Ficha bibliográfica
Titulo:
Los fondos marinos de San Andrés y Providencia. El archipielago no hace parte de la plataforma continental de Nicaragua
Edición original: 2005-06-02
Edición en la biblioteca virtual: 2005-06-02
Publicado: Biblioteca Virtual del Banco de la República
Creador: José A. Blanco

 

Revista Credencial Historia

EDICION 161
MAYO DE 2003



LOS FONDOS MARINOS DE SAN ANDRES Y PROVIDENCIA
El archipielago no hace parte de la plataforma continental de Nicaragua
Por: JOSE A. BLANCO

Tomado de: Revista Credencial Historia.
(Bogotá - Colombia). Edición 161
MAYO de 2003

P ara la preparación de este trabajo se ha dispuesto de obras de autores tanto colombianos como extranjeros, todos ellos de reconocida autoridad en Derecho Marítimo los unos y en Oceanografía los otros.

 

Las islas de Colombia y las profundidades marinas. Detalles de un reciente mapa de las Antillas publicado por la National Geographic Society, Washington, 2003.

 

L a cartografía de que se ha dispuesto es resultado del trabajo concienzudo y serio efectuado desde fines del siglo XVIII hasta fines del XX, por entidades oficiales de España, Gran Bretaña y los Estados Unidos, mediante expediciones oceanográficas. Estas, después de ejecutar numerosos y sistemáticos sondeos, han dejado valiosos mapas que hoy nos permiten percibir una imagen lo más próxima posible de la configuración y extensión de los fondos del mar Caribe en general y de los fondos en torno al archipiélago de San Andrés y Providencia en particular.

LA PROCLAMACION TRUMAN

Según Eduardo Zuleta Angel, lo que ciertamente vino a precisar el concepto de plataforma continental y a darle trascendencia y desarrollo fue la proclamación Truman de 1945: "Preocupado, dice el presidente Truman, de conservar y utilizar prudentemente sus recursos naturales, el gobierno de los Estados Unidos considera los recursos naturales del subsuelo y del lecho marítimo de la plataforma continental en alta mar pero contigua a la costa de los Estados Unidos, como pertenecientes a los Estados Unidos, y sujetos a su jurisdicción y control".

Como consecuencia de esa proclamación varios estados de América Latina se apresuraron a acogerla y ampliarla, aunque de modo desordenado. El primero fue México en el mismo 1945; luego siguieron Panamá, Argentina, Chile, Perú, Nicaragua, Costa Rica, Guatemala, Honduras, El Salvador y Brasil.

Colombia no se sumó a esa serie de países y tardaría varios años en hacerlo. Hacia 1953, el internacionalista Nicolás García Samudio publicó ciertos artículos sobre la necesidad de proclamar legalmente la incorporación del zócalo continental dentro de las fronteras nacionales. Haciéndose eco de esa inquietud Rafael Tovar Ariza, sucesor de García Samudio en la Academia Colombiana de Historia, expresó: "Sí otros países han declarado constitucionalmente que es porción integrante de su territorio el zócalo continental ¿por qué ha de continuar en mora a este respecto?".

En 1958 se reunió en Ginebra la Convención sobre Derecho del Mar. En la sesión del 11 de marzo intervino el delegado de Colombia, José Joaquín Caicedo Castilla, con estas palabras: "… En Colombia no se han expedido disposiciones legales sobre la Plataforma Continental debido a que nuestro país ha tenido permanentemente la aspiración de que en materia tan importante se realice un acuerdo internacional". Y más adelante: "La delegación de Colombia se halla de acuerdo con la definición de Plataforma Continental contenida en el artículo 67. Porque el objetivo principal casi pudiera decirse, único, que se persigue con esta institución jurídica es el de la exploración y explotación de los recursos naturales, es lógico que el criterio para definirla debe ser el de la posibilidad de la explotación […] limitar el concepto de plataforma por la profundidad de 200 metros equivaldría a desconocer los progresos incesantes de las ciencias en cuanto a la explotación misma…"

Mediante la ley 9ª del 13 de marzo de 1961 Colombia aprobó la Convención en lo referente a la Plataforma Continental, suscrita en Ginebra el 29 de abril de 1958. Dicha ley fue sancionada por el presidente Alberto Lleras Camargo.

