INDICE




Anónimo tunjano. |Sor Josefa del Castillo. S.f. Óleo sobre tela 135.2 x 106 cm. Reg. 2144

No conocemos un intento anterior de contar la historia de la pintura y la escultura colombianas con la exhibición permanente de una colección. No pretendemos ser tan exhaustivos como puede serlo un libro, ni tan sistemáticos como un curso de historia. Tenemos una versión viva de esa narración y somos conscientes de las limitaciones, compensadas con el placer del arte en vivo, que imponen nuestro único lenguaje -las obras mismas-, el espacio donde se exhiben, la forma de las salas previa a la historia que ahora cuentan y la imposibilidad de satistacer las ganas -seguramente justas- de muchos artistas vivos de ver sus obras haciendo parte del cuento. Esta última cuestión nos obligará a hacer más rotatoria la exhibición de diferentes artistas vivos.

Victorino García (1791-1870) (Atribuido) |Josefa de la Concepción. ca. 1809. Óleo sobre tela. Colección Granahorrar.  

Porque esta colección, como la historia que cuenta, es una colección viva que aspira a mejorarse, a completarse con donaciones de empresas y coleccionistas, con nuevas adquisiciones que ramifiquen las versiones que -siempre- será posible narrar.

Victorino García (1791-1870) (Atribuido) |Sor Teresa Juliana de Jesús. ca.1809. Óleo sobre tela. Colección Granahorrar.  

Gregorio Vázquez de Arce y Ceballos (Santaféde Bogotá 1638/1711) es el nombre central de la pintura neogranadina de la época colonial. No fue el primero -honor que los relatos atribuyen a Alonso de Narváez (nacido cerca de Sevilla, España, y muerto en Tunja en 1583), autor de la venerada imagen de Nuestra señora de Chiquinquirá-, pero sí el principal de todos, entre quienes figuran Baltasar de Figueroa, el viejo, su hijo Gaspar de Figueroa y su nieto Baltasar de Vargas Figueroa. Vázquez fue discípulo del segundo, de don Gaspar, y luego rival de toda la dinastía.

Victorino García (1791-1870) (Atribuido) |Retrato de monja. ca. 1809. Óleo sobre tela. Colección Granahorrar  

Como en todos los pintores de la América española, el motivo central de sus obras fue religioso. Los pintores usaban como modelos los grabados de los talleres europeos que llegaban a nuestras iglesias para el culto. Debían seguir normas de iconografía prescritas por concilios y sínodos obispales. En aquella época no se consideraba que la originalidad fuera un valor artístico y, aún más, los pintores -más que artistas- eran considerados artesanos, obligados a comenzar como aprendices en los talleres de los maestros. Vázquez no se diferencia mucho del esquema. Sus temas principales son la Virgen y la Sagrada Familia, la vida, pasión y muerte de Jesucristo, algunos santos y santas, escenas del antiguo testamento y unos pocos retratos y bodegones. Sobre ellos hace variaciones. De Santa Rosa de Lima, por ejemplo, se conocen diez versiones distintas. Y de Santa Catalina de Alejandría trece, de las cuales tres son sus Desposorios místicos. De San José con el niño se han catalogado dieciséis.

Pedro Jose Figueroa. ( ca. 1770-1838) |La muerte de Sucre. 1835. Óleo sobre tela 139.5 x 200 cm. Reg. 1312

 

anterior | índice | siguiente