Ficha bibliográfica
Titulo:
Cronología de la metalurgia Colombiana
Edición original: 2005-05-27
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-27
Creador: Banco de la República




INDICE




Cronología de la metalurgia colombiana

CLEMENCIA PLAZAS

Remate de bastón con la representación de un pelícano, elaborado hace más de 700 años pon los orfebres del área Sinú.

|Abstract: The thirty-six carbon 14 dates associated pre-Columbian gold objects from Colombia, mentioned in this article, mostly reinforce the known data or make the existing chronology more precise. The early dates obtained for the Sinú region in north-western Colombia, if con firmed, would make us reconsider the history of American metallurgy, currently thought to have originated in the Peruvian highlands around the fifteenth century BC, from where it spread gradually to the north, with dates of between the seventh and fifth centuries BC for Colombia and Ecuador, the first centuries after Christ for Panama and Costa Rica, and the seventh to thirteenth centuries AD for Mexico. These dates are still uncontested for the ham mered items but, if the Sinú dates of aprox. X century BC are confirmed for cast items in gold and in «tumbaga» alloy, we could think in the possibility of a different center of experimentation and diffusion for these techniques. In the southwest region of Colombia, the earliest dates (associated with Tumaco hammered gold sheets and wires) are from the eighth century BC. From about the fifth century BC to around the fifth to seventh centuries AD metai-working becomes increasingly important in the Calima (Ilama and Yotoco), Malagana and San Agustín areas. It is then replaced, especially in the valleys of the Calima and Cauca rivers, by a different tradition of goldwork known as Sonsoide; this tradition has simpler forms and a smaller repertoire of items and continues up to the Spanish Conquest. In the Nariño area between the fifth and fifteenth centuries AD, the metalworking techniques include hammered items of copper and copper-arsenic, silver, gold and gilded «tumbaga»; the Piartal style in particular has a high degree of technical cornplexity. According to the new dates, in ¡he northern pan of the country gold items were first cast from around the X century BC to the XV AD and gilded castings were made in the Quimbaya region from the IV century BC to the IV AD. Also on the northern region, the contemporaneity of the early Quimbaya and Sinú styles was con firmed (III - II BC. to V - VI AD) as well as the early goldwork of the Sierra Nevada de Santa Marta (Nahuanje) and that of the Central High Plateau of the Eastern Cordillera (in the Bogotá and  Tunja areas). This fact partially explains the mutual influences, which is also evident in the Initial and International styles of Panamá and Costa Rica. The metal production of the four major archaeological regions of the north of Colombia also shows a clear break around the fifth century AD. However, in contrast to the southwest where the changes were very abrupt, de late Quiznbaya, Sinú (serranía), Tairona and Muisca goldwork nourish (ruin the previous styles in the area, creating distinctive technical and iconographical characteristcs. This apparent «continuity of northern Colombia and adjacent Central American go production suggests a long period of interaction. This continuity would reinforce the possibility of American cast rnetallurgy having developed, very early and independently from the south, its oven distinctive tradition.

La metalurgia prehispánica de Colombia es una de las más variadas, elaboradas y complejas de América tanto desde el punto de vista tecnológico como iconográfico | 1 . En la mayor parte del territorio del país se han hallado objetos de orfebrería, con excepción de las tierras bajas de la Orinoquía y la Amazonía. Estas piezas pertenecen a trece estilos diferentes definidos por varios estudiosos según sus características formales, tecnológicas e iconográficas (ver Pérez de Barradas, 1954, 1958, 1965; Plazas, 1975, 1978, 1980, 1987; Falchetti, 1979, 1987, 1995; Plazas y Falchetti, 1978; Uribe, 1987, 1991; Archila, 1996).

La falta de conocimiento sobre los contextos arqueológicos de la mayoría de piezas de orfebrería dificulta su ubicación cronológica precisa. El saqueo de sepulturas indígenas se inició desde el siglo XVI con la guaquería de los ricos ajuares contenidos en los túmulos funerarios de la región del Sinú en las llanuras del Caribe; desde allí se expandió esta práctica a todo el territorio nacional y aún prevalece (Plazas y Falchetti, 1978: 2).

Aunque en Colombia las investigaciones arqueológicas se han incrementado durante las últimas décadas, aclarando ciertos aspectos de las sociedades que produjeron orfebrería, ninguna se ha ocupado de ubicar talleres metalúrgicos y la excavación de tumbas con ajuares funerarios de orfebrería sigue siendo un hecho casual. Esta desafortunada circunstancia impide que contemos con mayores evidencias sobre el desarrollo de la metalurgia en Colombia.

