Ficha bibliográfica
Titulo:
Fechas para recordar : Agosto 7 de 1930. Los liberales regresan al Poder
Edición original: 2005-06-11
Edición en la biblioteca virtual: 2005-06-11
Publicado: Biblioteca Virtual del Banco de la República
Creador: Revista Credencial Historia

 

 

Había transcurrido la mitad de un siglo sin que nada lograra turbar seriamente el plácido y exclusivo disfrute de todos los manjares del poder y de todos los regalos del presupuesto por parte de una casta feudal y clerical. La hegemonía conservadora parecía tocada de eternidad. Ni la trágica noche de Palonegro, ni Agua Dulce, ni la carga legendaria de Peralonso, ni el 13 de marzo, ni el 8 de junio, ni cien mil discursos violentos, ni cien mil editoriales corrosivos, nada había podido inquietarla. Y de pronto, cuando la calma parecía más inviolable, se levanta en el seño de una confusa asamblea Alfonso López, ese clubman, ese sibarita, ese tertuliano de profesión, sin prestigio, sin el respeto de nadie, contando apenas con el apoyo de una camarilla de políticos diletanti y alegres, y con la admiración irreflexiva de media docena de poetas menesterosos. Y dice allí, entre los gritos regocijados y los cuchicheos burlones: " ¡Preparémonos para tomar el poder!". Se hace elegir allí mismo jefe de un partido anarquizado y desmoralizado. En una semana reúne las dispersas huestes democráticas, destituye a los cabecillas derrotistas, asalta con frases de mundo las empresas más populares de la prensa, y al cabo de cien días le entrega el poder al liberalismo." Así describe el periodista Alejandro Vallejo el regreso al poder de los liberales, originado en esa frase de Alfonso López Pumarejo, pronunciada en noviembre de 1929.
El 9 de febrero siguiente, luego de una fulminante campaña, Enrique Olaya Herrera era elegido popularmente presidente de los colombianos. El último gobierno de la hegemonía conservadora, el de Miguel Abadía Méndez, había sido marcado por la crisis. Un mes antes de que López Pumarejo anunciara la voluntad de tomar el poder por las urnas, cuarenta mil desempleados deambulaban por las calles de las ciudades colombianas; los empréstitos extranjeros se habían suspendido a raíz de la crisis financiera internacional; en junio, las manifestaciones populares en contra de la "rosca" del ministro de Obras Públicas Arturo Hernández habían culminado con la muerte del estudiante Gonzalo Bravo Pérez, cuyo cadáver fue llevado al Palacio de la Carrera el día 8 por una multitud enardecida. En diciembre de 1928, la huelga de las bananeras y su cruenta represión había debilitado la popularidad del régimen.
En el partido conservador, las candidaturas presidenciales del general Alfredo Vásquez Cobo y del poeta Guillermo Valencia se disputaban el favor del arzobispo primado Ismael Perdomo, quien apoya al primero, luego al segundo y, finalmente, otra vez al primero. Por el lado liberal, Francisco José Chaux propone el nombre de Enrique Olaya Herrera, embajador en Washington. El no desea una candidatura liberal, sino una de concentración nacional. Recibe el respaldo del expresidente Carlos E. Restrepo, de quien fuera canciller durante su administración republicana. La llegada de Olaya a Cartagena y su viaje a la capital se convierten en una marcha triunfal, entre multitudes que lo acogen.
El 9 de febrero, domingo de elecciones, la profecía de López Pumarejo se cumple. Olaya obtiene 369.934 votos, Valencia 240.360 y Vázquez Cobo 213.583. El presidente Abadía ha garantizado unas elecciones limpias y pacíficas y, como buen legalista, se apresta a entregar el poder, después de medio siglo de gobiernos conservadores. El jueves 7 de agosto de 1930, en el salón central del Capitolio, extendida la mano derecha sobre el capítulo primero del Evangelio de San Juan, Olaya Herrera pronuncia el juramento constitucional ante el presidente del Congreso, Florentino Goenaga. Ese mismo día, nombra cuatro ministros liberales y cuatro conservadores, y luego aplica igual criterio paritario en la designación de gobernadores. Se iniciaba así la hegemonía liberal de dieciséis años, durante la cual ejercerían la presidencia Olaya Herrera, López Pumarejo, Eduardo Santos y los designados Darío Echandía y Alberto Lleras Camargo.