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GUANAHANI:
¿DONDE QUEDABA?,
500 Años del Descubrimiento de América
Por: Gustavo
Vargas Martínez
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Tomado de:
Revista
Credencial Historia.
(Bogotá - Colombia). Edición 28
Abril de 1992
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Cualquiera que contemple en un mapa la ruta seguida por Colón en su primer viaje se
sorprenderá al constatar que, al salir de la isla Gomera, aquel 8 de septiembre de 1492,
se enrumbaron las tres naves hacia el poniente, casi en línea recta, por el paralelo 28
norte. Ese rumbo sólo lo podía trazar un piloto experto o un conocedor que hubiera hecho
el viaje. En los dos casos, esa era la ruta de quien sabía a dónde iba. En ninguno de
los tres viajes posteriores repitió Colón la misma derrota.
Recorrieron las naves
más de 800 leguas, pero Martín Alonso Pinzón estaba dispuesto a navegar hasta dos mil.
En cambio, está probado que Colón quiso regresar cuando se sobrepasaron las 700 leguas,
no por temor a la marinería inquieta, sino porque sus cálculos estaban errados y Cipango
parecía dejada atrás. A los 34 días de navegación avistaron una primera pequeña isla,
en la madrugada el día 12: Waana Hen-I ("he ahí tierra", como dijeron
en hebraico el judío converso Juan Rodríguez Bermejo y Luis de Torres, intérprete de la
expedición). Colón anotó de su Diario que la isla se llamaba Guanahaní, en lengua
indígena (!).
Se ha estudiado la
ubicación de esa enigmática isla. Para la mayoría de los investigadores (Morison y
Mc Elroy, por ejemplo) aquella islita está en la Lucayas, y hoy se llama Watling Island,
situada a 24º 25' de latitud norte y 74º 30' de longitud. El colombiano Mauricio
Obregón ha confirmado la vieja hipótesis de que esta fue la misma isla a la que Colón
llamó San Salvador. Si así fue, es impropio que hoy tenga el nombre del pirata inglés
Watling, aunque desde 1926 haya recuperado oficialmente el nombre que le dio el Almirante.
Pero no todos confirman esa hipótesis. Martín Fernández de Navarrete, en 1825, aseguró
que Guanahaní era en realidad la isla Gran Turco, cerca de las islas Caicos. Varnhagen,
en 1864, la identificó con la isla Mayaguana, al noroeste de las Caicos; Fox, en 1882,
propuso las islas Fortune de las Bahamas, y Judge, en 1986, señaló a Samana Cay como la
isla de arribo. Ultimamente, Ame Molander sugirió que Egg Island podría ser el lugar
preciso, pero aún quedan otras hipótesis: Cat, Conception, Plana Cays, East Caicos.
Colón sabía que
navegando hacia poniente, en línea recta, llegaría a Catay, donde gobernaba al norte el
Gran Can, y al suroeste el Preste Juan, eventuales aliados en la lucha ecuménica que los
Reyes Católicos habían planeado como un dique estratégico a la propagación del Islam;
que allá, en los confines del mundo, había un lugar reservado para enclaustrar a los
judíos, también expulsados de España en ese 1492; que esa tierra firme era la India
Oriental, tal como aparecía en el mapamundi de Martello (1489), cartógrafo del Papa
Inocencio VIII; que para llegar hasta esas tierras lejanas debía navegar más de 700
leguas, y por ello llevó doble conteo de la ruta cumplida; y que, sabiendo la derrota,
vientos y corrientes marinas, porque había conocido la bitácora de Sánchez de Huelva,
podía calcular el tiempo de la navegación. Todo eso lo sabía. ¿Por qué, entonces, no
aceptar que frente al magno proyecto de llegar a la opulenta India Oriental "a dar la
embaxada de Vuestras Altezas a aquellos príncipes y cumplir lo que me habían
mandado", que era concertar una alianza antiárabe, la modesta y perdida islita de
Guanahaní turbó completamente el gran plan?.
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