Ficha bibliográfica
Titulo:
Instrumentos líticos y de metal utilizados en la manufactura de piezas metálicas conservadas en los museos
Edición original: 2005-05-27
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-27
Creador: Banco de la República




INDICE




Solo conozco una aguja en plata, marcada como Nazca en la colección, sin fecha, que por su dureza y punta fina es perfecta para la técnica del satinado (tallas muy finas verticales y horizontales creando un fondo al diseño) tan frecuente en los diseños de los vasos de plata Chimú (Foto 25 y 25a). La aguja no tiene ninguna perforación ni fue hecha con la intención de funcionar realmente como una aguja de coser. En cambio funciona perfectamente para el satinado, especialmente al trabajar plata sobre plata. El Museo tiene también un molde de cerámica único en el que se ajustan instrumentos de joyería como cinceles y agujas, procedente de lea, encontrado en excavación (Foto 26).

Foto 25.

 

Foto 25a.

 

Foto 26.

El museo tiene otros cinceles que aunque de tamaño un poco superior, bien pudieron ser usados en orfebrería, los cuales muestran un gran desgaste en los filos (M 78, 14/104). El M-78 termina en una curvatura muy especial, sugiriendo que bien pudo ser usado para marcar distancias consecutivas en una hoja de metal o para sujetar alguna pieza mientras se trabaja. Otra pieza tiene una parte del filo arqueada como si se utilizara para presionar sobre un hilo de sección circular

 

Conclusiones

El conocimiento del uso de las herramientas nos puede ayudar a entender los procesos tecnológicos en los que se usaron y reconocer la habilidad del orfebre. El conjunto de piezas mostradas aquí nos enseña muchas cosas. Todas las herramientas están hechas para un uso determinado, pudiéndose diferenciar varias categorías según el peso, el diseño y composición. Todas, a pesar de su dureza, están extraordinariamente bien pulidas y tienen un peso y forma apropiados para manipularlas. Algunas están hechas aprovechando la forma original de cantos rodados o guijas de roca volcánica, algunos de estos asociados con depósitos aluviales. Otras rocas proceden de afloramientos ígneos posiblemente de la Sierra que es donde más se dan en el Perú.

Se pueden diferenciar grupos, y entre ellos las que son para un uso de impacto y trabajo fuerte y constante (percutor fuerte). Para estas prefirieron usar rocas volcánicas, algunas silificadas, en trabajos como el martillado y laminado a partir de un lingote; es decir para las fases iniciales del trabajo, teniendo las rocas todas una alta dureza y estando muy pulidas para no dejar marcado el golpe. Esta faceta es la más percutiva y aquí entrarían todas las catalogadas como verdes y algunos martillos de basalto.

Otro grupo de piedras serían las usadas para trabajos más precisos dentro de una fase de retoque. Son herramientas de más precisión, fabricadas por el artesano para trabajos específicos y precisos. Es el caso de la L-2740 utilizada exclusivamente para embutir. Solo el fabricar una herramienta así es una obra de arte, pues a pesar de su dureza le han dado una forma muy peculiar. En este grupo entrarían las catalogadas como "negras", "granates" y "marrones" Son herramientas para ser usadas en trabajos más artísticos, más de diseño, sugiriendo que trabajan con motivos muy complejos o pequeños y exquisitos.

Quizás las técnicas empleadas por los orfebres del Perú, tan diferentes a las otras culturas americanas, les hizo crear herramientas más sofisticadas que, por ejemplo, si solo trabajaran una técnica como la cera perdida tan usada en Colombia o América Central. Esta complejidad de las técnicas desarrolladas en los Andes Centrales llevaría también a una especialización de los artesanos según la cual trabajarían, y quizás aquí se sustentaría una división social por tipos de trabajos desempeñados: laminadores, joyeros, engastadores, embutidores, plateros, etc.

También se debe tener en cuenta en este estudio que estamos hablando de herramientas hechas de rocas, pero hay todo un trabajo en piedras preciosas y semipreciosas usadas para adornar los trabajos de metal, como el mosaico de las orejeras Mochica, los tocados de los tumis, los adornos para los ojos de las máscaras y otros objetos suntuarios. Esto implicaba también un gran conocimiento de los minerales como la crisocola, malaquita, sodalita, turquesa, esmeralda, lapislázuli, etc. y su utilización en técnicas decorativas.

Un estudio complementario a esta investigación del material lítico se hará estudiando los mapas geológicos y posibles canteras de las piezas de las que conozcamos su procedencia, y de esta manera estudiar su origen utilizando técnicas no destructivas del material arqueológico o de las muestras geológicas, y con estos datos estaremos preparados para lanzar hipótesis acerca de la procedencia de la materia prima y si había o no intercambio.

En cuanto al materia metálico, podemos ver que guarda mucha similitud con lo dicho acerca del material lítico.  Son herramientas muy precisas, fáciles de manipular y para trabajos muy finos y técnicas muy concretas.  La mayoría de los instrumentos son vaciados y parecen trabajados en frío. Un estudio más profundo será tema para otro manuscrito donde se detallarán análisis de dureza, uso, metalografías, tal como se ha hecho para las herramientas de piedra.
 

 

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