Ficha bibliográfica
Titulo:
Las elecciones en Colombia: siglo XX. Comentarios a los resultados electorales
Edición original: 2005-05-19
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-19
Publicado: Biblioteca Virtual del Banco de la República
Creador: NORIEGA Carlos Augusto

 

Revista Credencial Historia


EDICIÓN 50 - FEBRERO 1994



LAS ELECCIONES EN COLOMBIA: SIGLO XX,
Comentarios a los resultados electorales
Por: Carlos Augusto Noriega

Tomado de: Revista Credencial Historia.
(Bogotá - Colombia). Edición 50
febrero de 1994

 


imagen2.jpg (15813 bytes)

(Ver el cuadro más grande)


Elecciones presidenciales 1914-1990




Elecciones presidenciales

- En este cuadro están los presidentes elegidos popularmente durante el presente siglo, de 1914 a 1990, con sus respectivos resultados electorales.

- En 1904 fue elegido el general Rafael Reyes, en elección de segundo grado o indirecta, esto es, por electores elegidos a razón de uno por cada mil habitantes.

- En 1909, retirado el presidente Reyes, el Congreso designó al general Ramón González Valencia como presidente por el año que restaba para terminar el periodo. La Asamblea Nacional convocada por éste, eligió presidente a Carlos E. Restrepo para el nuevo período de cuatro años que empezaba el 7 de agosto de 1910.

- De 1914 a 1936, sólo los varones mayores de 21 años que supieran leer y escribir o que tuvieran una renta anual de 300 pesos o propiedad raíz de 1.000 pesos, elegían presidente y también representantes a la Cámara.

- En 1936 se eliminaron las restricciones al voto por ilustración o patrimonio, conservando sólo la del sexo. La mujer adquirió el derecho de sufragio por medio del Acto Legislativo No 3 de agosto 25 de 1954 y lo ejerció por primera vez en el plebiscito del 1° de diciembre de 1957.

- A partir de 1978 la ciudadanía se adquiere a los 18 años (Acto Legislativo No 1 de diciembre 18 de 1975).

- De los presidentes elegidos popularmente, sólo tres no terminaron su período: Marco Fidel Suárez, reemplazado por el designado Jorge Holguín en 1921; Alfonso López Pumarejo, reemplazado por el designando Alberto Lleras Camargo en 1945, y Laureano Gómez, depuesto por golpe militaren 1953.

- Cuatro presidentes fueron elegidos sin contendor en la respectiva elección: Miguel Abadía Méndez, 1926; Alfonso López P. 1934; Eduardo Santos, 1938; Laureano Gómez, 1949.

- Sólo en 1954 no se hizo la regular elección presidencial para ocupar la Presidencia, luego del golpe militar del 13 de junio de 1953 del general Gustavo Rojas P. Retirado éste el lO de mayo de 1957, una Junta Militar conformada por los generales Gabriel París, Rafael Navas Pardo, Luis E. Ordóñez, Deogracias Fonseca y el almirante Rubén Piedrahita gobernó hasta el 7 de agosto de 1958.

- Los presidentes Guillermo León Valencia en 1962, Carlos Lleras Restrepo en 1966 y Misael Pastrana Borrero en 1970 fueron elegidos con filiación política predeterminada por la alternación constitucional pactada por los dos partidos tradicionales (Frente Nacional).

- De los 19 presidentes elegidos popularmente, 10 han sido liberales y 9 conservadores.

- La fortaleza del bipartidismo en Colombia la demuestra el hecho histórico de que en este siglo y hasta 1990, los candidatos liberales y conservadores, cuando no lograron el 100% de la votación o cifra muy próxima, siempre superaron el 90% de los votos escrutados, con sólo dos excepciones: el año 1974, que bajó al 88.9%, y el año 1986, al 83.66%.

- En seis elecciones de este siglo el candidato triunfante no logró la mitad más uno de los votos válidos escrutados. Esto significa que de haber regido, como va a regir para las elecciones del 8 de mayo de 1994, el mandato constitucional que exige al ganador la mayoría absoluta, se hubiese presentado en estos casos la necesidad de ir a otra elección, la llamada segunda vuelta, limitada a los dos candidatos que lograron la mayor votación en la primera vuelta. En esas seis ocasiones se hubiese jugado la segunda vuelta entre los siguientes candidatos: Enrique Olaya Herrera y Guillermo León Valencia, 1930; Mariano Ospina Pérez y Gabriel Turbay, 1946; Misael Pastrana y general Gustavo Rojas Pinilla, 1970; Julio César Turbay Ayala y Belisario Betancur, 1978; Belisario Betancur y Alfonso López Michelsen, 1982; César Gaviria Trujillo y Alvaro Gómez Hurtado, 1990.

