido! Aprovechemos esta tregua.

Los soldados trasladan lo más rápido que pueden todos los materiales, del fondo a la parte delantera del escenario.

CABO

Los heridos allí. Aquí adelante, la ametralladora y los pertrechos. ¡Muévanse, soldados!

De pronto suspenden el trabajo y se quedan oyendo un ruido. Tratan de ver de dónde viene. El ruido, al principio casi imperceptible, va creciendo. Dos faros y una silueta de un tanque aparecen en el fondo.

SOLDADO 1

Es imposible, no puede venir de nuestro lado.

SOLDADO 2

Entonces no es un tanque alemán.

CABO

¡Quietos todos!

Los soldados se protegen detrás de las defensas. El tanque avanza lentamente. El ruido de un motor aumenta cada vez más. De pronto se detiene. Cesa el ruido. Los faros se apagan. Después de unos momentos de silencio, del fondo, aparece un teniente del ejército ruso.

CABO

Es nuestro teniente Kolesnikov. ¡De pie, muchachos! (Los soldados tratan de saludar y pararse con grandes dificultades).

TENIENTE

¡Bravo, soldados! Han logrado llegar hasta la frontera. Los alemanes están retrocediendo. (Los soldados se abrazan alborozados). Ahora es necesario avanzar dos verstas más. (Silencio de los soldados). Hoy comienza la gran ofensiva. (Todos se miran de reojo. Ninguno se atreve a hablar).

SOLDADO 4

(Gravemente herido). ¡Yo no avanzo un paso más! Hasta aquí teníamos que llegar y hasta aquí llegamos. Lo que necesitamos ahora es la paz.

SOLDADO 5

Teniente, si estamos en la frontera, ¿para qué seguir avanzando?

TENIENTE

¡Es necesario, soldados! Tenemos que ganar ese terreno. ¡Hoy se ha dado la órden de ofensiva general en todo el frente!

CABO

Los soldados están en muy malas condiciones, Teniente.

SOLDADO 3

Ya no nos quedan casi municiones. De veinticinco que éramos no quedamos sino ocho. Casi todos estamos heridos, uno de gravedad.

TENIENTE

¡La Patria y el Gobierno Provisional nos llaman a hacer este último gran esfuerzo, soldados! Vamos a luchar por una victoria total sobre el enemigo!

SOLDADO 1

Nosotros estamos luchando por la paz. Llegamos a la frontera, ¿no? Ahora, que el gobierno firme la paz.

TENIENTE

¡Esto es una insubordinación! No admito más discusiones!

SOLDADO 2

Comprenda, Teniente, que no estamos en condiciones de avanzar. Esto no es luchar por la victoria. ¡Esto es lanzarnos a la muerte!

TENIENTE

Pero, ¿qué es esto? Aquí estamos en medio del campo de batalla. ¡Aquí no podemos detenernos a discutir! El deber de un soldado es luchar por la patria y vencer al enemigo.

SOLDADO 1

Nuestro deber es defender nuestras tierras, nuestras familias. Nosotros somos campesinos.

TENIENTE

(Se precipita sobre el herido y le arranca de las manos un volante). Ustedes se han dejado llenar de ideas apátridas. ¡Estos volantes de los bolcheviques son los responsables de la insubordinacíón! (Se lo entrega al Cabo). ¡Lea!

CABO

¡A todos! A todos! (Mira sorprendido al público y

sonríe). ¡A todos! A los soviets de soldados, obreros y campesinos...

TENIENTE

(Le arrebata el volante). Esta propaganda bolchevique los está convirtiendo en cobardes desertores. Estos volantes los incitan a transformar esta guerra, que ellos llaman imperialista, en guerra civil. ¿No se dan cuenta?

SOLDADO 1

Los soldados alemanes también son obreros y campesinos como nosotros. ¿Quién en realidad es nuestro enemigo, camaradas?

TENIENTE

Esas son ideas propagadas por los espías alemanes. Quien no quiera avanzar ahora es un apátrida y un miserable traidor.

