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XI. SOCORRANOS Y TUNJANOS
Tres comuneros, dos hombres
y una mujer, cuidan un paso mientras transcurren con las deliberaciones.
COMUNERO 1
Miren, yo estoy jarto, yo no
pienso quedarme aquí más tiempo para que me dé "colerín del negro". Yo tengo
ganas de desobedecer a los capitanes y largarme para Santa Fe con la gente que me quiera
seguir. A lo que vinimos vamos!
COMUNERA
Yo no sé por qué les da
por ponerse a conversar ellos por allá solos, el Berbeo y el arzobispo, mientras nos
tienen aquí. Será que quieren que nos cansemos de esperar?
Llegan dos mujeres con
comida para los vigilantes.
COMUNERO 1
Qué fue lo que les pasó?
¡Vean las horas de llegar, y uno aquí aguantando hambre y frío!
MUJER 1
Como primera medida, yo no
soy sirvienta suya para que me venga a gritar, y como segunda medida sepan que estamos
levantadas desde las cuatro de la mañana cocinando para cuatrocientas personas.
COMUNERO 3
Otra vez papas, y sin sal.
¡Maldita sea!
Mientras discuten oyen un
grito a lo lejos. Es un cura que se acerca.
CURA
Buenos días, mis hijitos.
COMUNEROS
Buenos días, Su Reverencia.
iqué lo trae por aquí!
CURA
Vengo para que me hagan el
favor de dejarme pasar por el atajo, ya que el arzobispo me mandó llamar.
COMUNERA 1
Nos da mucha pena con usted,
padre, pero nos ordenaron que no podíamos dejar pasar a nadie.
COMUNERA 2
Bueno, pero tratándose del
padre...
COMUNERO
Usted no se meta. Ordenes
son órdenes. Perdónenos, padre. Mire, más bien tómese un guarapito y converse un rato
con nosotros, que estamos muy aburridos.
CURA
Bueno, yo sí les acepto un
guarapito tunjano, que es el mejor de todo el virreinato (Bebe), como todo lo de ustedes.
Tienen sus buenas ruanas, buen armamento. Ustedes y los de Sogamoso son los más
organizados y los más disciplinados. En cambio hay que ver esos socorranos! Eso sí es
algo que le rompe a uno el alma. Esa pobre gente se vino de allá, de esas tierras
calientes sin ruanas ni pertrechos y se están muriendo de frío y de hambre. Y lo peor es
que los han arrastrado a ustedes a este tumulto.
COMUNERO
A nosotros nadie nos
arrastró. Mire, padre, aquí todos somos compañeros y estamos luchando por lo mismo.
CURA
Si ellos fueran compañeros
de ustedes no estarían tramando contra ustedes..
COMUNERO
Cuéntenos, padre.
CURA
Bueno, yo les voy a contar
porque es un deber de conciencia, pero no me vayan a meter en líos. Están diciendo que
ustedes los tunjanos y los de Sogamoso, que son los mejor armados, los más discipIinados,
que son como 6 mil, son los que van a salir perdiendo y... que los del Socorro, que son
como 12 mil pero no tienen nada y además son los más desorganizados, son los que van a
salir ganando en esta revuelta.
COMUNERO
Pero, padre, ¿qué van a
ganar ellos que no ganemos nosotros?
CURA
Ustedes son muy ingenuos,
hijos míos, y no se han dado cuenta. Les explico mejor. Miren: aquí queda el Mortiño y
aquí queda Nemocón, y aquí Zipaquirá; aquí está el campamento de los tunjanos y
aquí el de esos socorranos. Bueno.., los socorranos, con la ayuda de ustedes, porque
ellos solos no pueden hacer nada...
COMUNERO
Nosotros sin ellos tampoco.
CURA
Esto es lo que dicen: Los
socorranos, con la ayuda de ustedes, se piensan tomar a Santa Fe de Bogotá, que queda
aquí. Bueno... una vez tomada Santa Fe, ¿para dónde va a pasar la capital?
COMUNERA
(Riéndose). Pues para
dónde se va ir, padrecito? Se queda allí, ¿no ve que no tiene patas?
