CINCO OBRAS DE CREACIÓN COLECTIVA
TEATRO LA CANDELARIA
Director: Santiago García
© Derechos Reservados de Autor

EL RELATO DE IGNACIO

Rosalba está limpiando la vitrola en el mostrador de la tienda. Sigilosamente entra Ignacio con un palo en forma de fusil y le dispara a quemarropa.

IGNACIO

Pan... pan...

ROSALBA

Ay no Ignacio. Lleva una semana aquí y no ha hecho sino asustarme todo el tiempo.

IGNACIO

Estoy podrido en este pueblo. Podrido! Yo lo que necesito es movimiento, acción. Lo que hacía en el Ejército.

ROSALBA

Pero mamá está muy confiada en que usted se quede aquí a ver si levantamos la tienda con la venta de cerveza.

IGNACIO

Dos años que pasé en el ejército, Rosalba, lo ponen a uno en la onda. Yo sé ya cómo es la movida y no voy a ser tan pendejo de quedarme aquí. Yo me voy a la capital con mi teniente Jaramillo. Ya verá, Rosalba, deje que me haga unos pesos y me las llevo a ustedes dos para allá, a vivir como la gente... Pero como la gente bien. El teniente Jaramillo... pero mire le cuento cómo lo conocí... ponga cuidao, coja este fusil. (Le entrega el palo). Y ahora póngase este casco. (Le pone una olla). Bueno, usted es el recluta Pérez, mejor dicho, usted soy yo y yo soy el teniente Jaramillo... Comprende? A toda pregunta que yo le haga o a cualquier orden que le dé, usted tiene que decir "sí, mí teniente". Agarró la onda?

ROSALBA

Bueno.

IGNACIO

Sí mi teniente.

IGNACIO

Entonces ahora estamos aquí en una cañada. Allá arriba, todo eso, es un monte y lo tenemos dominado. Abajo, allá están los guerrilleros. Los tenemos acorralados y los vamos a liquidar.

ROSALBA

Cuáles guerrilleros?

IGNACIO

Pues los guerrilleros.., asaltaron un pueblo y repartieron propaganda. Se llevaron la plata de la Caja Agraria... y... bueno usted ya sabe... Entonces nosotros los estamos persiguiendo, los acorralamos y ahí los tenemos cercados... Me entiende?

ROSALBA

Pues... si.

IGNACIO

Bueno, ahora yo soy el teniente Jaramillo. (Cambia de voz y se agacha detrás del mostrador). Agáchese, pendejo! No ve que lo pueden joder esos cabrones que están allá abajo! Abra los ojos! Apunte con el fusil hacia los enemigos... Sí, mi teniente... (Grita).

Sí, mi teniente!

ROSALBA

Sí, mi teniente!

IGNACIO

Abra los ojos, que vamos a acabar con esos chusmeros de mierda.

ROSALBA

(Se para). Ah, no, Ignacio. Eso si no, mire que ahí podrían estar mis primos o mi tío.

IGNACIO

Cállese, cabrón. Y agáchese. Ese es el enemigo! Y el enemigo... es el enemigo y hay que acabarlo... Sea el que sea... Comprende? (Grita). Sí mi teniente, cabrón!

ROSALBA

Sí, mi teniente!

IGNACIO

Puede ser su tío... el hijo de su tío o su propia madre, comprende? Hay que eliminarlo sea como sea... Abra los ojos, imbécil... Sí, mi teniente!

ROSALBA

Sí, mi teniente!

IGNACIO

Esos desgraciados no tienen escapatoria, los tenemos rodeados por todas partes. Los vamos a eliminar como ratas. Ahora se vino la noche y van a tratar de romper el cerco, así que, duro con ellos. (Se va retrocediendo y saluda militarmente). Por la patria...! Por la patria, güebón.

ROSALBA

(Saluda). Por la patria!

Ignacio se esconde detrás del mostrador de la tienda y empieza a arrojar tarros, latas y cajas. Rosalba a cada objeto que cae le dispara, el ruido se intensifica hasta llegar a un clímax. Luego viene el silencio. Cae un objeto más. Rosalba dispara. Ignacio aprovecha la distracción y sin ser visto por su hermana se pasa frente al mostrador. Silencio. De pronto Ignacio empieza a jadear, Rosalba se asusta... Mira hacia todos los lados. Se acerca lentamente hacia la trastienda. Ignacio sigue jadeando. Rosalba mira detrás de la estantería y no ve nada...

ROSALBA

(Muy quedo). Ignacio... Ignacio? Dónde se metió? (Se acerca al mostrador y de pronto descubre a Ignacio jadeando en el suelo como si estuviera herido).

IGNACIO

Soldado Pérez? Sí, usted, ayúdeme... Ayüdeme a salir de este infierno.

ROSALBA

Sí, mi teniente!

IGNACIO

Esos desgraciados mataron a mi capitán, a cinco soldados más y, lograron escapar, cabrones de mierda... ayúdeme, soldado Pérez... salgamos de aquí... como sea... (De pronto se endereza. Ve a Rosalba). Así fue como conocí al teniente Jaramillo, él se salió del Ejército... y me prometió darme trabajo en la capital, en un negocio de carros..

Dolores está en la puerta de la trastienda. Ignacio se da cuenta.

DOLORES

Rosalba recoga ese desorden. (Pausa). Deme un papel y un lápiz.
Rosalba obedece. Dolores escribe una dirección en el papel y se la entrega a Ignacio.
Ahí está la dirección de su papá y de su hermano allá en la capital.
Ignacio mira a Dolores. Duda un momento y coge el papel.

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