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EDICION 161
MAYO DE 2003
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LA EXPEDICION DE
FIDALGO Y SAN ANDRES Y PROVIDENCIA
Desde Cartagena, y no desde Nicaragua, se reconocieron científicamente las islas en 1805
Por: JORGE
ARIAS DE GREIFF
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Tomado de:
Revista Credencial Historia.
(Bogotá - Colombia). Edición 161
Mayo de 2003
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L
a llegada de los Borbones al trono fue para
España una época de modernización que exigía la creación de una Armada Real y con
ella la formación de oficiales hábiles en las prácticas astronómicas tan necesarias en
esos tiempos para la navegación y la cartografía.
En la Escuela de
Guardiasmarinas, inicialmente con ayuda de profesores franceses, los marinos adquirieron
esas ciencias. Más tarde, con la organización del Observatorio Astronómico en Cádiz,
el nivel de preparación se elevó, y así don Vicente Toriño trabajó con una promoción
de esos cadetes un Atlas Marítimo de España, con el detalle de todas sus costas
peninsulares. En vista del éxito de la tarea, determinó la armada aprovechar esos
talentos, primero en las costas del norte de Africa y luego en la España americana,
comenzando por la exploración de la Malvinas, encomendada a Gil y Lemos, y luego, al
mando de Córdoba, la explotación de las costas atlánticas del sur de la América, lo
que hoy son costas de Uruguay y Argentina, hasta el Cabo de Hornos.
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Isla de Santa
Catalina i Providencia Mapa de Francisco Valega, de la Escuela Náutica
española, publicado en el Partulano de la América Septentrional, Madrid, 1809. Archivo
General de la Nación, Bogotá.
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Derrotero de la
Expedición Fidalgo.Bogotá: Imprenta de Vapor de Zamalea Hermanos,
1891.Biblioteca Luis Angel Arango, Bogotá
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A continuación se
realizó, al mando de Malaspina, un marino napolitano al servicio de España, el
reconocimiento de toda la costa americana del océano Pacífico desde el Cabo de Hornos
hasta Alaska, seña de lo cual quedó en la toponimia de esas costas: el glaciar Malaspina
y Puerto Valdés en Alaska, y las islas Aristizábal, Córdoba y el puerto de Tofiño en
Canadá.
Un proyecto propuesto
por dos jóvenes oficiales, Juan Belmonte y Joseph Lanz, éste un español americano
nacido en Yucatán, propusieron la realización de igual trabajo en las costas del mar
Caribe.
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No se aprobó
este proyecto, pero sí uno de mayores alcances. Se menciona ese hecho puesto que Joseph
Lanz fue quien elaboró el Atlas de la Gran Colombia, conocido como Atlas de Restrepo, el
ministro del Interior. El nuevo proyecto, organizado por don José de Mazorredo, que fue
ministro de marina del rey José I, incluyó dos divisiones de dos bergantines cada una,
cuyos mandos fueron encomendados a los capitanes Cosme Damián Churruca y Joaquín
Francisco Fidalgo. La primera división habría de hacer el reconocimiento y la
cartografía de las islas Antillas de Trinidad a Cuba y luego las costas de la Florida. La
segunda haría el trabajo en las costas de tierra firme de Trinidad al occidente y
después las de la América Central.
Ambas divisiones se encontrarían en el Golfo de Méjico. Cuando la división de
los bergantines Empresa y Alerta, que así se llamaban los de Fidalgo, se acercó a
costas de la actual Colombia, la expedición tomó a Cartagena de Indias por base de
operaciones. Allí los encontró Humboldt en 1800 y de ellos dijo: "Lo más
importante para mí en Cartagena fue la expedición de Fidalgo"; y no era para menos,
pues en ninguna otra parte del mundo hubiera el barón encontrado nada parecido. Con sus
hermosos cuadrantes de Ramsden determinaron astronómicamente en las costas colombianas
las posiciones de Punta Espada, Cabo Chichibacoa, Bahía Honda, Cabo de la Vela, Castillo
de San Jorge en Río Hacha, Cabo de San Agustín, San Juan de Guía, Cabo de Ahúja, Santa
Marta, Cabo Dulcino, Barrancas Nuevas del Rey, Soledad, Barranquilla, Bocas de Ceniza,
Punta Nisperal, Cartagena, Mahates, Isla Palma, Tolú, Zapote, Lorica, Isla Fuerte, Punta
Caribana, Río Surquillo y Cabo Tiburón, con lo cual la Costa Atlántica de Colombia
quedó correctamente dibujada desde esos días como apareció en el Atlas de Humboldt, en
ello basado en la cartografía de estos marinos peninsulares.
