El aporte de los extranjeros
Guillermo Wiedernann
Figura 1959
Óleo sobre tela
80 x 60
cm.
Colección Banco de la República
Reg. 1877
Durante los años
treinta y cuarenta llega Colombia un amplio número de inmigrantes que huyen de las
circunstancias trágicas que padece Europa antes y durante la segunda guerra mundial. Un
grupo de estos extranjeros va a realizar aportes significativos en las ciencias y las
artes. En este último campo pueden señalarse los críticos Casimiro Eiger (polaco),
Walter Engel (austriaco) y Juan Friede (alemán), entre otros. Entre los artistas se
destacan, en Forma Fundamental, Guillermo Wiedemann y Leopoldo Richter.
Guillermo
Wiedemann (Munich, 1905-Key Biscayne [Florida], 1969) llega a Colombia en 1939, huyendo de
la persecución nazi contra el arte moderno, Al poco tiempo emprende un viaje por los
puertos del río Magdalena, y más tarde se interna en los ríos de Chocó y Nariño. Sin
perder su mirada de europeo (pincelada expresionista, paleta oscura), realiza acuarelas
que dan cuenta de su interpretación del trópico. En este periodo realiza obras que se
encuentran distantes de la modalidad de paisajismo y costumbrismo que aún predominan en
el arte nacional. Su trabajo mezcla aportes de las vanguardias europeas con el barroquismo
y el orden aleatorio de los lugares que visita.
A Finales de la década de los cincuenta
comienza a realizar trabajos no-Figurativos, y a comienzos de los sesenta inicia una serie
de collages, en los cuales incluye elementos de desecho encontrados en su taller,
planteando una estética no concesiva que, en su momento, resulta atrevida para el medio
local.
Leopoldo Richter (Alemania, 1 896- Bogotá, 1984) llega a la capital colombiana en
1935 y se vincula al Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional, donde
permanece por más de dos decenios. Desde allí realiza una destacada tarea como
entomólogo. En virtud de su trabajo debe realizar numerosos viajes a las selvas del
Orinoco, el Amazonas y las regiones selváticas del Pacífico, En Forma simultánea a esta
labor, desarrolla su tarea como artista, que se inicia con el trabajo pictórico y
continúa con una amplia producción de cerámica esmaltada. Richter concentra su obra en
una lectura personal de la cultura indígena y de los animales que pueblan la selva. Para
llevar a cabo este trabajo resignifica patrones visuales tomados de diversas culturas
(africanas, indígenas y europeas).