El campeón de la Primera Vuelta, en 1951, Efraín Forero, -a la derecha- y el puntero de
la segunda, en 1952, el francés José Beyaert - en la mitad-, aprovechan una pausa
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Efraín Forero, José Beyaert y
Ramón
Hoyos Vallejo
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José Gómez del Mora, Rubén Darío Gómez y Hernán Medina
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Roberto 'Pajarito' Buitrago, Martín 'Cochise' Rodríguez y Javier Suárez
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Pedro J. Sánchez, Pablo Hernández y Rafael Antonio Niño
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Alvaro Pachón, Miguel Samacá y Patrocinio Jiménez
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Alfonso Flórez Ortiz, Fabio Parra y Cristóbal Pérez
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Lucho Herrera, Pablo Wilches y Oliverio Rincón
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Alvaro Sierra, Carlos Jaramillo y José González
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Miguel Sanabria, José Castelblanco y Carlos Contreras
Héctor Iván Palacio
Fotos archivo El Tiempo
Los campeones
de la vuelta
1a. 1951 Efraín Forero Cundinamarca
2a. 1952 José Beyaert Francia
3a. 1953 Ramón Hoyos Vallejo - Antioquia
4a. 1954 - Ramón Hoyos Vallejo - Antioquia
5a. 1955 - Ramón Hoyos Vallejo - Antioquia
6a. 1956 - Ramón Hoyos Vallejo - Antioquia
7a. 1957 José Gómez del Moral España
8a. 1958 - Ramón Hoyos Vallejo - Antioquia
9a. 1959 Rubén Darío Gómez Risaralda
10a. 1960 Hernán Medina Antioquia
11a. 1961 Rubén Darío Gómez Risaralda
12a. 1962 Roberto Pajarito Buitrago Boyacá
13a. 1963 Martín Cochise Rodríguez Antioquia
14a. 1964 - Martín Cochise Rodríguez Antioquia
15a. 1965 Javier Suárez Antioquia
16a. 1966 - Martín Cochise Rodríguez Antioquia
17a. 1967 - Martín Cochise Rodríguez Antioquia
18a. 1968 Pedro J. Sánchez Tolima
19a. 1969 Pablo Hernández Cundinamarca
20a. 1970 Rafael Antonio Niño Boyacá
21a, 1971 Alvaro Pachón Cundinamarca
22a. 1972 Miguel Samacá Cundinamarca
23a. 1973 Rafael Antonio Niño Boyacá
24a. 1974 Miguel Samacá Cundinamarca
25a. 1975 Rafael Antonio Niño Boyacá
26a. 1976 Patrocinio Jiménez Boyacá
27a. 1977 Rafael Antonio Niño Boyacá
28a. 1978 Rafael Antonio Niño Boyacá
29a. 1979 Alfonso Flórez Ortiz Santander
30a. 1980 - Rafael Antonio Niño Boyacá
31a. 1981 Fabio Parra Boyacá
32a. 1982 Cristóbal Pérez Boyacá
33a. 1983 Alfonso Flórez Ortiz Santander
34a. 1984 Lucho Herrera - Cundinamarca
35a. 1985 - Lucho Herrera Cundinamarca
36a. 1986 - Lucho Herrera Cundinamarca
37a. 1987 Pablo Wilches Cundinamarca
38a. 1988 - Lucho Herrera Cundinamarca
39a. 1989 Oliverio Rincón Boyacá
40a. 1990 Gustavo Wilches Cundinamarca
41a. 1991- Alvaro Sierra Boyacá
42a. 1992 Fabio Parra Boyacá
43a. 1993 Carlos Jaramillo Antioquia
44a. 1994 José González Boyacá
45a. 1995 José González Boyacá
46a. 1996 Miguel Sanabria Boyacá
47a. 1997 José Castelblanco Boyacá
48a. 1998 José Castelblanco Boyacá
49a. 1999 Carlos Contreras - Caldas
50a. 2000 Héctor Iván Palacio - Antioquia
Los Super
escarabajos
Rafael Antonio Niño,
seis vueltas (1970, 1973, 1975, 1977, 1978. 1980)