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Los trabajos de la
Expedición Fidalgo habían llegado hasta la boca del río Chagres cuando se recibió la
orden de dar por terminadas las tareas. Poco antes de ello Fidalgo había mandado a
España buena parte de los trabajos realizados. El primero de julio de 1823 acusó Godoy
el envío recibido y ordenó que se "haga el reconocimiento de los bajos que hacen
cuidadosa la travesía de Cartagena a Cuba", una orden necesariamente relacionada con
la firma en ese año de la Paz de Amiens, en la cual Inglaterra ganó la isla de Trinidad,
que ya había tomado por la fuerza, y España aseguró el dominio sobre San Andrés,
Providencia, los Cayos y los Bajos vecinos, territorios que poco después pasaron de la
Gobernación de Guatemala a la de Cartagena, con lo cual quedaron bajo la jurisdicción
del Virreinato de la Nueva Granada, asunto que se dispuso por Real Orden del 30 de
noviembre de 1803.
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Derrotero de las
islas Antillas,reimpreso por orden de Francisco de Paula Santander. Bogotá,
1826.Biblioteca Nacional de Colombia, Bogotá.
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"Coleccion
de documentos inéditos sobre la geografía y la historia de Colombia",de
Antonio B. Cuervo, tomo dedicado a la Costa Atlántica con algunos documentos de la
Expedición Fidalgo. Bogotá: Zalamea Hermanos, 1891. Biblioteca Luis Angel Arango,
Bogotá
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EN EL ARCHIPIELAGO
Fidalgo encomendó al
capitán Manuel del Castillo y Armenta, comandante del bergatín Alerta y segundo
comandante de la expedición, la realización del trabajo ordenado por Godoy. Del Castillo
se dio a la vela en el citado bergatín acompañado por la goleta San José. Con
fecha 9 de febrero de 1805, el comandante del Alerta rindió informe final de los
trabajos realizados, de los que vale la pena dejar aquí alguna información tomada de los
registros de la expedición.
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Cayos de Alburquerque. Estos cayos, "o de SSO, son los
más meridionales y occidentales de todos; son tres, con buen placer, donde se puede
fondear, y son limpios y no hay que resguardarse más de los que está a vista"
Isla de San
Andrés.
"Al N18ºE de estos cayos y a distancia de siete leguas, está la
isla de San Andrés, cuya situación es bien conocida y de suficiente seguridad para la
navegación. Todas las orillas de esta isla son por lo general de piedra y las puntas que
más le avanzan al oeste, son limpias de soboruco y toda la costa del oeste tan
acantilada, que a media milla de ella casi no se coge fondo
"'
Cayos
del E.S.E.
"Como al EºSE de esta isla hay tres cayos llamados del ESE que
distan de lo más meridional de ella [San Andrés] como unas seis leguas. Estos cayos
están rodeados de arrecife y placer de poco fondo y aunque sobre él hay fondeadero para
embarcaciones pequeñas, es preciso tener práctica para tomarlo".
Isla
de Santa Catalina y Providencia. "
Se hallan al N20ºE de San
Andrés como unas 18 leguas; la Catalina es sumamente fragosa y su terreno es casi todo
cubierto de piedra y la montaña escarpada que la domina, llena de irregularidades que la
hacen despreciable, por lo que está deshabitada. La Providencia tiene de N a S cuatro
millas y dos de E a O [
] la isla de Providencia está poblada por tres o cuatro
familias que cultivan algunos trozos de ella. A esta isla sólo pueden abordar
embarcaciones que calen de 10 a 11 pies, y para entrar por el arrecife es menester
práctico que dirija la embarcación".
Rocandor.
"La parte mas al N se halla en 13º35´7" de latitud y 4º36´3" N y
un cayo algo al sur del islote".
Serrana.
"Su parte N está en latitud de 14º28´46" y la parte oriental en longitud
occidental de Cartagena de Indias y la parte occidental en 4º54´54".
Serranilla.
"Su parte oriental se halla en 15º45´20" de latitud y en 4º21´20" de
longitud occidental de Cartagena de Indias; este bajo, o sus rompimientos, se extiende 15
millas de E a O".
Bajo
Nuevo. "El bajo nuevo es un placer de sonda que podría tener de N a S
unas 7 millas y 14 de E a O. Por la parte del E está todo rodeado de arrecife muy
acantilado y al contrario por la parte del O disminuye el fondo suavemente; sobre este
placer y a milla y media de su extremo N hay un cayo de arena que esta situado en latitud
de 15º52´20" y en longitud de 3º10´58" occidental de Cartagena de Indias al
NO, del cual y a distancia de 3 a 4 milla se puede fondear".
De esta reseña de las
exploraciones hidrográficas españolas se concluye que todos estos cayos, reconocidos con
anterioridad al proceso separatista, pertenecen a la Colombia de hoy, sin tener validez
alguna cualquier pretensión sobre ellos por parte de otros países. Es de notarse, por
otra parte, que ya en las exploraciones se menciona que al occidente de San Andrés, a
media milla de la costa, "casi no se coge fondo", lo que indica que el
archipiélago no está sobre la plataforma continental de Nicaragua: que lo separa de ella
el mar profundo, como en esta edición de Credencial Historia lo demuestra el
profesor Blanco: Tampoco valen por ese lado las pretensiones de Nicaragua.
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