La Estación
Radiodifusora de Bogotá.
Entrevista con el señor Ministro de Correos y Telégrafos
En referencia con los informes sobre la estación radiodifusora de
Bogotá, que dimos en nuestro número del 1o de enero pasado, tuvimos una entrevista con
el señor Ministro de Correos y Telégrafos, doctor José de Jesús García, quien
amablemente se prestó a suministrarnos los datos pedidos para esta Revista.
Ante todo el señor Ministro nos autorizó para desmentir de manera rotunda la especie que
corre entre los aficionados a la radio, de que la demora en montar la estación se debe a
que al técnico del Ministerio no le conviene apresurar los trabajos: el contrato se ha
hecho por suma fija y con persona distinta para hacer el montaje.
Ampliamente nos explicó el doctor García los inconvenientes y tropiezos del gobierno
para establecer la estación, desde la compra del terreno hasta el transporte de la
delicada maquinaria.
En cuanto a la longitud de onda, nos manifestó el señor Ministro que cuando se hizo el
pedido a la casa Telefunken no se conocían resultados ciertos sobre la onda corta, pero
que ahora en vista del éxito de las radiocomunicaciones con longitudes menores de 100
metros, se había pedido a la misma casa que instalara un broadcasting de onda corta, el
cual se oiría a enormes distancias. El Gobierno, nos dijo el doctor García, ha puesto el
mayor empeño en el establecimiento del broadcasting en Bogotá; pero no puede fijar la
fecha exacta de su inauguración por los inconvenientes que se presentan en esta clase de
trabajos.
Con mucho interés escuchó el señor Ministro el relato de las notables transmisiones que
se han hecho para Colombia, especialmente la lectura del artículo Feminismo
de la Revista CHAPINERO en la estación WGY de Shenectady, New York; el concierto del
trío Hernández retransmitido por la W2XAF; el discurso del señor Bonifacio Vélez
Márquez en la PCJJ de Amsterdam; el saludo del señor Knegt a sus amigos de Bogotá por
la radiodifusora de Eindhoven, etc. etc.
Antes de despedirnos manifestamos al señor Ministro de Correos y Telégrafos la enorme
expectativa que había en el país por oír el broadcasting de la capital, y le repetimos
la importancia que tendrá para Colombia la estación perifónica de gran poder en
Bogotá. Lo que no han podido hacer las oficinas de información y propaganda en tantos
años de establecidas, le dijimos, lo hará el broadcasting de Bogotá en pocos minutos.
Los ondas del radio a 300.000 kilómetros por segundo llevarán a los rincones más
apartados de la tierra, al centro de las selvas, a las populosas ciudades, la información
auténtica de lo que es hoy nuestro país. El café, las esmeraldas, el platino, nuestra
paz interior, nuestras instituciones republicanas, nuestras finanzas, todo será conocido
en el mundo y escuchado con gran interés por más de cien millones de personas.
Revista Chapinero,
febrero 9, 1929, página 8