CINCO OBRAS DE CREACIÓN COLECTIVA
TEATRO LA CANDELARIA
Director: Santiago García
© Derechos Reservados de Autor

EPILOGO

Los actores se animan y rápidamente se colocan en sus posiciones para seguir la escena. Los dos Guardias Rojos permanecen de pie frente al cartel en actitud de vigilancia. De pronto aparecen varias figuras iluminadas una a una, en diferentes sitios y situaciones, diciendo sus parlamentos al público a gran velocidad. Mientras, los Guardias permanecen de pie inmutables. Las figuras se mueven como en una pesadilla, como moscardones alrededor de una llama.

DAMA ARISTOCRATA

(Junto a un aguamanil se lava la cara). ¿Cómo? ¡Nada! Si no me dieron tiempo de nada. Todo fue tan precipitado. ¡Terrible! La noche anterior fuimos a la ópera. Hasta hablamos con el embajador americano. Nos aseguró que todo estaba bajo control del gobierno... del gobierno del presidente Kerensky... A la mañana siguiente... al amanecer... nos despertamos... No tuvimos tiempo de sacar nada... Esos vándalos ya estaban en las mismas puertas del palacio... Había que salir tal como estábamos... Mis Joyas... recuerdos de la familia que son nuestra propia vida.., todo perdido... todo... todo... todo... ¿Y ahora? Toda una vida.., de país en país... donde nadie nos acepta; veinte.., treinta anos... ¡Qué será de nosotras! (Se tapa la cara con las manos y solloza). Todo fue tan repentino... (La luz se desvanece y se enciende la que ilumina al Industrial).

INDUSTRIAL

(Habla acaloradamente y con gran premura. De vez en cuando mira el reloj de montera). Esto es momentáneo. Nosotros estamos seguros de que volveremos. Ellos también lo saben. No podrán gobernar ni dos semanas. Ahora se darán cuenta de que gobernar no es un asunto tan sencillo. Ninguna persona querrá colaborar con esta locura. Ni dentro, ni fuera; en el exterior aún menos. ¡Se darán cuenta de la sandez que han cometido! Han lanzado el país a la ruina. Manejar las empresas, las fábricas, los bancos, los empréstitos, los ministerios, la justicia, los transportes, todo, todo un país, un enorme país de 60 millones de habitantes...   es imposible que lo hagan. Es una locura que pagarán cara. ¡Bien cara! (Su luz se desvanece y se enciende la del Militar.)

MILITAR

(Cambia su uniforme por un vestido de mujer). El asunto es de rapidez. Hay que ganarle tiempo al tiempo. Pero con esos inútiles de los políticos no se puede. Ellos son los culpables. Yo siempre lo dije. ¡Al diablo! La operación no da espera, hay que organizar inmediatamente, inmediatamente la intervención. Que se convenzan de una vez por todas de que este no es un asunto que concierne sólo a Rusia; es un golpe al mundo entero. Cada segundo de inactividad de nuestra parte, ellos lo convierten en horas, en días ganados. En Finlandia y en Ucrania somos fuertes. Los atacaremos por los flancos y el frente. Pero sobre todo por los flancos, como una enorme tenaza. Alemania, Inglaterra, los Estados Unidos, Francia, Canadá, 14 países, 14. Pero sobre todo no tener en cuenta la cháchara de los políticos. ¡Ese es el peligro! Acciones rápidas, fulminantes. Que los despedacen. Totalmente. Apretar la tenaza y luego de frente el golpe directo, violento. Que los deje sin resuello, y luego el otro y el otro. No dejar uno sólo que sirva de semilla del mal. iNi uno sólo! Ni uno sólo. (Su luz se apaga y se enciende la del Político).

POLITICO

(Tiene un cartapacio de papeles en una cartera. Los saca presurosamente e introduce otros. Rompe algunos. Al mismo tiempo fuma nerviosamente. Procura hablar con calma, pero la acción de sacar y meter papeles debe ser precipitada). ¿La revolución? ¡No! Es un concepto errado, totalmente errado, sencillamente es una revolución. Una de tantas. Probablemente necesaria. Rusia, dadas las condiciones sociales qué vive, la necesita. No debemos obstinamos en eso. La solidaridad internacional es momentánea. Una moda... que pronto, muy pronto pasará. ¿Por qué atenerse a las manifestaciones de apoyo de los trabajadores de Francia, Inglaterra y los mismos Estados Unidos? Eso por el momento es natural. Quizá ellos aceleren el proceso de cambio, que tanto necesitan, sobre todo los campesinos. Aceptemos esto como un proceso histórico, natural. Todo país necesita cambios... Claro, no tan violentos. De todos modos esto debemos considerarlo como un caso de facto... y saber maniobrar en el futuro.

DAMA ARISTOCRATA

(Habla más rápido que en la ocasión anterior, y así lo hacen los demás personajes que irán siendo iluminados uno a otro. El juego se irá a repetir nuevamente y cada vez más rápido. Entre tanto, primero muy suavemente y luego más y más fuerte, un redoble de tambor irá cubriendo los parlamentos hasta hacerlos casi inaudibles). ¿Qué será de nosotras? Mamá hace dos días que no duerme. La pobre. Casi ha perdido la razón. No hace sino preguntar: "¿Dónde está Misha...? ¿Dónde está Misha?"... ¡Es terrible!

INDUSTRIAL

Necesitan ingenieros, técnicos, arquitectos, médicos, estadistas, políticos. ¿Con quién van a poner a funcionar el gigantesco mecanismo del Estado? Con quién?

MILITAR

(Pintándose los labios). Ahora viene el invierno. Es nuestro mejor aliado. ¡Siempre lo ha sido! Hay que hacer alianzas inmediatamente. Francia, Inglaterra, Turquía, aún Alemania. Todos, todos sobre ellos. Y golpear a la cabeza. ¡Pero sobre todo la tenaza! Los flancos!

POLITICO

(Busca desesperadamente un papel en la cartera, en los bolsillos, por el suelo). Es una ley histórica, señores. Histórica. Basta sólo observar el proceso natural de la historia de la sociedad humana. ¡Con un ligero vistazo basta! El asunto es no dejarla escapar de nuestras manos. Ha habido cientos de revoluciones, miles. Esta es sólo una de tantas. No hay que perder la cabeza, señores, conservemos la sangre fría. Ellos volverán a nuestro lado.

Todos siguen hablando de su propio tema al tiempo, mientras el tambor aumenta el volumen del redoble. La luz los ilumina rápidamente, como en una pesadilla. Uno a uno van formando una pared detrás de los Guardias Rojos y mientras vociferan estiran las manos, como tratando de destruirlos. Retroceden lentamente hacia trás, hacia la oscuridad, hasta desaparecer totalmente en el fondo del escenario. El sonido también desaparece. Los dos Guardias quedan solos mirando al público durante breves instantes. Después sonríen confiados y optimistas al futuro. La luz se apaga. Después de unos segundos salen todos los actores cantando Marchemos ya, camaradas!

Canción marchemos ya, camaradas

Marchemos ya, camaradas
marchemos ya con valor
que más allá del combate
espera la libertad.

Por tanto tiempo oprimidos
con hambre y esclavitud
rompamos estas cadenas
por nuestra liberación.

Los poderosos del mundo
viven de nuestra labor.
Que en la revuelta que estalla
nuestra razón se impondrá.

Paso a los trabajadores
del campo y de la ciudad.
Unámonos en la lucha
por la solidaridad.

FIN

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