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EPILOGO
Los actores se animan y
rápidamente se colocan en sus posiciones para seguir la escena. Los dos Guardias Rojos
permanecen de pie frente al cartel en actitud de vigilancia. De pronto aparecen varias
figuras iluminadas una a una, en diferentes sitios y situaciones, diciendo sus parlamentos
al público a gran velocidad. Mientras, los Guardias permanecen de pie inmutables. Las
figuras se mueven como en una pesadilla, como moscardones alrededor de una llama.
DAMA ARISTOCRATA
(Junto a un aguamanil se
lava la cara). ¿Cómo? ¡Nada! Si no me dieron tiempo de nada. Todo fue tan precipitado.
¡Terrible! La noche anterior fuimos a la ópera. Hasta hablamos con el embajador
americano. Nos aseguró que todo estaba bajo control del gobierno... del gobierno del
presidente Kerensky... A la mañana siguiente... al amanecer... nos despertamos... No
tuvimos tiempo de sacar nada... Esos vándalos ya estaban en las mismas puertas del
palacio... Había que salir tal como estábamos... Mis Joyas... recuerdos de la familia
que son nuestra propia vida.., todo perdido... todo... todo... todo... ¿Y ahora? Toda una
vida.., de país en país... donde nadie nos acepta; veinte.., treinta anos... ¡Qué
será de nosotras! (Se tapa la cara con las manos y solloza). Todo fue tan repentino...
(La luz se desvanece y se enciende la que ilumina al Industrial).
INDUSTRIAL
(Habla acaloradamente y con
gran premura. De vez en cuando mira el reloj de montera). Esto es momentáneo. Nosotros
estamos seguros de que volveremos. Ellos también lo saben. No podrán gobernar ni dos
semanas. Ahora se darán cuenta de que gobernar no es un asunto tan sencillo. Ninguna
persona querrá colaborar con esta locura. Ni dentro, ni fuera; en el exterior aún menos.
¡Se darán cuenta de la sandez que han cometido! Han lanzado el país a la ruina. Manejar
las empresas, las fábricas, los bancos, los empréstitos, los ministerios, la justicia,
los transportes, todo, todo un país, un enorme país de 60 millones de habitantes...
es imposible que lo hagan. Es una locura que pagarán cara. ¡Bien cara! (Su luz se
desvanece y se enciende la del Militar.)
MILITAR
(Cambia su uniforme por un
vestido de mujer). El asunto es de rapidez. Hay que ganarle tiempo al tiempo. Pero con
esos inútiles de los políticos no se puede. Ellos son los culpables. Yo siempre lo dije.
¡Al diablo! La operación no da espera, hay que organizar inmediatamente, inmediatamente
la intervención. Que se convenzan de una vez por todas de que este no es un asunto que
concierne sólo a Rusia; es un golpe al mundo entero. Cada segundo de inactividad de
nuestra parte, ellos lo convierten en horas, en días ganados. En Finlandia y en Ucrania
somos fuertes. Los atacaremos por los flancos y el frente. Pero sobre todo por los
flancos, como una enorme tenaza. Alemania, Inglaterra, los Estados Unidos, Francia,
Canadá, 14 países, 14. Pero sobre todo no tener en cuenta la cháchara de los
políticos. ¡Ese es el peligro! Acciones rápidas, fulminantes. Que los despedacen.
Totalmente. Apretar la tenaza y luego de frente el golpe directo, violento. Que los deje
sin resuello, y luego el otro y el otro. No dejar uno sólo que sirva de semilla del mal.
iNi uno sólo! Ni uno sólo. (Su luz se apaga y se enciende la del Político).
POLITICO
(Tiene un cartapacio de
papeles en una cartera. Los saca presurosamente e introduce otros. Rompe algunos. Al mismo
tiempo fuma nerviosamente. Procura hablar con calma, pero la acción de sacar y meter
papeles debe ser precipitada). ¿La revolución? ¡No! Es un concepto errado, totalmente
errado, sencillamente es una revolución. Una de tantas. Probablemente necesaria. Rusia,
dadas las condiciones sociales qué vive, la necesita. No debemos obstinamos en eso. La
solidaridad internacional es momentánea. Una moda... que pronto, muy pronto pasará.
¿Por qué atenerse a las manifestaciones de apoyo de los trabajadores de Francia,
Inglaterra y los mismos Estados Unidos? Eso por el momento es natural. Quizá ellos
aceleren el proceso de cambio, que tanto necesitan, sobre todo los campesinos. Aceptemos
esto como un proceso histórico, natural. Todo país necesita cambios... Claro, no tan
violentos. De todos modos esto debemos considerarlo como un caso de facto... y saber
maniobrar en el futuro.
DAMA ARISTOCRATA
(Habla más rápido que en
la ocasión anterior, y así lo hacen los demás personajes que irán siendo iluminados
uno a otro. El juego se irá a repetir nuevamente y cada vez más rápido. Entre tanto,
primero muy suavemente y luego más y más fuerte, un redoble de tambor irá cubriendo los
parlamentos hasta hacerlos casi inaudibles). ¿Qué será de nosotras? Mamá hace dos
días que no duerme. La pobre. Casi ha perdido la razón. No hace sino preguntar:
"¿Dónde está Misha...? ¿Dónde está Misha?"... ¡Es terrible!
INDUSTRIAL
Necesitan ingenieros,
técnicos, arquitectos, médicos, estadistas, políticos. ¿Con quién van a poner a
funcionar el gigantesco mecanismo del Estado? Con quién?
MILITAR
(Pintándose los labios).
Ahora viene el invierno. Es nuestro mejor aliado. ¡Siempre lo ha sido! Hay que hacer
alianzas inmediatamente. Francia, Inglaterra, Turquía, aún Alemania. Todos, todos sobre
ellos. Y golpear a la cabeza. ¡Pero sobre todo la tenaza! Los flancos!
POLITICO
(Busca desesperadamente un
papel en la cartera, en los bolsillos, por el suelo). Es una ley histórica, señores.
Histórica. Basta sólo observar el proceso natural de la historia de la sociedad humana.
¡Con un ligero vistazo basta! El asunto es no dejarla escapar de nuestras manos. Ha
habido cientos de revoluciones, miles. Esta es sólo una de tantas. No hay que perder la
cabeza, señores, conservemos la sangre fría. Ellos volverán a nuestro lado.
Todos siguen hablando de su
propio tema al tiempo, mientras el tambor aumenta el volumen del redoble. La luz los
ilumina rápidamente, como en una pesadilla. Uno a uno van formando una pared detrás de
los Guardias Rojos y mientras vociferan estiran las manos, como tratando de destruirlos.
Retroceden lentamente hacia trás, hacia la oscuridad, hasta desaparecer totalmente en el
fondo del escenario. El sonido también desaparece. Los dos Guardias quedan solos mirando
al público durante breves instantes. Después sonríen confiados y optimistas al futuro.
La luz se apaga. Después de unos segundos salen todos los actores cantando Marchemos ya,
camaradas!
Canción marchemos
ya, camaradas
Marchemos ya, camaradas
marchemos ya con valor
que más allá del combate
espera la libertad.
Por tanto tiempo oprimidos
con hambre y esclavitud
rompamos estas cadenas
por nuestra liberación.
Los poderosos del mundo
viven de nuestra labor.
Que en la revuelta que estalla
nuestra razón se impondrá.
Paso a los trabajadores
del campo y de la ciudad.
Unámonos en la lucha
por la solidaridad.
FIN
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