|
Avances de
investigación
De la manera de
labrar los plateros
FRAY BERNARDINO DE SAHAGUN
Nota. Consideramos de interés publicar en el contexto de este
Boletín el aparte de los documentos Náhuatl allegados por fray
Bernardino de Sahagún para su Historia general de las cosas de
Nueva España, donde los propios indígenas mexicanos describe
minuciosamente el proceso de vaciado a la cera perdida. Los
oficiales que labraban oro y plata se dividían en dos o tres
especialidades: unos eran los martilladores, amajadores o batihojas
que («labran el oro de martillo») y «no tienen más oficio que batir
el metal fino, adelgazarlo, con piedras extenderlo donde sea
necesario y laminarlo»; « otros se llaman ajustadores» que Sahagún
considera artistas porque al parecer repujaban, ensamblaban y
engastaban; «otros se llaman tlatlalianime que quiere decir que
asientan el oro o alguna cosa en el oro o en la plata y estos son
verdaderos oficiales que por otro nombre se llaman tolteca» y son
«los fundidores» del metal fino. Los dibujos originales y el
dictado hechos por los principales indígenas datan de 1548 a 1561;
la obra española de Sahagi de 1582, no contiene este texto que fue
traducido del Náhuatl por el padre Angel María Garibay para la
edición de 1956 por Editorial Porrúa (tomo 3, págs. 67-72). Los
dibujos que publicamos provienen de la copia del Códice Florentino,
muy posterior.
Aquí se declara en qué manera hacían algo los fundidores de
metales preciosos. Con carbón, con cera diseñaban, dibujaban algo:
con lo que fundían metal precioso, sea amarillo, sea blanco.
Con esto daban principio a su arte. Primeramente el que presidía
les repartía carbón. Primero lo muelen bien, lo hacen polvo, se lo
reducen a menudo polvo.
Y ya que lo han molido, luego lo juntan, lo mezclan con un poco
de lodo de ollero, el que es pegajoso, con el que hacen ollas. Con
esto desaparece, desbasta, hace pegajoso al carbón, con esto se
endurece, se adelgaza.
Y cuando lo han acabado, de igual manera hacen la-minillas, las
tienden al sol, y otras laminillas hacen de semejante manera que
ponen al sol.
En dos días se secan, se resecan, se enjutan, se endurecen.
Cuando se ha secado bien, cuando se ha endurecido, luego se graba,
se moldea el carbón con una navajilla de metal.
Si se comienza la figura de un ser vivo, de un animal, se graba,
no más se sigue la semejanza, se imita lo vivo, para que en ello
salga lo que se quiere hacer.
Supóngase que es un huasteco, un vecino: tiene su nariguera, su
perforación de la nariz, su flecha en la cara, su cuerpo pintado
con navajillas de obsidiana ( tatuado) : enteramente así se dispone
el carbón al irse raspando, al irlo labrando cuidadosamente.
Se toma de cualquier cosa que se trata de ejecutar: como es su
natural y su apariencia se dispondrá.
Sea (verbigracia) una tortuga: exactamente así se dispone el
carbón: su caparazón con que se irá moviendo, su cabeza que sale de
dentro de él, que se mueve, su pescuezo y sus manos, como que las
está extendiendo.
O sea un pájaro el que va a salir del oro: enteramente así se
tallará, así se raspará el carbón: de modo que adquiera sus plumas,
sus alas, su cola, sus patas.
O sea un pescado que se va a hacer: enteramente así se raspa el
carbón: adquiere sus escamas, sus aletas, así se acaban, y así está
parada su cola bifurcada.
O bien, se ha de hacer una langosta acuática, o una lagartija;
se le ponen sus manos, sus patas (en esta forma) se labra el
carbón. Cualquier cosa que se ensaye hacer, un animalillo o un
collar de oro que se ha de producir, con cuentas como semillas, con
campanitas al borde, cosa de artificio, engalanada de flores.
Cuando se acaba de grabar el carbón, cuando se ha esculpido,
luego se hierve la cera, mézclase con incienso blanco de la tierra
(copal), con el cual se endurece bien. Enseguida se purifica, se
tamiza, para que con esto caiga su suciedad, su tierra, su lodo de
la cera.
Y cuando ya está lista la cera, luego en una laja se adelgaza,
se hace lámina con un rodillo de madera. Esa piedra laja es muy
lisa, sumamente lisa, en la cual se adelgaza y lamina (la
cera).
Y cuando se ha adelgazado bien, como una telaraña, que ya no
tiene grumos ni bolillas en parte alguna, luego se pone en el
carbón, se extiende sobre la superficie; pero no se pone sin gran
cuidado, sino con tiento, poco a poquito se va cortando, se va
despedazando, de modo que entre en los huecos; se pone en las
estrías, en las cavidades y entradas, se embute donde se ha labrado
el carbón; con un palito se va pegando.
Y cuando se ha acabado de poner por todas partes la cera, luego
se tiende polvo de carbón en agua sobre la superficie de la cera.
Se muele bien, se pulveriza el carbón; un poco grueso se tiende en
la superficie de la cera.
Y una vez que se ha hecho esto, otra vez se le pone una capa con
que se reviste por completo y se cubre enteramente, con lo cual ya
es el momento de dejar la obra con que se ha de fundir el oro.
Esta capa es puramente carbón, mezclada con barro pegajoso, no
muy molido, sino basto.
Cuando se ha cubierto y revestido lo que se moldea, por dos días
aún se seca, y luego se le pone el tubo para el oro, también hecho
de cera; ése es el tubo que se le hace al oro.
Por allí ha de entrar cuando es derretido y otra vez con él se
conécta. Se dispone el crisol, también es de carbón, de hechura
ahuecada. Luego así se toma el carbón; allí es cuando se funde y
liquida el oro, con lo cual luego entra el tubo de comunicación,
con esto se entuba por allí y corre. Se pone en el suelo.
