1954
Ofelia Uribe de Acosta
Al cumplirse un año del Gobierno del general Gustavo Rojas
Pinilla, y no obstante la oposición de influyentes sectores
colombianos como la Iglesia, la prensa y los partidos políticos,
el Presidente de la República decidió acoger una vieja
aspiración de la mujer y produjo uno de los actos trascendentales
en la historia del país. Decretó que en adelante la
mujer entraría en el goce pleno de sus derechos políticos
y ciudadanos, que podría cedularse, elegir, ser elegida y
ocupar cualesquiera cargos públicos en igualdad con los varones.
Gestora de esta conquista capital para los derechos femeninos fue
Ofelia Uribe de Acosta, que desde los años treinta venía
librando una lucha incesante para que a la mujer se la reconociera
en Colombia como sujeto de ciudadanía. No deja de ser irónico
que Ofelia Uribe de Acosta y sus seguidoras hubiesen conseguido
en un gobierno militar sus metas, trabajadas durante un cuarto de
siglo; y es todavía más irónico que no pudiesen
ejercer esos derechos sino a la caída del gobierno que los
hizo posibles. Ofelia Uribe de Acosta se consagra como una de las
mujeres más destacadas de nuestro siglo XX. |
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1955
Jorge
Gaitán Durán
Todavía se escuchaba el eco de los disparos asesinos que
fusilaron a los estudiantes en la calle trece con séptima,
durante los sombríos sucesos del ocho y nueve de junio de
1954 –que repetían multiplicada una atrocidad ocurrida
veinticinco años antes—cuando apareció una publicación
epónima, que dio nombre a su generación y que marcó
el rumbo literario, intelectual y cultural de las siguientes generaciones
colombianas. La revista Mito, fundada por el poeta y escritor Jorge
Gaitán Durán, y dirigida en consorcio con el poeta
Eduardo Cote Lamus --muertos ambos en trágicos y sendos accidentes,
Gaitán Durán en 1962 y Cote Lamus en 1964—y
con el ensayista y novelista Pedro Gómez Valderrama. Mito
es un tesoro de la cultura nacional y gozó de prestigio en
las tres Américas. Colaboraron en ella los escritores más
valiosos del país y del continente, y en Ediciones Mito se
dieron primicias como El Coronel no tiene quien le escriba. Pedro
Gómez Valderrama dijo de la obra de Gaitán Durán
que “es toda nobleza en el gesto, rebeldía en la actitud,
inteligencia limpia y arrogante. Es, en verdad, todo un camino”.
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1956
Luis
Eduardo Nieto Arteta
La muerte prematura de Luis Eduardo Nieto Arteta, a los 43 años,
el 10 de abril de 1956, privó a Colombia de su teórico
más eminente en asuntos económicos y de un historiador
que supo interpretar con lucidez filosófica los distintos
fenómenos económicos y sociales que influyeron de
manera profunda en el desarrollo de nuestra nación. Iniciado
en la gloriosa era de transformaciones sociales y de modernización
económica que se produjo durante la República Liberal,
Nieto Arteta se incorporó en las vertientes del pensamiento
marxista que le brindó las herramientas intelectuales para
efectuar una correcta interpretación de la historia. El presidente
Alfonso López Pumarejo le confió algunas misiones
diplomáticas en Europa. Al regresar al país, Nieto
Arteta comenzó en 1938 la redacción de un libro de
historia económica de Colombia, que publicó en 1941
con el título sugestivo de Economía y Cultura en la
Historia de Colombia, ensayo renovador que arrinconó los
métodos tradicionales de escribir y contar la historia colombiana,
tarea a la que el libro de Nieto Arteta le dio el carácter
de ciencia.
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