Ramón Hoyos Vallejo, cinco vueltas (1953, 1954, 1955, 1956, 1958)
Martín Cochise Rodríguez, cuatro vueltas (1963, 1964, 1966, 1967)
Lucho Herrera, cuatro vueltas (1984, 1985, 1986, 1988)
Los ganadores por Departamentos
Boyacá, 18 vueltas (1962, 1970, 1973, 1975, 1976, 1977, 1978, 1980, 1981, 1982,
1989, 1991, 1992, 1994,1995, 1996, 1997, 1998)
Antioquia, 13 vueltas (1953, 1954, 1955, 1956, 1958, 1960, 1963,1965, 1965, 1966,
1967, 1993, 2000)
Cundinamarca, 11 vueltas (1951, 1969, 1971, 1972, 1974, 1984, 1985, 1986, 1987,
1988, 1990)
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Desde hace más de medio siglo, en que
arrancó la Vuelta a Colombia en bicicleta, el ciclismo forma parte de la vida cotidiana y
de las sanas pasiones de los colombianos; sin embargo esta pasión germinó y comenzó a
desarrollarse un siglo atrás
Los
Velocipedistas
M
ultitudes,
al principio incrédulas, y después movidas por el más grande entusiasmo, invadieron las
calles en las distintas ciudades del país, el 7 de octubre de 1970, para celebrar la
primera hazaña mundial del ciclismo colombiano, realizada por el antioqueño Martín
Cochise Rodríguez, quien había roto ese día la marca mundial de la hora,
impuesta el año anterior por el danés Morgens Frey Jensen. Nadie esperaba que nuestro
pedalista lograra tal proeza y por lo mismo la sorpresa fue dos veces mayor. El ciclismo
nacional se había universalizado. Al año siguiente Cochise ejecutó una
segunda hazaña al obtener en Varese, Italia, el campeonato mundial de ciclismo aficionado
en la especialidad de 4. 000 metros persecución individual. En 1980 el santandereano
Alfonso Flórez refrendó la calidad de nuestros ciclistas ganándose nada más y nada
menos que el exigente Tour de LAvenir en Francia, nunca antes conquistado por
ningún ciclista no europeo.
Si bien esos días de gloria ya están lejanos y con seguridad volveránhay
que recordar que los primeros pedalazos se dieron en Colombia a comienzos de la última
década del siglo XIX y que entonces no se denominó escarabajos a los ciclistas, sino
velocipedistas, pues velocípedo se llamaba la bicicleta debido a que el aparato podía
ser de tres o de dos ruedas, y el que se montaba en él lo impulsaba por medio de pedales.
Los primeros velocípedos que llegaron a Bogotá provocaron más fastidio que intenciones
deportivas. En abril de 1894 un diario de la capital informa que un velocipedista bastante
chambón se metió por un embaldosado, asustó a señoras respetables y recibió varios
coscorrones de sus indignados maridos que es de lamentar no hayan sido más
fuertes, comenta el periódico. Otro diario, dos días luego, hace un comentario
más favorable: Con gusto hemos visto circular por la ciudad varios velocipedistas.
Este género de sport está hoy en Europa en grande auge. Los velocipedistas tienen
círculos, sociedades, periódicos, escuelas, velódromos y no sé cuántas cosas más. Es
uno de los ejercicios más provechosos y más elegantes. En los climas fríos sobre todo
el velocípedo es muy saludable. Desearíamos se generalizara su uso entre nosotros. En
los Diciembre sería grato ver a nuestros jóvenes pasear en los lugares de verano en
velocípedo, en vez de hallarlos tras los mostradores de las cantinas.