 

Elecciones de presidente y corporaciones 1978, 1982 y 1986

- La reforma constitucional de 1968 estableció que las elecciones de corporaciones públicas y de presidente se efectuaran el mismo día. Así se hizo en 1970 y 1974. Del Acto Legislativo sobre la «pequeña Constituyente» de 1977, el único articulo que la Corte Suprema dejó vigente fue el que dispuso la celebración de esas elecciones en días distintos (artículo 14); así ocurre desde 1978.

- El análisis de las elecciones para presidente y corporaciones públicas en 1978,1982 y 1986 demuestra que los dos partidos tradicionales, liberal y conservador, mantenían hasta entonces el completo dominio del electorado, con más del 90% de los votos emitidos.

- Las votaciones para presidente fueron superiores a las de corporaciones, así: 1978 en 21.43%; 1982 en 22.14%, y 1986 en 4.59%.

- Las votaciones liberales para presidente fueron superiores a las de corporaciones, así: 1978 en 13.64%; 1982 en 12.50%, y 1986 en 9.72%.

- La votación conservadora para presidente fue superior a la de corporaciones en un 42.79% en 1978, con candidato extrapartidista derrotado; y en un 41.58% en 1982, con el mismo candidato extrapartidista triunfante. En 1986, con candidato conservador, la votación conservadora para presidente bajó en 3.14% respecto a la de corporaciones.

- La copiosa votación liberal para presidente en 1986, que superó a la ya muy alta para corporaciones de ese año, le creó al liberalismo un complejo de triunfalismo, que le permite dividirse cuando está en juego la suerte del poder.

- La escasa votación conservadora para presidente en 1986 (1'626.460 votos de mayoría de Virgilio Barco sobre Alvaro Gómez Hurtado), inferior a la de corporaciones, le creó al conservatismo un insuperable complejo de minoría, que le lleva a asumir posiciones contradictorias: Renunciar a la expectativa de poder y dividirse para Jugar a la mayor cuota de participación en un gobierno que la otorgue; y actuar sobre la base de que siendo minoría no puede aspirar a la presidencia sino promoviendo su unidad y buscando el respaldo electoral de otros partidos o de gentes sin partido, con el señuelo de un llamado programa nacional y un candidato conservador que se llame extrapartadista.

- Las elecciones de 1994 revelarán el éxito o el fracaso de estas estrategias.

 

 

El año electoral 1990

- El año 1990 fue completamente atípico en planteamientos y resultados electorales. Los guarismos de las tres elecciones ofrecen amplio campo para todo género de consideraciones.

 

RESULTADOS ELECTORALES ELECCION DE CORPORACIONES
AÑOS 1978 1982 1986
Liberales 2.203.230 (52.71%) 3.149.716 (56.41%) 3.837.960 (55.54%)
Conservadores 1.650.429 (39.48%) 2.252.601 (40.34%) 2.682.165 (38.82%)
Total 4.180.121 5.584.037 6.912.341
ELECCION DE PRESIDENTE
Turbay 2.503.681 (49.33%) Betancur 3.189.278 (46.63%) Barco 4.214.510 (58.29%)
Betancur 2.356.620 (46.43%) López M. 2.797.622 (40.90%) Gómez 2.588.050 (35.80%).
    Galán 745.938 (10.90%) Pardo L. 328.752
      Regina 11 46.811
Total 5.075.719 6.840.392 7.229.937

 

 

Congreso de 1990

- Tres hechos produjeron hondo impacto en los colombianos y determinaron la conducta de los electores el 11 de marzo de 1990: el asesinato del candidato presidencial Jaime Pardo Leal, el 11 de octubre 1987; el atentado criminal en que fue herido de máxima gravedad el candidato presidencial Ernesto Samper, el 3 de marzo de 1989, y que produjo la muerte del líder izquierdista José Antequera; y el asesinato de Luis Carlos Galán, candidato opcionado a la presidencia, el 18 de agosto de 1989.

- En las elecciones del 11 de marzo de 1990 se eligieron senadores, representantes, diputados, concejales y alcaldes. Por primera vez se escogía el candidato liberal a la presidencia en consulta popular, y con la llamada séptima papeleta, promovida por un movimiento estudiantil bajo el lema «Todavía podemos salvar a Colombia», se votaba por una Asamblea Costituyente. Esta papeleta no se escrutó legalmente.

- Los resultados de estas elecciones mantuvieron el dominio bipartidista, con el más alto registro de votos nunca antes alcanzado, y en cuanto a la consulta popular para escoger candidato liberal a la presidencia, hubo sorpresas.