PROFUNDIDAD DEL MAR CARIBE COLOMBIANO

La batimetría de nuestro mar Caribe se ha venido haciendo desde fines del siglo XVIII y especialmente desde los primeros comienzos del XIX. En 1802 la inició el insigne marino español Joaquín Francisco Fidalgo, quien desde pocos años atrás había comenzado esos trabajos en la isla de Trinidad, cuando ésta aún era del dominio hispánico, habiéndolos llevado hasta el litoral panameño. Sondeó siguiendo nuestro litoral atlántico y elaboró los correspondientes mapas con profundidades medias en brazas de Burgos o castellanas (1.652 m). Lo propio efectuó en las aguas del Archipiélago, concretamente en las islas de San Andrés, Providencia con Santa Catalina, los cayos de Alburquerque, Serranilla y los del Estesureste. Se trataba de prevenir naufragios en la transitada ruta de Cartagena a La Habana.

Entre 1834 y 1844 tanto capitanes norteamericanos como ingleses levantaron mapas batimétricos de San Andrés, Providencia y Serranilla, los cuales después fueron grabados y publicados por la Hydrographic Office de los Estados Unidos. Los datos de los sondeos fueron tomados en trazas inglesas (fathoms) y las alturas en pies. Para 1851 ya se disponía de mapas batimétricos del literal atlántico panameño elaborados por el Almirantazgo Británico.

En Colombia, quien desde fines del siglo XIX reunió una valiosa colección de mapas náuticos del mismo Almirantazgo que presentaban nuestros litorales y las aguas inmediatas fue el gran geógrafo Francisco J. Vergara y Velasco. Es su Atlas completo de geografía colombiana (1906) figura nuestro litoral Caribe desde la emsenada de Calabozo (Guajira) hasta el cabo Tiburón (Chocó). Las profundidades aparecen en brazas; también, punteadas, varias isobatas cercanas a la línea litoral.

En el siglo XX la batimetría caribe fue efectuada por sucesivas expediciones especiales norteamericanas. Así en 1925 el navío Niágara sondeó toda la plataforma submarina existente entre las penínsulas de la Guajira y la de Paraguaná (Venezuela). Como resultado fue publicado un magnifico mapa en 1927. Luego seguirían las cartas batimetricas de Bahía Honda y del golfo de Urabá, elaboradas según trabajos de los navíos Niágara y Busnell, respectivamente. De 1969 es otra carta que presenta los datos de sondeos, sin trazado de isobatas, de los fondos comprendidos entre el cabo Gracias a Dios (Honduras) y Puerto Colombia en nuestro litoral caribe.

Para el estudioso del tema de la batimetría sanandresana-nicaragüense son de la máxima importancia tres cartas náuticas a la escala de 1:1´065.600 a la latitud 13º30ºN., preparadas y publicadas por la citada Hydrographic Office, bajo la autoridad de la Secretaría de Marina, entre 1969 y 1972-75. Cubren ellas el ámbito caribe desde el meridiano 70º hasta el 85º0 de Greewich, o sea desde Venezuela hasta Nicaragua.

De estas tres hojas, la N.O.B01003, que contiene la porción occidental del área, es de sumo interés porque ella a escala suficientemente grande incluye a Quitasneño, Providencia, cayos de Alburquerque, San Andrés, y los del Estesureste con sus correspondientes cifras de sondeos y trazadas las isobatas, frente a la plataforma submarina de Nicaragua.