Ganó el comentario positivo, y el 22 de julio del mismo año de 1894 hubo por primera vez
carreras de velocípedos en Bogotá, con premios al vencedor. Dos años después la venta
de bicicletas (es decir, de vehículos de pedal de dos ruedas) era en Bogotá un negocio
excelente, y tenían más pedido las de marca Columbia y Hartford. En diciembre de 1897 se
anunció que los ciclistas estaban de plácemes por la construcción en la capital, no de
uno, sino de dos velódromos, uno en la Plaza de Los Mártires y otro en la Quinta de la
Magdalena, junto a la pista para carreras de caballos y al ground del Polo Club.
Decididamente comenta una revistaentramos por el camino de las
diversiones civilizadas y del sport útil para el desarrollo del hombre y la conservación
de la salud. Ojalá que entre los ciclistas se formaran dos clubes distintos, uno para
cada velódromo, que aseguraran por la competencia el buen éxito de la afición al
pedaleo.
La
fiebre del ciclismo
Los velódromos se inauguraron a mediados
de 1898 con una asistencia de público impresionante, que obligó a programar carreras
todos los sábados y domingos e incluso a adaptar como pista ciclística la del Hipódromo
de la Gran Sabana. En febrero de 1899 más de seiscientas bicicletas cruzaban Bogotá en
todas direcciones y ni siquiera el invierno pudo bajar la fiebre del ciclismo que se
apoderó de los bogotanos. Para celebrar las fiestas patrias del 20 de julio se
programaron en el Hipódromo de la Gran Sabana, y en el Velódromo Central carreras de
ciclismo por cuadrillas, que se realizaron con total éxito, no obstante el nerviosismo
que reinaba en la ciudad por los rumores persistentes sobre una guerra civil que
estallaría de un momento a otro. Mientras tanto, en el día de Bogotá, el 6 de agosto,
hubo cinco carreras en el velódromo de La Magdalena, y se ofreció para el ganador, como
premio, la primera bicicleta de carreras, marca Cleveland, llegada al país (véase
recuadro). La temporada de carreras de 1899 terminó el 20 de agosto con una batalla de
flores y la participación de elegantes señoras ciclistas que demostraron una asombrosa
capacidad de pedaleo. El domingo 3 de septiembre las señoritas ciclistas fueron
agasajadas por sus rivales varones con un suntuoso paseo, y se concertó una carrera de
ciclistas desde Bogotá al Puente del Común, con el objeto de fijar el récord y
conocer al champion de los sportman. No se pudo efectuar esa carrera, porque a los
pocos días se alzaron en armas los liberales y las batallas de flores fueron reemplazadas
por combates de sangre y fuego.
La
primera Vuelta
Ni aun la guerra consiguió disminuir la
pasión de los colombianos por la bicicleta. En las capitales, en los municipios, en los
caminos y veredas, la bicicleta era la reina y señora. Las informaciones sobre el gran
Tour de France o Tour de LAvenir, iniciado en 1901, no hacían sino incrementar el
entusiasmo, y las pruebas entre Bogotá y Tunja, Tunja y Bucaramanga, Medellín y Sonsón,
por entre los barriales más ásperos, se hicieron frecuentes; pero un evento organizado
como el Tour o el Giro italiano, no vino a concretarse hasta medio siglo más tarde, en
1951.
