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INDICE
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ARTURODUCLOS
POR DAN CAMERON
Si se ditera que la transformación de la cultura internacionaldel arte en la década de 1980 ha conseguido un logro en particular,éste sería sin duda la lenta pero inexorable evacuación delsignificado del territorio del signo. Si bien los signos mismoscontinúan proliferando en abundancia, su despliegue se haconvertido más en una ocasión de crítica que en la afirmación deque los propios signos constituyen una conexión válida concualquier significa do que el artista desee comunicar. En efecto,el propio territorio del significado artístico ha caído bajosospecha en la actualidad, debido en gran parte al temor colectivode que el artista pueda apropiarse indebidamente del deseo designificado del espectador, transformándolo en una oportunidad parasu promoción y/o en una lucrativa actividad.
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Arturo Duclos, Minimal Club, 1991.
|(fuera deexhibicion)
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La década de 1990, sin embargo, ha traído consigo una nuevageneración de artistas entusiasmacios por resucitar el signopictórico, y con él la riqueza de expresión que prevalecía en laépoca pre-crítica. Junto con este entusiasmo, aparecen tanto unsentimiento de peligro como de que quizás, por haberse abusado deél una vez, el signo no regrese a quien lo despliegue o a quienreciba los significados incondicionales del pasado. La cautelagenerada por estos sentimientos parece desempeñar un importantepapel en los dibujos de Arturo Duclos, un joven pintor chilenocuyas trayectoria y formación parecen haberlo preparadoespecialmente bien para dudar de las premisas en las cuales seasienta el pacto establecido entre el artista y e) público. Oquizás más acertadamente, obligado a elegir entre el exilio delsigno de la vida y su resurgimiento como vehículo de investigaciónartística, ha optado por crear un exceso de signos como riesgopreferible infinitamente al de no producir ninguno.
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