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VIII. CAlDA DEL GOBIERNO PROVISIONAL
Desde su escritorio,
Kerensky escucha con atención la lectura de mociones de adhesión de numerosas
organizaciones que muy solemnemente hace el Secretario (Trujamán).
SECRETARIO
Continúan las cartas de
adhesión, Excelencia: Comité Ejecutivo de los Soviets de Campesinos, Comité Central del
Ejército, Centro Flot, Grupos Mencheviques y S. R. del campo, Comité Central Partidos S.
R. y Menchevique, Unión Campesina, cooperativas, centros, juntas directivas de los
sindicatos, Unión de Correos y Telégrafos.
KERENSKY
(Como hablando para la
posteridad). Mientras se mantengan las instituciones, el aparato del Estado está a salvo.
Entra el Ministro de
Gobierno con escritorio, silla y máquina de escribir.
MINGOBIERNO
La situación está
totalmente controlada. (Se busca por todos los bolsillos algo que nunca encuentra).
Preferí instalar mi ministerio en su despacho para que juntos coordinemos las
disposiciones a tomar. Me enviaron tres guardaespaldas y resultaron ser bolcheviques. He
perdido la confianza en mis subalternos. Estaban tomadas todas las disposiciones y medidas
de seguridad. Sin embargo, Lenin logró entrar a Rusia en un tren precintado de los
alemanes.
GENERALA
(Entra y se cuadra frente a
Kerensky).
Primer Ministro Kerensky,
han sido tomados los teléfonos, los correos, los gasoductos y las estaciones de tren
Varsovia y Moscú.
KERENSKY
Se equivoca, Generala,
tenemos la carta de adhesión de los Correos y Telégrafos. Localíceme inmediatamente al
general Krasnov.
GENERALA
Como ordene, Excelencia.
(Sale. Entra el Ministro de Finanzas).
MINFINANZAS
Han colocado la bandera roja
sobre el Banco del Estado, ondeando en las manos de la efigie de Catalina La Grande.
MINGOBIERNO
(A Kerensky desde el
teléfono). ¡Lenin está en Petrogrado!
KERENSKY
Y las arcas, ¿están a
salvo?
MINFINANZAS
Todas, absolutamente todas.
Lenin dice: sin finanzas no hay partido y sin partido no hay revolución. Ergo, no hay
revolución.
Entra el Ministro de
Comunicaciones. También con su escritorio.
MINCOMUNICACIONES
Increíble, llevo seis horas
tratando de conseguir una máquina de escribir y no la encuentro. Todo un ministerio
paralizado porque no puedo emitir un comunicado. Si logramos paralizar las comunicaciones
a los bolcheviques, estamos salvados. (Va directo hacia el Ministro de Gobierno, le quita
la máquina de escribir y la coloca en el suelo y va por su mesa. Mientras tanto, el
Ministro de Gobierno recupera su máquina. Se trenzan en una discusión. Entra la
Generala).
GENERALA
Trotsky se apoderó de los
planos secretos de la ciudad. Los bolcheviques ensayan las tomas de fábricas, de los
ferrocarriles.
KERENSKY
Que los apresen, Generala.
¿Y el general Krasnov?
GENERALA
No aparece.
MINFINANZAS
¿Y han puesto banderas
rojas?
La generala sale. Suena el
teléfono. Todos quieren contestar y finalmente logra hacerlo el Ministro de Gobierno.
MINGOBIERNO
(Al teléfono). Lenin está
en el barrio Viborg disfrazado de obrero.
KERENSKY
Que invadan el Viborg!
Entra el Ministro de Guerra
con su escritorio.
MINGUERRA
Los alemanes avanzan.
Nuestros soldados desertan en masa y hacen reuniones con los bolcheviques. 200.000
desertores hambrientos y desharrapados se pasean por Petrogrado esperando el botín de la
insurección.
KERENSKY
Tranquilícese, general. El
desorden es nuestro mejor aliado. ¿Dónde está Krasnov? Usted debería saberlo.