CABO

El Teniente tiene razón, soldados. Un esfuerzo más con toda la ofensiva y derrotamos para siempre a los alemanes. ¡Vamos, soldados, no perdamos tiempo! Aprovechemos estos momentos de tregua!

Los soldados empiezan a recoger sus pertrechos y se van pasando del lado del Teniente.

SOLDADO 2

Si esta ofensiva nos garantiza la victoria y el regreso a nuestras casas, hagamos este último esfuerzo!

SOLDADO 1

El de la muerte. Porque de esto no nos va a quedar nada. Nosotros no tenemos porqué suicidamos por sus bancos y sus grandes compañías. Aquí tenemos un Soviet. Discutamos, camaradas. ¡Ya no estamos en la época del Zar!

TENIENTE

Usted es un bolchevique, soldado. Un espía alemán.

SOLDADO 1

¿Dónde están todas sus promesas de paz? Ellos, aunque quieran, jamás podrán lograrla, camaradas. Sólo nosotros los Soviets...

TENIENTE

¡Silencio, soldado! ¡Basta! Usted es un propagandista bolchevique. No tolero...

SOLDADO 1

Nosotros hemos tolerado cuatro años su cochina guerra.

TENIENTE

¡Cobarde! Desertor! Fusílenlo! (Los soldados están todos al lado del Teniente. El Soldado 1 ha quedado al otro extremo. El Teniente repite la órden). ¡ Fusílenlo! (Los soldados quedan impasibles). ¡Fusílenlo! (Silencio. El Soldado 1 arroja su fusil. El Trujamán-Cabo se retira lentamente al fondo). Bien, si ustedes no lo hacen, lo haré yo.

La escena se enrarece. Sólo se oye al fondo el sonido sordo del lejano cañoneo. El Teniente saca lentamente su revólver del cinto. Lo levanta y casi en cámara lenta apunta al soldado. Los soldados vuelven sus caras al Teniente y muy lentamente encañonan y apuntan contra él. El Trujamán toca su pito y detiene la escena.

TRUJAMAN

(Corriendo desde el fondo, hace ademán a los actores de suspender la escena). Bien, bien. Escenas como ésta sucedían muy a menudo en el campo de batalla: ejecuciones, deserciones, mítines. ¡Confraternización abierta con el enemigo! (Algunos actores se han quedado en escena con el fusil en actitud amenazante). Se acabó la escena, señores. Vamos a la siguiente. ¡A cambiarse! (Los actores obedecen lentamente, mirando extrañamente al Trujamán)... Con el enemigo, decía. ¡Asambleas y mítines en medio del campo de batalla!... Deserciones en masa... Bien, pero pasemos ahora al otro campo de batalla, que no por menos cruento, tan brutal y despiadado como las trincheras: las calles de la ciudad. La ciudad de Petrogrado. (Dos actrices se colocan frente al Trujamán tratando de interrumpirlo. El Trujamán se hace a un lado y continúa). A las cuatro de la mañana, en medio del oscuro frío y de la niebla, gentes humildes hacen cola por un pedazo de pan. (Sobre el parlamento del Trujamán, empieza a sonar la música de la canción Campo, campo. Las actrices que están en primer plano cantan acompañadas por el resto de los actores, que van transformando la escena en una calle de Petrogrado).

Canción Campo, campo

Campo, campo, campo,
¿qué crece en el campo?
Crece solamente
la hierba en el campo.

Campo, campo, campo,
¿qué vuela sobre el campo?
Vuela solamente
metralla y proyectiles.

Campo, campo, campo
¿quién marcha por el campo?
Las tropas militares,
cargando sus fusiles.

Campo, campo, campo,
¿qué queda sobre el campo?
Sus rostros congelados
dispersos por el campo.
Después vendrá la hierba
que crece sobre el campo.

Poco a poco se va formando una cola de gente que espera frente a una panadería su ración de pan.

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