CINCO OBRAS DE CREACIÓN COLECTIVA
TEATRO LA CANDELARIA
Director: Santiago García
© Derechos Reservados de Autor

VI. LA TOMA DE LA IMPRENTA

El actor que cantaba pasa a ser el Guardia Rojo que vigila la entrada de la imprenta. Llega el Trujamán, quien hace el papel de un parlamentario de la Duma. Entra con el dueño de la imprenta y un periodista.

GUARDIA ROJO

Alto ahí!

DUMARIO

(Levanta un papel). Esto es una orden de la Duma Municipal. El señor Obruvov, dueño de esta imprenta, está autorizado para entrar. Déjenos pasar.

GUARDIA ROJO

Lo siento. Esa orden de la Duma no me sirve. Sólo acepto órdenes del Comité Militar Revolucionario y de los Soviets.

DUEÑO

¿Qué significa este atropello? iEsto es vandalismo! ¿Desde cuándo no sirve una orden de la Duma Municipal? Desde cuándo?

PERIODISTA

¿A dónde creen ir ustedes con esas actitudes? Al socialismo? Al socialismo no se llega por la violencia. ¡Ustedes sólo son instrumentos en manos de bandidos y traidores!

GUARDIA ROJO

Mire, usted tal vez no entiende esto. En el mundo hay dos clases: el proletariado y la burguesía. ¿No es verdad? Nosotros...

DUEÑO

iEsto es increíble! ¡No poder yo entrar a mi propio periódico, después de veinticinco años de trabajo! 50.000 ejemplares diarios! Vea, joven, fíjese bien en lo que están haciendo. Esto va a salirles muy caro. De aquí no me moveré hasta recuperar lo que me pertenece.

PERIODISTA

Ese no es el camino, compañero. Mire, yo soy tan revolucionario como usted. Tal vez mucho más que usted. Yo soy marxista. Está bien que se tomen las fábricas y las panaderías. Pero aquí no se producen bienes de consumo. Aquí se producen bienes espirituales:¡ideas!

GUARDIA ROJO

Claro. Eso lo entiendo. Para mí la cosa es clara. Vea: existen dos clases...

PERIODISTA

¡Y dale con la monserga revolucionaria! Ustedes no hacen más que repetir como loros consignas y frases de cajón. ¿Tú crees en serio que Lenin es un amigo del proletariado?

GUARDIA ROJO

Sí, lo creo.

PERIODISTA

¿Pero no sabes que a Lenin lo mandaron de Alemania escondido en un tren? ¿No sabes que a Lenin le pagan los alemanes?

GUARDIA ROJO

¡No! Pero yo sé que Lenin dice lo que yo quisiera escuchar. El dice: ¡Existen dos clases: la burguesía y el proletariado!

PERIODISTA

¡Imbécil! Papagayo! Tienes el cerebro lleno de aserrín! De músculos podrás tener muchos y macizos, pero de cabeza nada! ¿Sabes quién soy yo? Nunca has leído mis artículos? ¡Yo soy el periodista marxista Vasilli Georgevich Panín!

GUARDIA ROJO

No, no he leído sus artículos. Usted debe ser un hombre muy famoso. Yo, por el contrario, soy un hombre sin importancia. Pero lo que entiendo...

PERIODISTA

¿Entiendes lo que es la dialéctica? Has oído hablar alguna vez de tesis y antítesis? Ustedes los bolcheviques con su ignorancia están precipitando este país al caos. Nosotros hemos hecho una revolución democrática en febrero. Nuestro gobierno está llevando al pueblo con prudencia y seguridad a la justicia social. Al socialismo, pero sin...

TRUJAMAN

Sin violencia. Paso a paso... en orden, en orden...

DUEÑO

Vea: si ustedes están ofendidos por los cinco despidos, sepan que lo hicimos ateniéndonos a las leyes laborales. No fue por política... sino por ineficacia. Además, ese artículo sobre Lenin... podríamos reconsiderarlo.

PERIODISTA

¡No! Eso no se puede reconsiderar. Yo me opongo a los bolcheviques porque están destruyendo a Rusia y a nuestra libre revolución democrática.

GUARDIA ROJO

Entiendo lo de la «libre revolución», pero a eso hay que agregarle algo. Parece que es así: hay dos clases...

PERIODISTA

¡Este tipo me exaspera! Basta con la formulita! ¿Eso qué significa? ¡Esa consigna fuera de su contexto no es más que eso: palabras, rótulos, cáscara sin contenido ideológico!...

GUARDIA ROJO

¡Dos clases nada más! Y el que no está con la una, está con la otra.

En ese momento sale otro Guardia Rojo y se coloca con su fusil al lado del primero.

DUEÑO

(Reconociendo en él a uno de sus obreros). iVladimir!... (Vladimir no se atreve a mirar de frente a su patrono). ¡Vladimir! No es posible. ¿Tú? Qué haces con ese fusil en la mano? Te das cuenta de lo que estás haciendo, Vladimir? (El Dueño, el Periodista y el Dumario van acercándose a medida que exponen sus argumentos). Tú, que has sido casi como un hijo para mí! ¿Te imaginas lo que diría Ana Pavlova si te viera en este momento? Tú, Vladimir, más que nadie sabes lo que he hecho por tu familia, por ti, por tus niños. ¿Esa es la forma de pagarme?

Vladimir, confundido, va bajando el fusil. El Guardia Rojo, desconcertado, baja la mirada.

PERIODISTA

(Suavemente). Vladimir, esto era lo único que nos faltaba. Podrás tener diferencias con el señor Obruvov. ¿Pero conmigo? Si yo estuve contigo en el sindicato. ¿Me opuse alguna vez al socialismo, Vladimir? Mira a lo que te llevan los bolcheviques. Dicen pan y reparten fusiles... dicen paz y atacan a nuestro gobierno revolucionario...

Cuando ya casi van a entrar, repentinamente Vladimir y el Guardia Rojo levantan sus fusiles y los encañonan. Obruvov, el Periodista y el Trujamán retroceden espantados.

DUEÑO

(Reponiéndose del susto). ¿Esta es la democracia de ustedes? Aprovecharse de todo? Apoderarse de todo? Hasta de los periódicos donde se producen ideas? ¡Ahora me doy cuenta! Claro, hay dos clases. La de los hombres honrados y de bien y la de los... la de los... (Fuera de sí) la de los ladrones como ustedes. ¡Ladrones!

PERIODISTA

El resentimiento social no conduce a ningún lado. Dar rienda suelta a los odios de clase, ¿para qué? Para llegar a la dictadura? Eso es lo que quieren!

DUEÑO

Vamos. ¡Vamos a la Duma a denunciar estos atropellos! Que movilicen a los yunkers... a los cosacos... ¿Quieren guerra? ¡Pues la tendrán!

El Trujamán trata de conciliarlos. El Dueño y el Periodista salen iracundos.

TRUJAMAN

(Al público). Señores míos, yo más que nadie conozco la lucha de clases. Yo sé de dónde vengo y por encima de todo me indigna la miseria. Claro que hay dos clases. Pero aquí ahora las cosas son distintas. (Se interrumpe). Es decir, allá, en aquella época en Rusia, las cosas eran distintas. A las puertas del país estaba el enemigo alemán. La guerra! Señores míos, ¿quién de ustedes con un ladrón a las puertas de su casa daría rienda suelta a las diferencias familiares?

Ahora pasaremos a mostrarles la vida campesina. Con este cuadro pretendemos hacerles entender cómo en el campo... (Se da cuenta de que la escenografía que están poniendo los actores no corres ponde a la escena del campo, sino a la siguiente).

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