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VI. LA TOMA DE LA IMPRENTA
El actor que cantaba pasa a
ser el Guardia Rojo que vigila la entrada de la imprenta. Llega el Trujamán, quien hace
el papel de un parlamentario de la Duma. Entra con el dueño de la imprenta y un
periodista.
GUARDIA ROJO
Alto ahí!
DUMARIO
(Levanta un papel). Esto es
una orden de la Duma Municipal. El señor Obruvov, dueño de esta imprenta, está
autorizado para entrar. Déjenos pasar.
GUARDIA ROJO
Lo siento. Esa orden de la
Duma no me sirve. Sólo acepto órdenes del Comité Militar Revolucionario y de los
Soviets.
DUEÑO
¿Qué significa este
atropello? iEsto es vandalismo! ¿Desde cuándo no sirve una orden de la Duma Municipal?
Desde cuándo?
PERIODISTA
¿A dónde creen ir ustedes
con esas actitudes? Al socialismo? Al socialismo no se llega por la violencia. ¡Ustedes
sólo son instrumentos en manos de bandidos y traidores!
GUARDIA ROJO
Mire, usted tal vez no
entiende esto. En el mundo hay dos clases: el proletariado y la burguesía. ¿No es
verdad? Nosotros...
DUEÑO
iEsto es increíble! ¡No
poder yo entrar a mi propio periódico, después de veinticinco años de trabajo! 50.000
ejemplares diarios! Vea, joven, fíjese bien en lo que están haciendo. Esto va a salirles
muy caro. De aquí no me moveré hasta recuperar lo que me pertenece.
PERIODISTA
Ese no es el camino,
compañero. Mire, yo soy tan revolucionario como usted. Tal vez mucho más que usted. Yo
soy marxista. Está bien que se tomen las fábricas y las panaderías. Pero aquí no se
producen bienes de consumo. Aquí se producen bienes espirituales:¡ideas!
GUARDIA ROJO
Claro. Eso lo entiendo. Para
mí la cosa es clara. Vea: existen dos clases...
PERIODISTA
¡Y dale con la monserga
revolucionaria! Ustedes no hacen más que repetir como loros consignas y frases de cajón.
¿Tú crees en serio que Lenin es un amigo del proletariado?
GUARDIA ROJO
Sí, lo creo.
PERIODISTA
¿Pero no sabes que a Lenin
lo mandaron de Alemania escondido en un tren? ¿No sabes que a Lenin le pagan los
alemanes?
GUARDIA ROJO
¡No! Pero yo sé que Lenin
dice lo que yo quisiera escuchar. El dice: ¡Existen dos clases: la burguesía y el
proletariado!
PERIODISTA
¡Imbécil! Papagayo! Tienes
el cerebro lleno de aserrín! De músculos podrás tener muchos y macizos, pero de cabeza
nada! ¿Sabes quién soy yo? Nunca has leído mis artículos? ¡Yo soy el periodista
marxista Vasilli Georgevich Panín!
GUARDIA ROJO
No, no he leído sus
artículos. Usted debe ser un hombre muy famoso. Yo, por el contrario, soy un hombre sin
importancia. Pero lo que entiendo...
PERIODISTA
¿Entiendes lo que es la
dialéctica? Has oído hablar alguna vez de tesis y antítesis? Ustedes los bolcheviques
con su ignorancia están precipitando este país al caos. Nosotros hemos hecho una
revolución democrática en febrero. Nuestro gobierno está llevando al pueblo con
prudencia y seguridad a la justicia social. Al socialismo, pero sin...
TRUJAMAN
Sin violencia. Paso a
paso... en orden, en orden...
DUEÑO
Vea: si ustedes están
ofendidos por los cinco despidos, sepan que lo hicimos ateniéndonos a las leyes
laborales. No fue por política... sino por ineficacia. Además, ese artículo sobre
Lenin... podríamos reconsiderarlo.
PERIODISTA
¡No! Eso no se puede
reconsiderar. Yo me opongo a los bolcheviques porque están destruyendo a Rusia y a
nuestra libre revolución democrática.
GUARDIA ROJO
Entiendo lo de la «libre
revolución», pero a eso hay que agregarle algo. Parece que es así: hay dos clases...
PERIODISTA
¡Este tipo me exaspera!
Basta con la formulita! ¿Eso qué significa? ¡Esa consigna fuera de su contexto no es
más que eso: palabras, rótulos, cáscara sin contenido ideológico!...
GUARDIA ROJO
¡Dos clases nada más! Y el
que no está con la una, está con la otra.
En ese momento sale otro
Guardia Rojo y se coloca con su fusil al lado del primero.
DUEÑO
(Reconociendo en él a uno
de sus obreros). iVladimir!... (Vladimir no se atreve a mirar de frente a su patrono).
¡Vladimir! No es posible. ¿Tú? Qué haces con ese fusil en la mano? Te das cuenta de lo
que estás haciendo, Vladimir? (El Dueño, el Periodista y el Dumario van acercándose a
medida que exponen sus argumentos). Tú, que has sido casi como un hijo para mí! ¿Te
imaginas lo que diría Ana Pavlova si te viera en este momento? Tú, Vladimir, más que
nadie sabes lo que he hecho por tu familia, por ti, por tus niños. ¿Esa es la forma de
pagarme?
Vladimir, confundido, va
bajando el fusil. El Guardia Rojo, desconcertado, baja la mirada.
PERIODISTA
(Suavemente). Vladimir, esto
era lo único que nos faltaba. Podrás tener diferencias con el señor Obruvov. ¿Pero
conmigo? Si yo estuve contigo en el sindicato. ¿Me opuse alguna vez al socialismo,
Vladimir? Mira a lo que te llevan los bolcheviques. Dicen pan y reparten fusiles... dicen
paz y atacan a nuestro gobierno revolucionario...
Cuando ya casi van a entrar,
repentinamente Vladimir y el Guardia Rojo levantan sus fusiles y los encañonan. Obruvov,
el Periodista y el Trujamán retroceden espantados.
DUEÑO
(Reponiéndose del susto).
¿Esta es la democracia de ustedes? Aprovecharse de todo? Apoderarse de todo? Hasta de los
periódicos donde se producen ideas? ¡Ahora me doy cuenta! Claro, hay dos clases. La de
los hombres honrados y de bien y la de los... la de los... (Fuera de sí) la de los
ladrones como ustedes. ¡Ladrones!
PERIODISTA
El resentimiento social no
conduce a ningún lado. Dar rienda suelta a los odios de clase, ¿para qué? Para llegar a
la dictadura? Eso es lo que quieren!
DUEÑO
Vamos. ¡Vamos a la Duma a
denunciar estos atropellos! Que movilicen a los yunkers... a los cosacos... ¿Quieren
guerra? ¡Pues la tendrán!
El Trujamán trata de
conciliarlos. El Dueño y el Periodista salen iracundos.
TRUJAMAN
(Al público). Señores
míos, yo más que nadie conozco la lucha de clases. Yo sé de dónde vengo y por encima
de todo me indigna la miseria. Claro que hay dos clases. Pero aquí ahora las cosas son
distintas. (Se interrumpe). Es decir, allá, en aquella época en Rusia, las cosas eran
distintas. A las puertas del país estaba el enemigo alemán. La guerra! Señores míos,
¿quién de ustedes con un ladrón a las puertas de su casa daría rienda suelta a las
diferencias familiares?
Ahora pasaremos a mostrarles
la vida campesina. Con este cuadro pretendemos hacerles entender cómo en el campo... (Se
da cuenta de que la escenografía que están poniendo los actores no corres ponde a la
escena del campo, sino a la siguiente).
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