- La consulta popular de 1990 fue reglamentada por el liberalismo con exigencia al ganador de mayoría absoluta de los votos emitidos, y se impuso el castigo de un determinado porcentaje cuando hubiese marcada diferencia entre los votos liberales para Senado y los de la consulta.

- Salvo algunos encuesta-dores profesionales, que le daban al candidato César Gaviria una mayoría apreciable, politólogos y comentaristas anunciaban un resultado muy estrecho, casi incierto, entre éste y el candidato Hernando Duran Dusán. Las cifras situaron a Gaviria con mayoría absoluta y tan distanciado de sus competidores, que éstos admitieron el resultado de inmediato, sin aludir al porcentaje de castigo.

 

 

EL AÑO ELECTORAL 1990

Marzo 11 Mayo 27 Diciembre 9
CORPORACIONES PRESIDENTE ASAMBLEA CONSTITUCIONAL
Liberales 4.559.157 (59.22%) César Gaviria 2.891.808 (47.24%)   Curules Votos
Conservadores 2.541.461 (33.01%) A.Gómez 1.433.913 (23.70%) M-19 19 992.613
Total 7.698.697 A.Navarro W. 755.240(12.43%) Conservadores    
CONSULTA POPULAR Rodrigo Lloreda 735.374 (12.15%) Alvaro Gómez 11    
  Total 6.048.076 M. Pastrana 5    
  ASAMBLEA CONSTITUCIONAL CONVOCATORIA Otros 4 20 977.464
César Gaviria 2.797.482 (51.54%)   Liberales 25 972.457
H.Durán Dusán 1.204.987(22.20%) 5.236.863 Evangelistas 2  
Ernesto Samper 1.028.866(18.95%) 230.080 UP 2  
A. Santofimio 232.106 (4.27%) TOTAL 5.466.943 Indígenas 2  
William Jaramillo 86.683 (1.59%)   Total 70 3.207.049
Jaime Castro 46.899 (0.86%)   Votos de no elegidos   479.041
Total 5.426.886   Total   3.686.090

 

- El porcentaje de castigo era de manifiesta procedencia, asi' no variara el resultado, pues la consulta popular arrojó 867.729 votos de más sobre los votos liberales para corporaciones. O sea que partidos distintos al liberal, en primer término el conservador, y gentes sin partido, la llamada «franja», intervinieron con alta cifra de votos en el señalamiento del candidato liberal, una cuestión que se presume interna y exclusiva de tal partido.

- En las elecciones del 13 de marzo de 1994 para Congreso, otra vez el partido liberal acude a la consulta popular para señalar su candidato, ahora sin exigencia de mayoría absoluta ni porcentaje de castigo. De nuevo partidos distintos al liberal y gentes de la «franja» pueden influir en alto grado el señalamiento del candidato liberal a la presidencia.

- El conservatismo tiene candidato presidencial apoyado por mayorías que los restantes candidatos conservadores no alcanzan a afectar en grado notorio. Esto significa que otra vez la porción mayoritaria del conservatismo puede interferir la consulta popular para señalar al candidato liberal. Los candidatos que no se someten a consulta y la "franja" también disponen de esta opción.

- La posible interferencia de la consulta popular del liberalismo ofrece en las elecciones del Congreso del 13 de marzo de 1994 una nueva modalidad, de insospechada importancia. En la elección del 8 de mayo siguiente se vota, en primera vuelta, por presidente y vicepresidente, y será muy difícil, o altamente riesgoso, que quien gane la consulta liberal prescinda para su fórmula de quien le siga en votos. Es decir, que electores ajenos al liberalismo pueden imponerle a su candidato presidencial el vicepresidente que menos le convenga, mejorando así la expectativa de candidatos que no necesitaron la consulta y disponen de plena autonomía para señalar su vicepresidente.

- Este riesgo aumenta ante los generalizados pronósticos de que en el año 1994 será muy alta la abstención, debido a la violencia, la corrupción, el desprestigio del Congreso y de la clase política, fomentado alegremente por los medios de comunicación, y la falta de credibilidad que tiene en crisis a todos los partidos.

 

Elección de presidente

- La violencia siguió cobrando vidas de líderes de izquierda y guerrilleros en proceso de desmovilizarse e ingresar a la vida civil. Los asesinatos de Bernardo Jaramillo, 22 de marzo de 1990, y Carlos Pizarro Leongómez, 26 de abril 1990, siguieron enrareciendo el clima para las elecciones de presidente el 27 de mayo.

- La elección de César Gaviria fue deplorable muestra de abstención y desinterés por los certámenes democráticos, y comienzo del agudo deterioro de los partidos tradicionales.