MINGUERRA
(Comienza a buscarlo en el
mapa). Por aquí debe estar... Aquí... J-24. ¡Aquí!
Entra el Ministro de
Agricultura, toma el escritorio de Comunicaciones y lo coloca al lado del Ministro de
Finanzas.
MINAGRICULTURA
(A Kerensky). Es el fin, el
fin. Se han tomado las centrales de abastecimiento de trigo. Centenares de campesinos
desalojan a los legítimos dueños de la tierra. Los sindicatos de ferrocarriles están de
nuestra parte. Me pongo a su entera disposición, Alexander Fedorovich.
(Entra la Generala).
GENERALA
Han sido tomados los puentes
sobre el Neva.
MINGOBIERNO
¡Nos aislan!
GENERALA
En la fábrica Putilov los
obreros trabajan con el fusil al hombro.
KERENSKY
¿Y los junkers?
GENERALA
Son atacados por los
marineros del Cronstadt. Hay francotiradores apostados en los principales edificios de la
ciudad.
Todos miran hacia el cielo
raso, espantados. (Pausa). Sale la Generala. Entra el Ministro del Trabajo y se dirige
indignado al Ministro de Guerra.
MINTRABAJO
Bandas de forajidos
hambrientos, armados todos, se han tomado los principales centros de producción ¿quién
es el responsable? ¡Usted, usted es el verdadero responsable señor General! Usted
permitió la penetración de ideas bolcheviques en el ejército y la formación de los
soviets de soldados. ¿Qué nos dice ahora, general?
MINGUERRA
¿Y usted qué me dice, rata
de escritorio, burócrata de salón? Qué pasó con los obreros? No era usted quien
hablaba de reivindicaciones en plena guerra?
Se entabla una tremenda
discusión entre todos los ministros.
MINRELACIONES
(Que había entrado durante
la discusión con el teléfono en la mano). ¡Silencio! Es de la Embajada de los Estados
Unidos. (A Kerensky). El presidente Wilson quiere saber cómo está la situación.
¡Necesitamos ayuda militar, Kerensky, la necesitamos!
KERENSKY
(Le arrebata el teléfono).
¡No! Yo mismo le hablaré. Le diré que todo está bajo control. La gran Rusia no conoce
la debilidad de la humillación. Yes, yes, sir. The theaters and operas are full. Yes.
Yesterday the performed "The Lost Cards" in the Bolshoi Theater was a succes suf
performance. (Mientras la conversación, cada uno de los ministros trata de decirle a
Kerensky, soto voce, que pida trigo, armas, ayuda militar, etcétera).
KERENSKY
Yes, very good. No, sir. All
¡s over control. Yes, thank you, Good bye. (Cuelga).
Entra la Generala. Gritería
de los ministros.
GENERALA
Fracasó el atentado.
(Silencio total). El Congreso se instaló. Lograron el quórum.
MINGOBIERNO
¿Y Lenin? Generala, Lenin
está en el congreso?
La Generala no puede
responder. Agacha la cabeza y sale.
MINFINANZAS
¿Han izado la bandera roja,
Generala?
MINTRABAJO
Yo no nací con espíritu de
mártir ni de héroe. Renuncio. ¡Todo está perdido!
KERENSKY
Las ratas huyen cuando
sienten que se tambalea el barco. Se equivoca, Ministro. No todo está perdido.
Entra la Generala.
GENERALA
Carros blindados se pasean
por la ciudad, listos a disparar. Los bolcheviques están por las alcantarillas bajo el
palacio. (Todos miran al suelo, aterrorizados. La Generala sale).
MINCOMUNICACIONES
Tengo problemas familiares
urgentes que resolver. Mi familia ha sido amenazada. Debo partir a mi casa inmediatamente.
Les ruego me mantengan al tanto. Tan pronto pueda volveré. Ustedes saben que volveré.
(Sale).
