Nueva geometría y arte cinético
El movimiento geométrico óptico o cinético fue muy amplio en
Argentina y Venezuela, aunque tuvo adeptos en la mayor parte de los
países. Alejandro Otero, Julio Le Parc, Jesús Rafael Soto, y Carlos
Cruz-Díez fueron algunos de los representantes del cientismo y
mantuvieron un contacto permanente con el grupo en París.
No obstante, Brasil desarrolló las tendencias geométricas
importantes. Un precursor fue Abraao Palatnik (1928) con los
"aparatos cinecromáticos" de 1949. Allí se generó una extensa
actividad que se concretó en el Manifiesto de los Neoconcretos,
redactado por Ferreira Gullar, y al que pertenecieron Lygia Clark
(1921-1988) y Helio Oiticica (1937-1980).
Arcanuelo Ianelli (1922) realizó inicialmente unos trabajos
derivados del interés por el rigor constructivista. Sus pinturas
comprendían grandes planos geométricos. Después, éstas se
definieron como puramente abstractas, con desplazamientos de
franjas cromáticas transparentes y vibrantes y con intensidades
lumínicas diversas. En Negro y rojo (1985), color y forma se
articulan.