Ficha bibliográfica
Titulo:
Repaso de historia. Luis Eduardo Nieto Arteta. 50 años de la publicación de
Edición original: 2005-06-02
Edición en la biblioteca virtual: 2005-06-02
Publicado: Biblioteca Virtual del Banco de la República
Creador: Gonzalo Cataño

 

Revista Credencial Historia


EDICIÓN 22 - OCTUBRE 1991



REPASO DE HISTORIA
Luis Eduardo Nieto Arteta
50 años de la publicación de "Economía y cultura"
Por: Gonzalo Cataño

Tomado de: Revista Credencial Historia.
(Bogotá - Colombia). Edición 22
Octubre de 1991

 


Al final de su vida, Nieto Arteta escribió: "Nuestra generación introdujo en Colombia la filosofía y la cultura contemporáneas". Su generación era la de los analistas políticos Gerardo Molina y Antonio García, la de los historiadores Guillermo Hernández Rodríguez, Juan Friede y Luis Ospina Vásquez, y la de los filósofos Rafael Carrillo y Cayetano Betancur. Cada uno de ellos estaba empeñado a su manera en la introducción y recensión crítica del pensamiento moderno: el marxismo, la fenomenología, la teoría pura del derecho, los estudios indígenas y la historia económica y social. Deseaban superar el tomismo y la filosofía católica entronizadas en la universidad y transformar la historia, valorativamente orientada, de personajes y eventos por una de mayor rigor analítico. Querían además una reflexión más acabada de la función y alcance de las normas jurídicas que superara la mera exégesis de códigos y mandatos constitucionales. Para todo esto era necesario hacerse a las contribuciones más significativas del pensamiento europeo de finales del siglo XIX y comienzos del XX.
Con un arrojo y un impulso que no parecían tener límites, Nieto Arteta se enfrentó a esta tarea. En sus libros y en sus numerosos ensayos reseñó las bondades y limitaciones de las teorías y de los enfoques modernos en historia, economía, sociología, derecho y filosofía. Escribió con pasión sobre Marx y Engels, sobre List y Pareto, sobre Spengler, Dilthey, Husserl y Heidegger, como sobre Kelsen, Schmitt, Simmel y Mannheim. Su pluma parecía incansable cuando se trataba de hablarle a los colombianos de las grandes tradiciones del pensamiento occidental y de los autores más significativos del momento. Pero al final abarcó mucho y sus resultados fueron de valor desigual.
Sus primeras publicaciones aparecieron a comienzos de la década del treinta cuando adelantaba sus estudios de derecho en la Universidad Nacional. Todas ellas llevaban la huella de las lecturas de los fundadores del marxismo, de Rosa Luxemburgo, Kautsky, Plejanov, Bujarin, Lénin y Trotski. Estas lecturas se afirmaron todavía más cuando, al terminar su educación superior, viajó a Europa en calidad de funcionario de la Legación colombiana en Madrid. Allí tuvo oportunidad de observar de cerca las tensiones entre los diversos grupos de izquierda que apoyaban a la República española. A su regreso al país, a finales de 1936, difundió sus experiencias en una serie de inteligentes artículos -todavía no compilados en libro- sobre los conflictos políticos que causaron la caída de la República y el estallido de la cruenta guerra civil en España.
Su primera producción de algún aliento está asociada con De Lombroso a Pende, la tesis para optar el grado de doctor en derecho. Como lo sugiere el título, el trabajo intentaba mostrar la íntima relación que media entre las teorías de Cesare Lombroso sobre "el criminal nato" y los resultados ofrecidos por la endocrinología de Nicolás de Pende y sus discípulos. El libro muestra cierto manejo de la perspectiva marxista y de la sociología de Enrico Ferri, que el joven autor usaba para criticar los argumentos naturalistas de la vieja escuela italiana. La organización de sus materiales no logra escapar, sin embargo, al ritualismo de los tradicionales trabajos de grado de las facultades de derecho: extensas glosas y abundantes citas dirigidas a legitimarla revisión de la literatura en cuestión.
Después de estas aventuras por el mundo de la criminología, Nieto torna su mirada sobre la historia nacional. A mediados de 1938, cuando finalizaba el primer gobierno de López Pumarejo, comenzó a redactar Economía y cultura en la historia de Colombia, su contribución más notable en el campo de las ciencias sociales. El libro salió al mercado hace medio siglo, en diciembre de 1941 -cuando Nieto apenas cumplía sus 28 años- y rápidamente fue felicitado en los periódicos bogotanos por su novedad y alcance interpretativos. En él se estudia la economía desde finales de la Colonia hasta el período de la Regeneración, con especial énfasis en las reformas de 1850 y sus consecuencias para el posterior desarrollo del país. A su juicio, esta fecha constituía "el primer momento crítico en la historia de la economía nacional". El segundo momento, que insinuó pero nunca llegó a examinar, era 1925, con la expansión industrial y el surgimiento de la clase obrera en la escena social y política de la nación.
Economía y cultura está organizado a partir de la popular relación marxista entre estructura y superestructura. Los fundamentos materiales de la sociedad, los modos de producción, conforman la base sobre la cual se erigen las múltiples dimensiones de la cultura: la ciencia, el derecho, la filosofía, las artes y las ideologías. Frente al voluntarismo implícito de la historiografía oficial afincada en la Academia Colombiana de Historia, que confería demasiado peso a las acciones de los líderes de la nacionalidad, a las normas y a las políticas gubernamentales, Nieto quería subrayar el papel de las estructuras económicas en el desarrollo histórico. Con ello buscaba sentar las bases para "la creación de una nueva ciencia histórica nacional".
Nieto logró sin duda su objetivo: después de Economía y cultura la historia de Colombia no fue la misma. Pero el libro portaba serias limitaciones. Si bien sus esfuerzos analíticos eran ricos y a veces brillantes, su organización interna dejaba mucho que desear. Había saltos entre uno y otro capítulo y las fuentes eran escasas y repetitivas. Se citaba hasta el cansancio, y a veces sin criterio, las memorias de los secretarios de Hacienda, y se dejaba en manos de los sociólogos del siglo XIX -de Camacho Roldán y de los hermanos Miguel y José María Samper, principalmente- gran parte de las explicaciones de los cambios económicos. Y, contra lo que cabría esperar por su título, el volumen ofrecía mucha "economía", pero poca "cultura". Nada o muy poco se habla en él de arte y literatura, o de ciencia, filosofía y derecho.
 


