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XV. EPILOGO
Van entrando familias
campesinas exiliadas, con muebles viejos, costales, palos, etc., y van construyendo un
pueblos mientras recitan uno a uno la sentencia de muerte que La Real Audiencia dictó
contra Jose Antonio Galán.
ACTOR 1
Este hombre, José Antonio
Galán, se ha convertido en un monstruo de maldad y objeto de abominación, cuyo nombre y
memoria deben ser proscritos y borrados del número de aquellos felices vasallos de un
Rey, el más benigno, el más amable para todos sus súbditos.
ACTRIZ 1
Por lo tanto, condenamos a
este hombre, José Antonio Galán, a que sea sacado de la cárcel, arrastrado y llevado
hasta el sitio del patíbulo, donde sea puesto en la horca hasta que naturalmente muera.
ACTOR 2
Que bajado se le corte la
cabeza, se divida su cuerpo en cuatro partes y pasado el resto por las llamas.
ACTRIZ 2
Su cabeza será conducida a
Guaduas, teatro de sus escandalosos insultos. Su mano derecha al Socorro, la izquierda a
la villa de San Gil, el pie derecho a Charalá, lugar de su nacimiento y el pie izquierdo
a Mogotes.
ACTOR 3
Confiscados sus bienes y
entregados al Real Fisco. Asolada su casa y sembrada de sal.
ACTRIZ 3
Para que de esta manera se
dé al olvido su infame nombre, y acabe con tal vil persona, tan detestable memoria, y no
quede otra que el odio y el espanto que inspira la fealtad de su delito.
ACTOR 4
Asimismo, atendiendo a la
correspondencia, amistad y alianza que mantenían con este infame reo, condenamos a Isidro
Molina, Lorenzo Alcántuz y Manuel Ortíz a que corran la misma suerte.
ACTRIZ 4
Para que tan terrible
espectáculo sirva de vergüenza y confusión a quienes han seguido estas cabezas.
ACTOR 5
Inspirando el horror que es
debido a quienes han mirado con indiferencia estos miserables vasallos del rey católico,
bastardos hijos de la patria.
Terminan de construir el
pueblo colectivamente. Llega el compañero Manuel. Lo saludan efusivamente. Es un nuevo
tipo de dirigente.
MANUEL
Tengo muchas cosas que
decirles, compañeros: a dos días de camino hay un ejército regular de españoles. Esta
vez tenemos que tener muy claro que no basta con enfrentar el ejército porque nos mandan
más y quedamos en las mismas. Es necesario estudiar y prepararse para ver cómo vamos a
hacer para sacar a todos los chapetones de una vez y para siempre. En el Perú y el resto
de la Nueva Granada también se están preparando - Tenemos que estar unidos y muy
organizados. Yo les traje esto (saca un fusil con mucho cariño de entre una manta y sigue
hablando) Hay que estar preparados porque el momento puede ser cualquiera. Hasta la vista,
compañeros!
El grupo de exiliados se
voltea hacia el público.
Aquí están las entrañas
de viejos luchadores
a pesar de sus luchas
Esta noche larga no ha acabado aún
y tú lo sabes.
También sabes que en las entrañas de viejos luchadores
se forma el hombre nuevo.
Que acabará esta noche larga
con el fragor de las batallas.
Y sabes que las batallas las daremos
contigo o contra ti.
Y que ganaremos
Decídete entonces y pelea
No huyas.
Decídete y pelea.
FIN
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