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INDICE
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En Colombia se usaron principalmente el oro de aluvión y las
aleaciones de oro y cobre (tumbaga) y oro, cobre y plata
(generalmente la plata como parte del oro aluvial). Estas
aleaciones fueron utilizadas desde aproximadamente el siglo X a.C.
en la región Sinú y desde el siglo IV a.C. en la región Quimbaya.
Las minas auríferas de Colombia se ubican en las cordilleras
Occidental y Central, en los ríos que drenan hacia la vertiente del
Pacífico, al nororiente de la Sierra Nevada de Santa Marta y en los
Llanos Orientales. Existen minas de cobre en los departamentos del
Cesar y Arauca, en la Cordillera Oriental y en la Central. El cobre
nativo fue explotado por algunos grupos indígenas como los Muiscas
del altiplano Cundiboyacense, quienes debieron beneficiar las minas
de Moniquirá, y por los habitantes de la región de Valledupar
También es posible que los indígenas emplearan minerales de cobre
para extraer el metal, pero sólo recientemente se iniciaron
estudios metalúrgicos de piezas de cobre que permitirán afirmar con
certeza si se usaron estos productos. Los orfebres prehispánicos de
Colombia también trabajaron la plata y el platino en menor
proporción. Sólo se han hallado objetos de plata en Nariño, al sur
del país, similares en técnicas y formas a piezas ecuatorianas y
peruanas (existen yacimientos de plata en la Cordillera Central).
En las zonas de Tumaco, Calima y Chocó, donde existen yacimientos
de platino, se han encontrado narigueras martilladas de este metal,
mezclado con oro (Plazas de N. y Falchetti de S.,1978(b):
l2-l6).
El Occidente de México, finalmente, es una región donde se
localizan depósitos abundantes de metales nativos (cobre, plata,
oro) y de minerales de plata (argentita, proustita y otros), de
cobre (óxido y sulfuro de cobre) y mineral de hierro y arsénico ó
arsenopirita (Hosler, 1994: 3,12,10, 16). La metalurgia del
occidente de México usó el bronce estañífero y el bronce arsenical.
Hacia el 1200-1300 d.C. los metalurgos se interesaron por el color
del metal. Usaron varias aleaciones de cobre (cobre-estaño,
cobre-arsénico-estaño, cobre-plata) para fabricar campanas, pinzas
y otros objetos rituales y suntuarios. En muchos casos el elemento
con que se hizo la aleación plata, estaño, arsénico-, se encuentra
en proporciones suficientes para transformar el color del
artefacto. También usaron bronces arsenicales o estañíferos para
fabricar herramientas pesadas (Hosler, 1994: 45).
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Fig. 5. Muestra 8. Colgante
zoomorfo de cola levantada, MO2023. Antioquia. 3.4 cm largo por 3.5
cm de ancho
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Fig. 6. Muestra 9. Nariguera con
prolongaciones ascedentes, MO275. Procedencia desconocida. 1.3 cm
de alto por 4.8. cm de ancho
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Fig. 7. Muestra 10. Colgante
zoomorfo doble, MO6039. Procedencia desconocida. 7.3 cm de alto por
4.3. cm de ancho
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Fig. 8. Muestra 11. Collar de
cuentas en forma de insecto y de rana, MO63. Procedencia
desconocida. 2.4. por 1.1 cm de ancho, en promedio
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Fig. 9. Muestra 12. Remate de
bastón en forma de venado bicéfalo, MO7405. Majagual, Sucre. 9.9 cm
de largo por 7.8 cm de alto
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Fig. 10. Muestra 13. Colgante
sonajero en forma de cabeza humana, MO6403. San Marcos, Sucre. 7.0
cm de alto por 9.6 cm de ancho
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El uso de las aleaciones binarias de cobre (cobre cobre-plata y
cobre-estaño) fue introducido al occidente de México hacia el 1200
d.C. o un poco antes, mientras que en la zona andina de Suramérica
se usaron antes del 850 d.C. Estas aleaciones fueron luego
elaboradas en la zona usando recursos locales. Artefactos de
cobre-plata se encontraron en Bernard (Guerrero), en El Chanal
(Colima), en Urichu y Milpillas en Michoacán (Hosler, 1994: 112,
171, 177, 179).
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