CINCO OBRAS DE CREACIÓN COLECTIVA
TEATRO LA CANDELARIA
Director: Santiago García
© Derechos Reservados de Autor

IX. LAS TELEFONISTAS

Una oficina de la empresa telefónica. Cinco telefonistas atienden y despachan llamadas. Reina la excitante zozobra de un día de expectativa. Hablan simultáneamente. Al mismo tiempo, el Trujamán trata de comunicarse con la central.

No hay línea para Moscú.
Llame dentro de media hora.
A las 8 de la mañana me detuvieron y me esculcaron toda la cartera. Llegué una hora tarde al trabajo.
Al 4060, sí Señor.
¿Ya terminó? Necesitamos la línea.
Me detuvieron tres veces. Uno no sabe si son del gobierno o son bolcheviques.
Se tomaron la estación Finlandia.
Dígale que vaya a buscar el niño al colegio. Son las 5, ya tenía que estar en la casa. Aquí hay mucho trabajo, señora. Hoy no es como todos los días. Nosotros no tenemos la culpa.
8549, ahí está sonando.
Consígale la droga.
Todavía no se ha normalizado el transporte.

El gobierno dice que no hay paro.
La línea para Tashkent se demora una hora.
Por favor, el 5322 en Moscú. Es urgente. De la Central de Teléfonos. Al señor Abimov, de parte de su hermana.
Por favor, señora, desocupe la línea, no es la única que quiere hablar.
Ya debe estar por llegar el turno nocturno. A las seis estoy en casa, sí consigo transporte.
Dile a mamá que no vaya a salir a la calle.
Está sonando. Yo no tengo la culpa. Si no contestan, no están.
¿Para el Palacio de Invierno? Sí, señor. ¿Qué dependencia? ¿El señor Kerensky? No creo que sea posible conseguirlo. De todas formas le comunico.
Una llamada para París, Olga.
No me grite, señor, lo oigo perfectamente.Sí Central de Teléfonos.

(El Trujamán, a un lado del escenario, se desespera).

TRUJAMAN

¿Aló?, aló? ¡Señorita, por favor!

TELEFONISTA 1

¡No grite, le dije que lo oigo muy bien! ¿Qué desea?

TRUJAMAN

Habla con un representante del Gobierno Provisional. Mejor dicho, con el representante del Gobierno Provisional.

TELEFONISTA 1

¿Cómo? ¡Del Gobierno Provisional! (Se pone de pie). ¡Un momento! Muchachas, silencio! Es de parte del Gobierno Provisional! (Hace callar a las demás telefonistas).

TRUJAMAN

Señorita, es una órden del gobierno. Suspenda inmediatamente toda comunicación con el Smolny. Que no entren ni salgan llamadas. ¿Me entiende?

TELEFONISTA 1

Sí, sí, señor. Permítame decirle que ya lo hicimos. Desde esta mañana hemos cortado toda comunicación con esa gente. Están totalmente aislados.

TRUJAMAN

Magnífico, señorita. Ustedes deben mantenerse fieles al gobierno legítimo. Y estar dispuestas a detener la subversión.

TELEFONISTA 1

Nosotras somos fieles incondicionales del señor presidente Kerensky. Estamos dispuestas a todo. Permítame preguntarle, señor, ¿es cierto que ya se tomaron el Palacio de Invierno? ¿Que el presidente Kerensky huyó?

TRUJAMAN

¡Falso! ¡El gobierno está en pie! Señorita, su deber es mantener la calma, la sangre fría. Es falso que hay un nuevo gobierno de soviets... Fue un intento pero fracasó.

TELEFONISTA 1

Habrá transporte esta noche?

En ese momento entran cuatro Guardias Rojos a las oficinas. La Telefonista 1 lanza un grito y las otras se levantan aterradas y se unen a su alrededor formando un grupo compacto. El Trujamán queda pidiendo respuésta.

GUARDIA ROJO

Venimos en nombre del Comité Militar Revolucionario. Necesitamos que restablezcan inmediatamente las comunicaciones con el Smolny.

TELEFONISTA 1

¡No! Tenemos orden del gobierno de no obedecer a ustedes.

GUARDIA ROJO

Esta es una orden del nuevo gobierno de todos los soviets, compañera. Dense cuenta, ustedes le están sirviendo a los intereses de nuestros propios enemigos. Restablezcan las comunicaciones.