MINFINANZAS
Desde que vi la primera
bandera roja ondeando sobre la estatua de Alejandro, yo sabía que... (Lo interrumpe
Kerensky).
KERENSKY
¿Sabía qué? Usted no sabe
absolutamente nada. ¡Ocúpese de las finanzas del Estado y deje ya las tales banderas,
banderas, banderas! ¡No más! No más! (Sale por el fondo pero nadie se da cuenta).
Suena el teléfono. Contesta
el Ministro de Agricultura.
MINIAGRICULTURA
(A los Otros). Todavía hay
esperanzas. Yo lo sabía: los campesinos no estaban de acuerdo con la insurrección.
MINRELACIONES
Pero la insurrección es un
hecho. Aquí está el mensaje pidiendo la intervención militar. Debe ser firmado por
Kerensky. Lo están esperando. Pero, imaldita sea!, ¿dónde está Kerensky?
Entra la Generala.
GENERALA
Kerensky desapareció.
(Sale).
MINGOBIERNO
¿Desapareció? Huyó.
¡Cobarde! Yo lo sabía. Me haré cargo de la situación. (Se sienta sobre el sillón de
Kerensky).
MINFINANZAS
La situación se soluciona
con finanzas. (Le quita el puesto al Ministro de Gobierno. Suena un cañonazo).
MINRELACIONES
El «Aurora» ¡Salvados!
Apareció el general Krasnov!
TODOS
¡El «Aurora»!
Entra la Generala.
GENERALA
El «Aurora» dispara contra
nosotros, contra el Palacio de Invierno. Hay una salida secreta por la parte de atrás del
palacio. (Todos salen con sus respectivos escritorios y papeles. El Trujamán corre de un
lado para otro, mientras se oye un tremendo cañoneo).
MINGOBIERNO
(Al Trujamán). A usted le
corresponde hacerse cargo de la situación. (Le entrega el teléfono y un arrume de
cartas). Todavía tenemos muchas cartas de adhesión.
TRUJAMAN
El sueño de la ciudad ha
sido interrumpido para siempre. Petrogrado está como Lady Macbeth... La fiebre de la
insurrección ha penetrado por todos los lugares. Todo es inquietud, desorden, frenesí...
El Trujamán queda solo en
medio de la escena, bajo la luz cenital de un reflector. Entonces pronuncia su parlamento
final.
Bien, señoras y señores,
respetable público, así termina la historia.., y empieza otra. ...«Me faltan ahora
espíritus que sepan ayudarme»... «La vida no es más que una sombra móvil.., un pobre
bufón que se debate unos minutos en la escena»... Dicen que cuando uno pierde la
fortuna, no pierde nada... cuando pierde el honor... pierde mucho, pero cuando uno pierde
el sentido del humor... lo pierde todo... Dicen... (Se ahoga la voz. De improviso, empieza
a cantar suavemente, con expresión añorante, lejana).
Che bella cosa e
najurnata 'e sole
naria serena doppo na tempesta
per laria fresca pare giá na festa.
Che bella cosa e na jurnata e sole.
Ma nato sole, chiu
bello, ohine!
O sole mio, stanfronte a tte!
O sole, O sole mio
Stanfronte a tte!...
Stanfronte a tte!...
Queda por unos instantes
mirando fijamente al público. Va a salir por la izquierda, pero súbitamente lo detiene
un rayo de luz. Empieza a oírse un coro de La Internacional. Trata de huir por la derecha
pero otro reflector se enciende. Se detiene y el coro aumenta de volumen. Repite este
juego en varias direcciones hasta que el escenario se inunda de luz y el coro llega a su
máxima intensidad. Mezclados con la música del coro se oyen timbres de teléfonos que
poco a poco suplantan al coro. Al tondo aparece la escenografía de la siguiente escena:
" Las Telefonistas ". El Trujamán corre a su camerino mientras trata
desesperadamente de comunicarse por teléfono con la central de Petrogrado.
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