1924
José Eustasio Rivera
En estas Navidades
de 1924 los colombianos recibieron un regalo inapreciable con la publicación
de la novela de José Eustasio Rivera, La Vorágine, puesta
en circulación desde el 23 de diciembre. Todavía están
frescos en la memoria del público los sucesos del Putumayo
en 1910 y la guerra con el Perú en 1911, originados en los
abusos y crueldades cometidos por la Casa Arana contra los caucheros
colombianos y los indígenas de la región, explotados
sin misericordia por los Arana, que se amparan en el respaldo del
gobierno peruano. La Vorágine de José Eustasio Rivera
recoge esos episodios, que el novelista describe con minuciosa fidelidad,
apoyada en una imaginación poética y exuberante capaz
de atrapar las duras realidades de la vida en el Putumayo, y que sirven
de escenario a las aventuras de Arturo Cova, de su amada Alicia y
del cauchero Clemente Silva, quienes terminan “devorados por
la selva”. La Vorágine se convierte de inmediato en un
éxito, no sólo en Colombia, sino en el mundo. El New
York Times la califica de novela excepcional y su autor deviene en
celebridad universal. Motivos de sobra para declararlo, sin competencia,
personaje del año.
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1925
Arturo
Acevedo Vallarino
Dramaturgo, periodista,
ensayista, empresario de teatro, odontólogo y apasionado
por el cine desde los días en que presenció en Bogotá,
hacia 1916, el estreno de El nacimiento de una nación, de
David W. Griffith, don Arturo Acevedo Vallarino ha tenido la obsesión
de hacer largometrajes con producción y temas nacionales.
Ya el año pasado escribió el guión de y dirigió:
La tragedia del Silencio, Nido de Cóndores y Rafael Uribe
Uribe, y en los primeros siete meses de 1925, con la financiación
del magnate antioqueño Gonzalo Mejía, realizó
el soberbio largometraje Bajo el cielo antioqueño, que ha
recibido las mejores críticas de la prensa y del público,
y que se tiene como el primer paso en firme hacia la creación
de la industria colombiana de cine y como el primer aporte colombiano,
en regla, al séptimo arte. En el filme participaron Arturo
Acevedo, como director y guionista, y su hijo Gonzalo como director
de fotografía. Después don Arturo Acevedo organizó,
con sus hijos, la Compañía Cinematográfica
Colombiana, que se dedicó a la producción de noticias
fílmicas y documentales. Don Arturo Acevedo ha ganado con
creces el título de personaje del año.
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1926
María
Cano
Designada el año pasado en Medellín por asociaciones
de obreros, artistas y trabajadores, como Flor del Trabajo, María
Cano ha honrado este título con una intensa e ininterrumpida
labor en defensa de las clases trabajadoras. Ha recorrido el país
dictando conferencias por doquier, señalando la corrupción
de las clases dirigentes, advirtiendo contra el neocolonialismo
que están imponiendo los Estados Unidos, y propugnando por
una legislación que favorezca los intereses de quienes viven
de su trabajo honrado. Al aprobarse en noviembre de este año,
por el Tercer Congreso Obrero Nacional, reunido en Bogotá,
la creación del Partido Socialista Revolucionario (PSR),
María Cano fue aclamada como un símbolo de las nuevas
ideas políticas y aplaudida a su ingreso al salón
de sesiones. Acababa de presidir en Venadillo una conferencia de
carácter socialista que pedía la aplicación
de los tres ochos: 8 horas de trabajo, 8 horas de descanso y 8 horas
de estudio, como base de una transformación social en Colombia.
Al convertirse en la precursora de la emancipación femenina
en Colombia, María Cano merece ser proclamada personaje del
año.
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