Ficha bibliográfica
Titulo:
Fundición tradicional campesina en la costa del Ecuador
Edición original: 2005-05-27
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-27
Creador: Karen E. Stothert




INDICE




Fundición tradicional campesina en la costadel Ecuador

                                                                      |    |KAREN E. STOTHERT

 


Los últimos fundidores de bronce en la península de Santa Elena, en el suroeste del Ecuador, fabrican estribos, espuelas, y otros artefactos campesinos empleando técnicas distintas y sorprendentes (Figuras 1-2). Estos artesanos tradicionales producen objetos similares a les fabricados por otros fundidores andinos, pero se destacan por el uso de la técnica de cera perdida. No es seguro que esta tecnología contemporánea tenga raíces en la época precolombina, pero el estudio detallado del trabajo de los artesanos actuales contribuye al entendimiento de las técnicas prehistóricas. Los fundidores trabajan en el campo con suma destreza pero sin equipos sofisticados. Es llamativo que en el último periodo prehistórico los artesanos manteños de la misma región se destacaran por su metalurgia.

La técnica de la cera perdida fue bien desarrollada en el periodo precolombino en Méjico, centroamérica y sudamérica, y los procesos fueron observados por algunos cronistas del siglo dieciséis y han sido documentados por arqueólogos e historiadores (Bray 1978; Bruhns 1972; Eastby 1966; Howe 1986; Plazas y Falchetti de Sáenz 1979). Temprano en el periodo colonial técnicas europeas para trabajar el metal fueron adoptadas en la región andina:los artesanos adoptaron el uso de cajas de arena y moldes de dos partes para sacar las formas de los artefactos campesinos. Estos procedimientos todavía son comunes entre orfebres y otros fundidores campesinos en Perú, Ecuador y Colombia (Duarte 1978; Punin 1992; Valencia 1978; Espinosa 1987). Sin embargo el uso de la antigua técnica de la cera perdida solo se observa en el campo de la costa suroeste del Ecuador.

La historia de la fundición en Santa Elena

Es posible que la tecnología que se observa en algunos recintos en la península de Santa Elena tenga origen en el periodo prehispánico. Había grandes fundidores en la ultima época aborigen (la Manteña: véase Estrada 1957; Holm 1978, 1983; Meggers 1966; Lizarraga l946 Pizarro 1965; Gomara 1946 [1552] Cieza de Le6n 1973 [1553]: 325; Benzoni 1985). Además, sabemos que la fundiciòn campesina sí persistió a través del periodo colonial: algunos documentos mencionan que en Santa Elena en el año 1785 había un curandero y brujo que «labraba la cera» e hizo estribos y «otras menudencias» (Laviana 1989: 123). Ya que la tecnología de los artesanos campesinos del siglo veinte tiene muchos rasgos de origen europeo, es curioso que estos fundidores utilicen moldes de cera y no las cajas de arena refractaria como hacen en todas partes.

 

 


Se desconoce la historia del uso de modelos de cera para la fabricación de objetos de bronce en el Ecuador. Es posible que esta técnica fuera una invención independiente local, o que fuera adoptada en el siglo XIX cuando algún campesino aprendió las técnicas de algún joyero o platero, y que esta persona las modificara para poder producir artefactos utilizados por la gente rural. Por otro lado, es posible que la tecnología actual sea una herencia cultural que radica desde la época aborigen. Es importante destacar que la península de Santa Elena está en el limite sur de la distribución de la abeja nativa sin aguijón (familia Meliponidae). Esta abeja almacena la miel en la tierra en unas bolitas de cera de color oscuro: esta cera es apta para hacer modelos. Desde la época colonial los campesinos de la costa central del Ecuador y la península de Santa Elena han proveído la cera al mercado regional (Descripción de la Gobernación de Guayaquil 1973 [1605]:89, Laviana Cuetos 1984: 74-75, nota 56). Junius Bird (1979) observó que en la época prehistórica se utilizaba la técnica de la cera perdida solo en la zona donde se presentaba la abeja mencionada.

En resumen, los fundidores de Santa Elena viven en una región geográfica que tiene una tradición destacada de producción metalúrgica; los fundidores campesinos no emplean las técnicas europeas utilizadas por otros artesanos andinos que fabrican de los mismos artefactos, más bien en Santa Elena emplean una técnica que era importante en la época precolombina (la de cera perdida); y por último, los fundidores de Santa Elena explotan una materia prima importante y tradicional (la cera de abejas de la tierra). Estos hechos apoyan la hipótesis de continuidad en la tradición metalúrgica desde la época aborigen hasta la presente.

anterior | índice | siguiente