Luis Eduardo Nieto Arteta, hacia 1946.


Después de Economía y cultura, los intereses intelectuales de Nieto se volcaron sobre los problemas filosóficos. Siguiendo a Dilthey y a Rickert, publicó varios trabajos sobre el estatuto epistemológico de las ciencias sociales en oposición al de las ciencias naturales, y numerosos textos jusfilosóficos vinculados con la teoría pura del derecho de Hans Kelsen, a quien tuvo oportunidad de conocer personalmente en 1945 cuando viajó a San Francisco (California) como asesor de la delegación colombiana a la conferencia de las Naciones Unidas. Durante estos años encontró tiempo, además, para redactar varios ensayos sobre moneda, comercio internacional y teoría económica, compilados posteriormente en sus obras selectas. Esta variedad de esfuerzos interdisciplinarios deja traslucir la profunda vocación intelectual de Nieto y la amplitud de sus lecturas, pero también sus grandes vacíos formativos. Muchos de estos escritos son exposiciones redundantes a partir de citas in extenso, en las cuales es claro que no se domina el contenido de lo que se desea exponer.
A finales de los años cuarenta Nieto vuelve sobre sus intereses histórico-sociológicos. Cuando, en 1947, fue nombrado funcionario de la embajada colombiana en Río de Janeiro por el presidente Ospina Pérez, llevaba en sus maletas el plan de un libro sobre El café en la sociedad colombiana. En sus secciones más penetrantes, pues abundan también las especulativas ajenas a todo control fáctico, mostró que el cultivo del café había contribuido a desarrollar las comunicaciones, a crear un mercado interno y a consolidar la frágil y errática industria nacional. Luis Ospina Vásquez, su silencioso y lejano colega de generación, poco dado al elogio, lo calificó de "opúsculo de mucho arte y sabor".
Su puesto diplomático no duró, sin embargo, mucho tiempo. En 1952 fue destituido por el régimen de Laureano Gómez a causa de sus antiguas "filiaciones marxistas". Su lejano pasado socialista estaba aún fresco en la mente de los "saneadores" de la burocracia oficial de la época. Regresó al país con la sensación de haberlo perdido todo y con un profundo sentimiento de fracaso. Pero el ascenso del general Rojas Pinilla al poder le dio un respiro, y varios amigos de la rama judicial lo candidatizaron para ocupar una vacante en el Tribunal Superior de Barranquilla.
Nieto aceptó el cargo, y al momento se trasladó a la capital del Atlántico, donde residió hasta el 10 de abril de 1956, fecha en la cual se quitó la vida. No había cumplido todavía sus cuarenta y tres años. Había nacido allí el 9 de junio de 1913.
Al mirar su extensa obra -cinco libros y más de un centenar de artículos y ensayos- lo primero que sorprende es la amplitud de campos: filosofía, historia, economía, sociología. En todos ellos se ve la impronta de una mente sensible a los grandes problemas de las ciencias humanas, pero también las limitaciones del precursor que se adentra en terrenos desconocidos con más coraje que dominio. Sólo la generación siguiente, representada por figuras como Jaime Jaramillo Uribe en historia, Danilo Cruz Vélez en filosofía, Orlando Fals Borda en sociología y los egresados del Instituto Colombiano de Antropología, cubrirá este vacío con la suficiente destreza y virtud del experto.
 

Obras de Nieto Arteta
1938 De Lombroso a Pende (Bogotá: Editorial Optima).
1941 Economía y cultura en la historia de Colombia (Bogotá: Ediciones Librería Siglo XX).
1944 La interpretación de las normas jurídicas (Buenos Aires: Anales de la Universidad de La Plata).
1958 El café en la sociedad colombiana (Bogotá: Breviarios de Orientación Colombiana).
1960 Lógica y ontología (Barranquilla: Ediciones del Cincuentenario del Atlántico). Folleto con los cuatro primeros capítulos del libro inédito "Lógica y ontología".
1978 Ensayos históricos y sociológicos (Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura). 1983 Obras selectas (Bogotá: Cámara de Representantes). Compilación de sus ensayos económicos.