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EL ALBAÑIL
Gregorio está trabajando en
una obra con un albañil.
ALBAÑIL
Bueno, ándele rápido con
la mezcla que esto hay que terminarlo para antier, Gregorio.
GREGORIO
Pero ya no queda más
cemento. Así sin materiales cómo vamos a hacer...?
ALBAÑIL
Pues échele más arena, que
si eso queda mal es por culpa del viejo ese tacaño que no manda los materiales. Que se
joda por amarrado.
Entra Mario.
MARIO
Qué hubo, papá.
GREGORIO
Mire, don Esteban, le
presento a mí hijo Mario. Este era el que estaba estudiando en Cajamarca. Ya ha hecho
hasta segundo de Bachillerato..
ESTEBAN
Cómo le va, joven.
GREGORIO
A ver si usted nos ayuda a
conseguirle algo. No hemos encontrado dónde pueda trabajar.
ESTEBAN
Pero usted sabe mejor que yo
que por aquí es imposible. Cada día la cosa se pone peor con las colas de gente
esperando que les den algo. El año pasado no era tan mala la cosa, pero ahora llega más
y más gente del campo... así que eso está más que difícil...
GREGORIO
Si a mí el dueño de esta
obra me amenazó con echarme cuando le dije que me aumentara un poquito.
ESTEBAN
Fíjese nomás. (Siguen
trabajando).
MARIO
Papá... yo venía a decirle
que mi mamá y Rosalba mandaron razón de Pueblo Rico... que se vienen para acá y que
llegan mañana.
GREGORIO
Pero cómo carajo se les
ocurre venirse así. Si los dos apenas cabemos en la piecita esa... dónde las vamos a
acomodar?
MARIO
Pero considere, papá, que
las pobres ya no saben qué hacer. Los tipos esos de detergente El Explosivo les metieron
pleito para pagar la deuda y tuvieron que vender la estantería de la tienda... y la del
granero... y la situación política de allá, mejor dicho, se les vino el mundo encima.
GREGORIO
Pero aquí la cosa va a ser
mucho peor.
MARIO
Pues pensando eso, papá, yo
ya me decidí a irme para las algodoneras.
La mujer de Esteban llega
con un portacomidas.
GREGORIO
Y me va a dejar aquí solo,
encartado con toda la familia?, porque su hermano Ignacio, que prometió que nos iba a
ayudar, ya hace más de un mes que no se le ve la cara. Quién sabe en qué líos se
habrá metido!
MARIO
Pero yo llevo más de cuatro
meses buscando trabajo y no encuentro nada. Allá en las algodoneras prometen pagar
cincuenta pesos diarios, comida y dormida. Yo les puedo mandar plata y, además, pagan el
pasaje del tren hasta allá. Quedé de ir esta tarde a reclamarlo.
MUJER
Vea, joven, perdone que me
meta. Pero en eso no hay que confiarse, que allá le ofrecen pajaritos de oro y no
resultan con nada.
GREGORIO
Bueno, vaya para allá y que
sea lo que Dios quiera... de todas maneras, no queda más remedio. Váyase a ver sí nos
cambia la suerte.
Mario Sale.
ESTEBAN
Oiga, Gregorio, venga para
acá. Cuando uno está muy jodido, le toca organizarse y mirar la vida de otra manera. A
muchos de nosotros que no tenemos ni dónde caernos muertos, pues nos tocó echar para
adelante y así fue como invadimos unos terrenos. La pelea ha sido dura, le digo... pero
ya vamos saliendo adelante...
GREGORIO
y eso no es peligro.., meter
uno la familia...
ESTEBAN
Ahí está la cosa...
nosotros en la Organización solo recibimos gente ya muy probada... honrada...
disciplinada, que no se vaya a joder en lo que nos ha costado tanto trabajo levantar.
GREGORIO
Pues si es por mí, pueden
preguntar por mi honradez, allá en Puerto Rico y por toda la familia.. . aquí nomás en
Bogotá pueden preguntar.
ESTEBAN
Bueno... déjeme la cosa a
mi... voy a exponer su caso allá en la Organización... a ver si es posible ayudarle en
algo..
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