Cuando se ha fundido el artefacto, el collar que se intentó, o
cualquiera de las cosas mencionadas, se pule con un pedrusco, y
cuando ya se ha pulido, es cuando se le da un baño de alumbre.
Otra vez entra al fuego, con el cual se calienta, y cuando ha
sido sacado, una vez más se baña, se restriega con el que se llama
«remedio del oro» . Esto es solamente como una tierra amarilla: se
mezcla con un poco de sal, y con ésta se perfecciona, se pone muy
amarillo el oro.
Y luego se desnuda, se frota, con lo cual se hermosea mucho, y
viene a brillarmucho, a resplandecer, a echar fulgores de sí.
***
Dicen que antaño solamente andaba el oro y de él disfrutaban. Lo
fundíanlos aurífices y hacían collares de él.
Por su parte los batihojas lo laminaban y adelgazaban: se
empleaba para las insignias militares. No había aún plata: rara vez
se hallaba; aquí o allá se dejaba ver, con lo cual era muy
apreciada.
Pero ahora todo es plata. Quieren el oro y es muy tenido en
precio.
Los plateros, lo mismo los de fundición que los batihojas, ahora
al hacer algo de plata, requieren un metal rojo, aunque solamente
para que sirva de base a la plata, para colocar plata en el; con
ello chapean y emplastan.
Que si sola la plata se funde y se usa, no más se hace pedazos
el artefacto al lavarlo, no es consistente en todas sus partes, ni
se compagina en donde están colocadas las aplicaciones.
Antaño los batihojas solamente se dedicaban a batir el metal
fino; lo hacían maleable, lo adelgazaban muy bien y lo pintaban con
rayas negras.
En primer lugar, les escribían (el objeto) los trabajadores de
pluma, luego ellos lo dibujaban con un pedernal; iban siguiendo el
contorno de la línea negra, de modo que quedara escrito y dibujado
con el pedernal; le hacen realces, le van haciendo lentamente los
realces, para que quede tal como es el modelo.
Ahora, en donde quiera que se necesita su obra, ya sea de
pintura de plumas, ya sea de artefacto de plumas, se requiere que
se les asocien y se les enseñe a los aurífices los artistas de la
pluma. De esta manera labran todo lo que quieren unidos a los de
arte plumaria.
Ahora, al hacer alguna cosa los aurífices, necesitan de arena,
arena fina. Después que la han conseguido, la muelen, la remuelen,
y también la mezclan con pegamento.
Luego la extienden en la misma forma que extienden el lodo, para
que en ellasalga, en ella se imprima cualquier cosa que han de
hacer.
En dos días se seca; cuando se ha secado bien, con un fragmento
de tiesto se raya, se raspa, se restriega; con ello queda lisa la
superficie. Enseguida se traza el grabado con un punzón de metal,
como en otro lugar está declarado.
Como en dos o tres días queda acabado, compuesto y perfeccionado
el artefacto. Cuando se ha terminado, se le pone encima polvo de
carbón en agua,y con pegamento se fija el carbón en la
superficie.
Tras eso, luego se hierve la cera, se le mezcla incienso blanco
de la tierra(copal), como se declaró.
Cuando se ha enfriado y está clarificada, luego se adelgaza en
una laja con unrodillo de palo, que se hace rodar sobre ella.
Enseguida se le aplica encimauna capa de lodo, con la cual se
moldeará el oro (al fundirse), en figura de cualquier objeto que se
ha de hacerse, sea un jarro, o un sahumerio, quellaman
«perfumador».
Al pintar y disponer una buena pintura principalmente es muy
apta la cera; esto principalmente lo hace el pintor artístico, con
esto se hace obra de arte, pues principalmente primero en alguna
parte se hace el molde de cera.
Cuando se ha preparado todo, en ella se aprieta el molde, pues
en él se hallala impresión de cualquier artificio vgr. un ala, una
cola de pájaro, o una flor,o una rama de planta, o cualquier cosa
de hermoso aspecto.
Se va apretando, se va pegando con un palito que llaman «punzón
de palo».Como en dos días se ajusta, se compone. Cuando se ha
ajustado, por todas partes se le pega cera, para extender luego en
la superficie polvo de carbón con agua.
Cuando se ha secado, es precisamente cuando se le ponen las
tapas, de puro carbón basto, con lo cual se reviste totalmente el
molde. Como en dos días se seca.
Luego se le pone en la cera el llamado tubo de contacto, es
cilíndrico, primeramente se redondea: éste es el conducto por donde
ha de entrar el oro. Puesto el tubo, luego se van poniendo los
crisoles en que se ha de derretir el oro.
Cuando todo se ha dejado listo, como va dicho, luego se pone en
el fuego, se calienta totalmente: allí sale, arde la cera que se
halla dentro, la que se había puesto.
Cuando ya se fue la cera, cuando ardió, luego se enfría: es
entonces cuandose coloca sobre la arena burda.
Es cuando, por fin, se funde, entra al crisol, se pone en el
carbón, y el oro que allí entra por otro lado en un cucharón se
derrite. Allí acaba todo esto, con esto queda hecha la obra.
Cuando ha nacido, se ha fundido y ha sido hecho el artefacto,
luego va a unbaño de alumbre, en un cazo de cobre, en el cual
hierve a borbollones.
Y si en alguna parte está rota la obra, o se dañó, en el momento
de remediarla. Se pega con soldadura y luego se raspa con una
azuelilla y con ella se pule.
Otra vez se mete a donde está el alumbre, se le aplica alumbre,
y después selimpia, se pulimenta, queda bien limpia.
|