- La información de la Registraduría Nacional del Estado Civil sobre el potencial neto de sufragantes para cada elección es defectuosa, errática y poco confiable. En 1978 este potencial fue fijado en 11'251.178 electores; en 1982 en 13734.093; en 1986 en 15'611.274; en 1990, cuando se excluyó a quienes no hubieran votado recientemente y no se hubieran inscrito, en 13'903.324. Con esta última cifra la participación electoral en mayo 27 fue del 43.46% y la votación por Gaviria del 20.08%, habiendo colocado 1' 322.702 votos menos que Virgilio Barco, y sin alcanzar siquiera la votación de Alfonso López Michelsen en 1974.

- La convocatoria ala Asamblea Constitucional tuvo una participación del 37.66%.

- El minoritario partido conservador jugó un papel melancólico al dividirse y dejar en abandono a su candidato oficial, Rodrigo Lloreda, quien quedó por debajo de Navarro Wolf del M-19.

- Los analistas políticos atribuyeron la baja votación liberal para presidente entre otras causas, al desgaste de la consulta popular, que pudo producir la idea de que ya se había efectuado la elección. Ahora, con fuertes divisiones, candidatos renuentes a la consulta, inquietante clima de inseguridad, desgano de los congresistas elegidos, posibilidad de dos vueltas el 8 y el 29 de mayo, la amenaza de tuerte abstención aumenta 1a incertidumbre de los resultados.

 

Asamblea Constitucional

- Con esta votación llega a su máximo punto la decadencia de los partidos históricos. La Alianza Democrática M-19 se presentó como una nueva fuerza arrolladora, que obtuvo una alta votación y 19 puestos en la Asamblea. El liberalismo con muy pocos votos, empleando la estrategia de la pluralidad de listas que juegan al residuo (la llamada "operación avispa"), sacó algo más de la tercera parte de los puestos (25), mientras el conservatismo como séquito de las dos casas tradicionales enfrentadas, alvarismo y pastranismo, llegó apenas a la cuarta parte, mejorada por unos pocos independientes. Tres fuerzas residuales completan el prefijado cupo de curules (70).

- El país no quiso integrar la Asamblea. La participación de 26.22% es descalificante. Nadie tuvo poder decisorio y todo funcionó al azar de coaliciones cambiantes.

- El alvarismo, fuerza mayoritaria conservadora, tal vez para asegurar respaldo liberal en futuras jornadas, incluyó en su lista a figuras de ese partido, como la de Carlos Lleras de la Fuente, quien dio comienzo así a una muy auspiciosa carrera de delfín.

- La mezcla de matrículas partidistas contagió al M-19 que incluyó liberales y conservadores, y hasta a Francisco Maturana, director técnico de la selección colombiana de fútbol. La Unión Patriótica (UP) incorporó a sus filas de extrema izquierda la beligerancia neoconservadora de Alfredo Vázquez Carrizosa.

- Esta Asamblea Constitucional, que se volvió Constituyente omnipotente y omnímoda, de la que sin ambages se dice que sobornada y presionada prohibió la extradición, expidió nueva Constitución y clausuró el Congreso.

 

 

Elección de Senado 1991

- Primer Senado elegido por circunscripción nacional. El liberalismo con su "operación avispa", pese a la baja votación, logró holgada mayoría de curules. El pastranismo, en su modalidad de "andresismo", mejoró la votación pero no alcanzó las curules esperadas. El alvarismo cayó estrepitosamente en votos y curules. Ambas alas conservadoras comprobaron que no sirve electoralmente incluir liberales en sus listas. Los conservadores independientes, también con "operación avispa", mejoraron el cupo de curules.

- El M-19 tuvo un espectacular fracaso en votos y curules y también probó la inutilidad de elegir liberales y conservadores.

- Las fuerzas residuales, con cupo fijo de dos curules para los indígenas, baja de votación en los evangelistas y la UP, y presencia de otros tres grupos, lograron exigua participación.

- La "operación avispa" va a enfrentar ahora el desaliento que para la multiplicación de listas significa la ley electoral 84 de 1993, que niega el subsidio de $ 500 por voto, a la lista que obtenga menos de la mitad de los votos de la lista que haya alcanzado curul con el menor residuo, y la obliga a pagar 150 salarios mínimos mensuales.

 

 

SENADO

1991 Oct. 27

  Curules Votos
Liberales 58 2.349.033
40 no elegidos   235.235
    2.584.268
Conservadores    
Andrés Pastrana    
(Nueva Fuerza D). 8 436.562
Enrique Gómez H.    
(Salvación Nacional) 5 234.358
Otros 14 562.128
16 no elegidos   160.753
    1.393.801
M-19 9 454.467
Indígenas 3 86.825
UP 1 69.339
Evangelista 1 67.882
Laico 1 49.792
Metapolítico 1 31.080
Cristiano 1 27.296
Total 102 5.322.844