Lo que a la visa surge claramente es que entre Quitasneño y la plataforma nicaragüense existen valores de sondeos que de norte a sur crecen desde 250 hasta más de 420 brazas. Más hacia el sur, entre la isla de Providencia y la referida plataforma continental, las profundidades superan las 1.200 brazas y entre la isla de San Andrés y la plataforma continental al occidente los valores batimétricos son de 800 o más brazas. Se comprueba así la existencia de una semifosa submarina que sin duda alguna separa el Archipiélago colombiano de la plataforma nicaragüense, y que tiene un rumbo general de norte a sur.

Si Nicaragua, por ejemplo, decidiera explorar y aún más, explotar los recursos del suelo y el subsuelo submarinos en esa área, tendría que hacerlo, primero, al oriente del meridiano de los 82º al oeste de Greenwich, o sea más allá de lo escrito y consagrado en el Tratado Esguerra-Bárcenas; y segundo, necesariamente teniendo que acudir a las poderosas empresas extranjeras capaces por sus recursos financieros humanos, tecnológicos y de dotación material, de enfrentar esos trabajos. A Colombia se le ofrecería igual dificultad. No creo que Ecopetrol pueda, en estos tiempos, ella sola emprender la prospección y ulterior explotación de recursos mineros o petrolíferos a esas profundidades en el mar. Necesitaría, como Nicarigua, acudir a los costosos servicios de un navío como el Glomar Explorer dotado para buscar petróleo a varios kilómetros de profundidad.

En conclusión: según el mapa batimétrico incluido en este trabajo, basado en alta autoridad oceanográfica internacional, el lector puede confrontar que entre el Archipiélago colombiano de San Andrés y Providencia y la plataforma submarina nicaragüense, existe una semifosa extendida de norte a sur. Sus profundidades son: al oeste de Quitasueño 500 m., al oeste de Providencia más de 2.400 m., y al oeste de San Andrés más de 1.600 m.

GLOSARIO

Batimetría: Estudio de las profundidades oceánicas mediante el trazado de isobatas.

Isobata: Línea que en un mapa une puntos de igual profundidad en los fondos marinos, obtenidos mediante sondeos cuidadosamente controlados científica y tecnológicamente.

Braza: Unidad de medida de la profundidad. Lo usual actualmente es usar la braza inglesa (fathom) equivalentemente a 1.83 m. La braza castellana de la época colonial, es igual a 1.652 m.

Plataforma continental: (o zócalo continental): Según F. Carré, "… es un rellano en pendiente muy débil mar adentro, cuya profundidad está comprendida en principio entre 0 y 200 metros y que prolonga el continente en una anchura que va de algunos kilómetros hasta más de 1.000 […] su profundidad media es de 130 metros. Aunque sea costumbre fijar su limite externo convencionalmente en la isobata de 200 metros, algunas descienden a más de 500 metros, especialmente en las regiones frías. De hecho su límite natural coincide con la aceleración del declive que anuncia la pendiente continental […]. La pendiente continental en un talud que liga la plataforma al glaciar y las honduras hasta los 3.000-4.000 metros y que corresponde en general al limite geológico de un continente". (Los océanos. México: Fondo de Cultura Económica, 1998, p. 53).

Sobre el origen de la noción de plataforma continental, Eduardo Zuleta Angel escribió: "El 26 de febrero de 1942 la Gran Bretaña y Venezuela celebraron un tratado en virtud del cual estos dos estados se repartieron la extensión marina del Golfo de Paria, que separa a este último país de Trinidad. El subsuelo del Golfo de Paria era considerado, desde esa época como rico en importantes yacimientos petrolíferos y ello explica la celebración de ese tratado [éste …] no contiene ninguna referencia directa a la plataforma continental pero el análisis jurídico de ese instrumento internacional demuestra que está implícitamente inspirado y dominado por esa noción". (El llamado Golfo de Venezuela, Bogotá: Italgraf, 1971, p. 68)


Sobre la historia institucional de San Andrés y Providencia ver
Credencial Historia No. 36 (diciembre 1992)


Archipiélago de San Andrés y Providencia,con sus isobatas marcadas,
basado en un mapa del Hydrographic Center de la Defense Mapping Agency de Estados Unidos,
elaborado por José Agustín Blanco para Credencial Historia