TELEFONISTA 1

iVándalos! ¡Salvajes! ¡Primero muertas que obedecerles! (En un rapto de exaltación, arranca los cables del tablero central de comunicaciones. Cesan los timbres y ruidos de la Central. Todo queda incomunicado. Silencio. El Trujamán, desconcertado, cuelga el teléfono y empieza a cambiarse de traje).

GUARDIA ROJO

¿Qué ha hecho usted? ¡Eso es sabotaje! Ha dejado incomunicada toda la ciudad.

Un Guardia Rojo se pone a arreglar las instalaciones.

TELEFONISTA 2

(Se aparta del grupo y se acerca al tablero). Ustedes no saben manejar estos aparatos. ¡Lo que pasa es que van a dañar todo! Déjeme a mí! (Al Guardia Rojo). Primero desconecte la principal, la manija roja, allá. ¡No, esa no, la otra, la roja, le dije! Ahora páseme ese cable. Y un destornillador, pero más pequeño. Muévase! (Al otro Guardia Rojo). Usted, coja ese cable, conéctelo con el enchufe verde. (Otra vez al primer Guardia Rolo). Conecte aquí. No, en el azul no, en el rojo.

(El Trujamán Intenta comunicarse por su teléfono).

TELEFONISTA 1

¡Olga, ven acá! ¿Cómo te atreves? Estás loca? ¡Déjalos solos, que se las arreglen como puedan! Ven con nosotras a denunciar esto a la Duma. (Mientras tanto, las telefonistas se han vestido para salir a le calle).

TELEFONISTA 2

Si dañan esto, ¿después con qué vamos a trabajar? (Empiezan a sonar de nuevo los teléfonos).

TELEFONISTA 1

Olga, ¿qué van a decir tu marido, tus hijos? ¡Olga, mira, son bolcheviques, espías alemanes! Eso es traición!

GUARDIA ROJO

¡Déjenla trabajar! Y si ustedes no quieren trabajar no podemos obligarlas. ¡Déjenlas salir!

En ese momento entra la llamada del Trujamán. La Telefonista levanta el auricular.

TRUJAMAN

¿Aló? Aló? La Central de Teléfonos? Aló? Señorita, qué pasa allá?

TELEFONISTA 2

¡Un momento, caballero! (Al Guardia Rojo). Conteste, es para usted.

TRUJAMAN

¿Aló? Quién habla? Señorita, es usted?

GUARDIA ROJO

Habla el Comité Militar Revolucionario desde la Central de Teléfonos. ¿Qué se le ofrece, camarada?

TRUJAMAN

¿Cómo? (Tapa el auricular y exclama). ¡Hasta allá llegaron! (Vuelve a hablar por el teléfono). Mire... este... ca... ca... camarada, del soviet de... de... transportistas. Necesito urgentemente una comunicación con la estación ferroviaria. Hace rato que intento comunicarme, pero ha sido inútil.

GUARDIA ROJO

Perdone, camarada. Ha habido un pequeño contratiempo en las instalaciones, pero parece que ya todo marcha bien. Vamos a tratar de comunicarlo. (A la Telefonista). Pero antes comuníqueme a mí con la central internacional. Es urgente.

TELEFONISTA 2

(Manipula las clavijas y le pasa el auricular al Guardia). Ahí está.

GUARDIA ROJO

Un comunicado urgente. A todos, a todos, a todos los pueblos del mundo: el gobierno soviético declara la paz a todos los pueblos. La propiedad privada de la tierra queda abolida. Todas las riquezas del subsuelo —minerales, carbón, petróleo, sal— pertenecen desde hoy al Estado. Las casas y las tierras aledañas a las casas, jardines, huertos y pequeños cultivos, siguen perteneciendo a sus propietarios actuales. Los bancos serán monopolio del Estado. Los talleres, empresas, minas, grandes compañías y fábricas serán propiedad de la comunidad: La explotación del trabajo y del sufrimiento del hombre queda totalmente abolida. Firmado, Vladimir Ilich Lenin. Petrogrado, octubre 26 de 1917.

Las luces cambian y los actores comienzan a mover la escenografía para poner el muro de la escena de "El Cartel".

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