La idea de la Vuelta a Colombia venía cocinándose desde 1940. Una de las tantas
paradojas colombianas era la de cómo resultaba imposible organizar una vuelta ciclística
en un país donde el ciclismo constituía, junto con la política, una de las pasiones a
la que los ciudadanos le daban más vueltas. Nadie se atrevía a medírsele al evento,
nadie atinaba a concretarlo y a nadie se le había ocurrido pedir un patrocinio Y la de la
vuelta a Colombia, como todas las iniciativas importantes que hubo en nuestro país hasta
finales de los setentas, nació alrededor de unos tintos y unos tragos en una de las mesas
del Café Pasaje, entre noviembre y diciembre de 1950, en plena violencia política. Los
periodistas de El Tiempo, Pablo Camacho Montoya y Jorge Enrique Buitrago, Mirón, junto
con Efraín Forero, Donald W. Raskin, Guillermo Pignalosa y Mario Martínez, Remolacho, le
propusieron al jefe de redacción de El Tiempo, Enrique Santos Castillo, que su periódico
auspiciara y organizara la primera Vuelta a Colombia. Al principio Enrique Santos Castillo
tuvo dudas. Estaba bien una carrera entre Bogotá y Tunja, pero una vuelta a
Colombia eran palabras mayores. Efraín Forero le propuso hacer una
prueba entre Bogotá y Manizales para demostrar la viabilidad de su propuesta.
Hizo la prueba, convenció a El Tiempo, y dicho y hecho, el 5 de enero de 1951 arrancaron
de la Avenida Jiménez de Bogotá 35 participantes que debían cubrir en diez etapas un
recorrido de 1.254 kilómetros.
La competencia fue un logro incomparable. El país se paralizó durante quince días,
pendiente de los principales detalles, transmitidos por la emisora Nueva Granada, en la
voz de Carlos Arturo Rueda C., quien con su estilo peculiar hacia más emocionante la
carrera. Efraín Forero fue el primer campeón de la Vuelta a Colombia, y Carlos Arturo
Rueda lo bautizó como El Zipa Indomable.
Los
escarabajos
Para la Segunda Vuelta, en 1952, el
entusiasmo era indescriptible. Sobraron los patrocinadores y los organizadores, y con el
fin de darle más categoría a la competencia, fueron invitados ciclistas europeos, entre
ellos el francés José Beyaert, que demostró la experiencia y la habilidad de cincuenta
años de ciclismo profesional cumplidos por el Tour de LŽAvenir, y ganó cómodamente el
segundo campeonato de ciclismo colombiano. Entonces emergió uno de los primeros
fenómenos de este deporte, Ramón Hoyos Vallejo, quien ganó las siguientes cuatro
vueltas, y fue bautizado, también por Carlos Arturo Rueda, el escarabajo de la
montaña. Por extensión en adelante los ciclistas colombianos fueron conocidos e
identificados como los escarabajos.
Antioquia se convirtió en dómine de la vuelta entre 1953 y 1967, pruebas ganadas todas
por velocistas antioqueños, risaraldenses o caldenses, con excepción del año de 1962 en
que el boyacense Roberto Pajarito Buitrago puso una solución de continuidad
al reinado paisa.
Al terminar el siglo XX, la Vuelta a Colombia completó cuarenta y nueve certámenes
ininterrumpidos, que año por año han brindado a los colombianos emociones imperecederas,
tanto en el interior del país como en el exterior, con dos marcas mundiales impuestas por
Cochise Rodríguez y un Tour de LAvenir ganado por Alfonso Flórez (véanse
recuadros). Como heredero de ellos, en los comienzos del siglo XXI, surgió el antioqueño
Santiago Botero, y es de esperarse que en la nueva centuria el ciclismo colombiano
brillará con hazañas semejantes a las de sus precursores, los escarabajos inmortales.
El Clásico RCN
Paralelos a la Vuelta a Colombia nacieron otros eventos ciclísticos, entre los cuales el
de mayor importancia ha sido el que se conoce como Clásico RCN., iniciado en Antioquia,
en 1961, con el patrocinio de Radio Cadena Nacional, y cuyo primer recorrido fue la Doble
a Jericó, con salida y entrada en Medellín. De evento local, en poco tiempo el Clásico
RCN se convirtió en competencia nacional, en la que participan los más importantes
pedalistas colombianos. El primer ganador del Clásico fue Rubén Darío Gómez, el
tigrillo de Pereira (véase recuadro)
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