|
X. EL CARTEL
Desde su camerino, el
Trujamán habla por teléfono con un amigo de los ferrocarriles. Mientras tanto, la escena
se transforma en una plaza pública llena de pancartas y carteles alusivos a la toma del
Palacio y al nuevo poder. Dos guardias rojos armados vigilan frente a un gran muro un
enorme cartel. Es el amanecer.
TRUJAMAN
(Mientras habla por
teléfono se desmaquilla afanadísimo, se quita el sacoleva y el sombrero y se pone un
gran abrigo, sombrero gris y gafas oscuras. Empaca todo en una maleta). La estación
ferroviaria? Sí, por favor, páseme al camarada Vosirovich. Vosirovich. (Se exaspera).
Vosirovich. Vo-si-ro-vich. Sí, él sabe de parte de quién. (Espera impaciente). ¡Aló!
aló! No le oigo nada, hable más duro, por favor. Sí, sí, las comunicaciones están
dañadas. ¿Vosirovich? Yo. Bueno... pues yo... Oiga, Iván, necesito un pasaje. Sí, para
mí. A Suiza o a París. Hoy mismo. ¿Cómo? En el Expreso Azul. ¿Dentro de veinte
minutos? No, no! Creo que alcance. Resérvelo! sí, sí, por favor. No importa, viajaré
como sea. Si se hace necesario, demore el tren un poco. Es algo de vida o muerte. Voy para
allá. ¡Gracias, gracias! Hasta pronto! (Sale tratando de no ser visto. Cuando pasa
frente a los guardias, éstos lo detienen).
GUARDIA ROJO 1
Oiga, señor, perdone.
TRUJAMAN
Este... yo... perdone,
pero...
GUARDIA ROJO 1
Mire, señor.
TRUJAMAN
Vean, señores, mejor dicho,
camaradas. Yo tengo mucho afán. Tengo que comprar unos remedios para mi mujer... Es
urgente... urgentísimo. Ella está enferma. .. desde hace varios días. Se ha hinchado..
cada vez mas... ¿entienden? Hidropesía. Ella que era tan bella.., ahora se ha
hinchado.., hinchado... los pies... la cara... todo ¿Ven?... Entonces necesito
comprarle...
GUARDIA ROJO 2
¡Venga acá!
TRUJAMAN
Por favor, señores, no
puedo. No desconfíen de mí. Ayer por la mañana despedimos a la criada. Yo mismo me
lustré los zapatos. Mi esposa, hinchada como está, preparó el desayuno, señores. Yo
entiendo que...
GUARDIA ROJO 1
¡Acérquese aquí!
TRUJAMAN
Yo entiendo... todo esto,
todo... lo de la revolucion... y hasta estoy de acuerdo, ¿por qué no? Tengo un sobrino
que no hace sino hablar de Lenin... todo el tiempo..: de la mañana a la noche. Pero yo
tengo que irme, es urgentísimo. (Saca un pañuelo rojo y se seca el sudor). Por favor, no
me hagan esto. Yo... yo soy una persona sencilla, sensible... amo el arte... la música...
el teatro... Nunca he hecho mal a nadie... (Se arrodilla). Ustedes conocen a
Chostakovich... ¿no? Claro. A Caruso, tal vez.., el que rompe vidrios cuando canta:
"Che bella cosa"... ¡Por favor, señores, por favor! (Agacha la cabeza).
GUARDIA ROJO 2
¿Por qué tanto miedo? ¡Lo
único que nosotros queremos es que nos lea este cartel!
TRUJAMAN
¡Ah! Era eso! Bueno, está
bien, pero no me puedo demorar. (Leyendo)." Nosotros no somos utopistas. Sabemos que
cualquier obrero raso o cualquier cocinera no están preparados para intervenir en este
momento en la dirección del gobierno". (Suena el tren. El Trujamán hace un gesto
con la mano. El tren acelera. El Trujamán mira desesperado al horizonte. Después vuelve
a los Guardias. Continúa leyendo con la voz muy entrecortada, sin entender lo que lee).
... Pero exigimos un rompimiento inmediato con el prejuicio de que para dirigir el país
sólo están en condiciones los burócratas. Exigimos que la instrucción para la
dirección estatal sea guiada por los obreros y soldados más conscientes y que comience
de inmediato". (Se limpia el sudor). Comité de Comisarios del Pueblo.
GUARDIA ROJO 1
Bien, puede irse. Ahora vaya
y diga quiénes somos los verdaderamente importantes en el mundo.
TRUJAMAN
(Desconcertado, mira a su
alrededor detalladamente. El tren ya ha partido. Lee en voz baja las pancartas.
De pronto, se quita el
sombrero y el abrigo y los tira al suelo). ¿Esto era lo que buscaban? Esto? Yo quería
hacer una obra de arte: arte, un producto artístico. Y ustedes, vean, dense cuenta: han
reemplazado el arte por la política. (Al público). No soporto este nivel. Yo quería
mostrarles un proceso en órden.... artístico, y ustedes han introducido el desorden y la
confusión. Hasta aquí llegué yo. Me recortaron varias escenas. Me sabotearon
permanentemente todo el espectáculo. Hasta me suprimieron toda una escena, la de los
campesinos.
Yo me retiro. Definitivamente, me retiro. (Sale).
CONTINUAR
REGRESAR AL INDICE
|