Desde 1994, el Museo del Oro inició el Proyecto de fechamiento de orfebrería, con el objeto de datar los estilos cuya ubicación cronológica precisa se desconocía, aumentar la cantidad de fechas absolutas para los que poseían pocos datos cronológicos y fechar en lo posible piezas de cerámica asociadas a procesos de tecnología metalúrgica.

Durante la búsqueda y evaluación de muestras realizada en conjunto con los laboratorios que ofrecen datación de materiales orgánicos e inorgánicos se encontraron algunas dificultades como la ineficacia de la termoluminiscencia para datar núcleos de arcilla y carbón de piezas metálicas fundidas ya que este método requiere datos sobre las condiciones ambientales de los sitios donde los objetos fueron enterrados y muestras del suelo de los alrededores inmediatos a los elementos en cuestión.

El proyecto, hasta el presente, se ha concentrado en la datación radiocarbónica de materiales orgánicos asociados a piezas de metal, como cordones o fajas de algodón usados para suspenderlas, madera, o núcleos de arcilla y carbón que aún se conservan en e! interior de objetos fundidos. De 47 muestras enviadas, 11 resultaron no aptas debido a dificultades para aislar el carbón datable. Los resultados de las 36 muestras fechadas se integran aquí con la información publicada de fechas asociadas a metalurgia, para obtener un panorama cronológico más completo (Cuadros Nos. 3 y 4). Se elaboraron análisis metalográficos de 16 de las piezas fechadas, para conocer de manera precisa su composición y las técnicas de manufactura empleadas (ver Cuadro 5).

En la primera parte del trabajo que sigue se hace una breve reseña del desarrollo de algunos de los principales aspectos de la metalurgia americana. Luego se presentan los resultados hasta ahora obtenidos, se discuten dentro del contexto arqueológico particular con el que se relacionan y se evalúa su aporte. Los comentarios sobre la técnica de elaboración resultan de un análisis visual de los objetos. Para su definición más precisa se remite al lector, en los casos pertinentes, al cuadro No. 5 de análisis metalúrgicos.

La metalurgia colombiana en el contexto americano

Hasta ahora, en América, las evidencias más antiguas asociadas con metalurgia corresponden al año 1500 a.C., en la región de Andahuaylas, al sur de la sierra peruana, lo que ha permitido afirmar a varios autores que la metalurgia surgió en la zona definida por Lechtman como "Area Metalúrgica Andina" (sur de Colombia, Ecuador y Perú) y que de allí se habría esparcido hacia el norte y el sur (Lechtman, 1988: 344). Esta fecha está relacionada con pequeñas láminas de oro martilladas halladas con herramientas que posiblemente se usaron para su n y con cuentas de lapislázuli que fueron encontradas en un entierro como ofrenda funeraria (Grossman, 1972). En Ecuador, las evidencias de metalurgia más temprana, de 500 a.C. a 800 d.C., pertenecen al Período Chorrera en Salango, asociadas también con material martillado en oro, plata y cobre (Hosler, 1994: 106).

En el suroccidente colombiano tenemos que la fecha más antigua asociada con orfebrería hasta el momento conocida, 470 ± 90 d.C., calibrada entre 795 - 205 a.C., proviene del área Tumaco - La Tolita y se relaciona con fragmentos de láminas de oro martilladas. Estos materiales podrían ser desechos del trabajo de fabricación de pequeños adornos (aplicaciones, narigueras u orejeras) característicos del área durante la fase Tumaco - Inguapí (500 a.C. - 300 d.C. aprox,). Es interesante anotar que dichos materiales no fueron fundidos ni son desechos de fundición. En el suroccidente colombiano, como en el área andina hacia el sur, las fechas más antiguas asociadas con orfebrería se relacionan con piezas sencillas, generalmente láminas de oro martilladas (ver muestras Nos. 1 y 2). Durante la misma época, se experimentaba con aleaciones de cobre-plata y de cobre-plata-oro.

Cuadro 1

 

1 La preocupación del actual Gerente del Banco de la República, Dr. Miguel Urrutia, por la amplitud de los rangos de antigüedad de las culturas metalúrgicas colombianas, estimuló el proyecto que dio origen a este trabajo. Agradezco de manera especial a Sonia Archila, arqueóloga del Museo del Oro por sus aportes: son suyos el resumen de la metalurgia colombiana en el contexto americano y la recopilación inicial de información sobre las fechas asociadas a metales publicadas con anterioridad. Fue, además, mi asistente en la coordinacion del proyecto durante varios años y lo enriqueció con sus comentarios. Agradezco igualmente a Ana Elena Alfonso y su equipo del Departamento Técnico Industrial del Banco de la República por su apoyo técnico, y a Juanita Saénz Obregón y María Alicia Uribe por su paciencia para ayudar a verificar información. Darden Hood, director del laboratorio Beta Analytic Inc. amablemente calibró las fechas incluidas en los cuadros 3 y 4.

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