CURA
Santa Fe no tiene patas,
pero la capital sí. Una vez tomada Santa Fe, la capital va a pasar para el Socorro, que
queda aquí. Y una vez la capital en el Socorro, ¿quién va a quedar con más
comodidades? ¿Esos socorranos revoltosos o ustedes, tunjanos?
COMUNERA
Mire, padrecito, ¿mejor
dicho, lo que usted está queriendo decir es que esos socorranos se están aprovechando de
nosotros?
CURA
Ni más ni menos.
Las mujeres que habían
traido la comida salen con intención de informar a los otros el chisme del cura.
COMUNERO
Mire, padre, no ha nacido
todavía el socorrano que se va a aprovechar de un tunjano. Dios nos ampare!
COMUNERO
Socorranos tenían que ser.
CURA
Hijos míos, tengo que irme.
Por favor, déjenme pasar por el atajo.
COMUNERO
pase, padrecito, pase.
CURA
(Los bendice) In nomini
patri... (Sale. Se acercan cuatro socorranos cargando un enfermo en una parihuela).
SOCORRANOS
Buenas noches, compañeros.
¿Qué se les ofrece?
(Los socorranos que vienen
solicitan a los tunjanos que los dejen pasar, ya que traen un enfermo muy grave. Los
tunjanos les perguntan de dónde son y cuando éstos responden que son socorranos,
aquellos, influidos por la cizaña del padre, se niegan rotundamente a dejarlos pasar. Se
arma una pelea. Los socorranos sacan machete y los tunjanos los amenazan con las bocas de
fuego. Finalmente uno de los socorranos les solícita a todos que no peleen ni se insulten
con frases regionalistas, ya que lo que siempre ha querido la Corona es dividirlos para
poder reinar. Resuelven devolverse. Redoble. Salen cuatro actrices a escena y declaman).
ACTRICES
Veinte dividido por dos es
igual a diez.
Diez dividido por cinco es igual a dos.
Dos dividido por dos es igual a la derrota final.
Así piensa y así actúa el enemigo.
Viene y te dice
que tu compañero está ligeramente equivocado.
Va y le dice a tu compañero
que tú estás ligeramente equivocado.
Viene y te dice que tu compañero te traiciona.
Va y le dice a tu compañero
que tú lo estás traicionando.
Luego sonriendo el enemigo mira
cómo se destrozan tú y tu compañero.
Así piensa y así actúa el enemigo.
Combate sus trampas
no dejándote dividir por él.
Piensa y actúa unido.
Veinte más viente es igual a cuarenta.
Cuarenta más cien es igual a mil.
Mil más la unidad es igual a la victoria final.
Redoble. Dos actores leen
los siguientes documentos.
ACTOR 1
Mayo 13. A la madrugada sale
fugitivo de Santa Fe el Regente Visitador don Juan Gutiérrez de Piñeres.
ACTRIZ
Mayo 16. En las primeras
horas de la noche llega el Regente Visitador a la villa de Honda por la vía de Ibagué.
ACTOR
Mayo 24. Procedente de Tausa
llega a Nemocón José Antonio Galán, quien inmediatamente es despojado de su bastón de
capitán y encarcelado por los capitanes comuneros Calviño, Araque y Blas Antonio de la
Torre, por haber injuriado a un estanquero español.
ACTRIZ
Mayo 25. Galán es puesto en
libertad por Berbeo, quien lo envía con 100 hombres a capturar al Regente fugitivo,
interceptar los correos y ocupar Honda.
ACTOR
Junio 4. Entra Galán a
Guaduas, donde hace mansión por más de diez días, dando tiempo al Regente Visitador
para ponerse a salvo.
ACTRIZ
Junio 15. En lugar de
obedecer la orden de Berbeo y entablar una larga batalla en Honda contra Gutiérrez de
Piñeres, José Antonio Galán decide ¡rse desde Ambalema por el no de la Magdalena
arriba, libertando esclavos, repartiendo la tierra a los comunes y levantando a los
pueblos con la consigna "¡Oprimidos contra opresores! ".
Redoble.
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