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INDICE
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Después del examen preliminar, se realizaron otros análisis. Las
láminas de metal se identificaron como piezas de cobre martillado
con una capa dorada solo sobre la cara exterior. Muestran varios
tipos de deterioros físicos: bordes desportillados, faltantes,
rajaduras en la superficie y en los bordes. En la capa dorada hay
incrustaciones sobre la superficie de material no identificado
posiblemente relacionado con el terreno donde fue hecho el
hallazgo, y en algunas áreas la capa dorada se está levantando.
El metal está virtualmente mineralizado, el cobre que queda es
muy poco debido a la transformación química que afectó su
integridad estructural, causando fragilidad al material. Los
siguientes son los productos de la corrosión presentes sobre el
objeto: malaquita, algunas veces botryoidal, una pequeña cantidad
de azurita, óxidos de cobre marrones y morados probablemente
cuprita; no se observaron evidencias de la enfermedad del bronce en
análisis realizados con Microscopio de Barrido Electrónico (SEM) y
Expectrometría de rayos-X de Energía Dispersa (EDS).
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En la superficie interior del ornamento está presente un tipo de
corrosión de diferente naturaleza. De color azul pálido y
apariencia polvorosa, la cual parece estar asociada, según los
análisis hechos con SEM y EDS, a un producto de la corrosión que
tiene gran cantidad de cobre y fósforo en proporciones 2-1 .
Finalmente con el análisis de difracción de rayos-X14 se identificó
probablemente como Cornetite Cu3PO4(OH)3, un fosfato de cobre
básico producido posiblemente por el contacto del cráneo con el
cobre durante el entierro ( Foto 8). Pelo humano fue identificado
en el examen bajo el microscopio estereoscópico de l0x a 70x
aumentos (Foto 9), así como también la presencia de una fibra de
origen vegetal la cual no ha sido analizada.
La malaquita, carbonato de cobre básico, es uno de los productos
finales de la corrosión del cobre. La malaquita se presenta como
una capa dura de color verde, con apariencia de esmalte; se
encuentra también comúnmente como parches incrustados en forma de
burbujas llamada malaquita botryoidal y tiene una estructura radial
fibrosa (Foto 10). Cuando se ataca el cobre, sus iones emigran
sobre la superficie del oro, antes de depositarse como capas de
malaquita. En el caso del ornamento, las sales de cobre en solución
provenientes del substrato de cobre pasaron como iones a través de
la superficie exterior depositándose posteriormente sobre la capa
de oro como un revestimiento verde.
Estas sales y óxidos productos de la corrosión, se formaron
posiblemente debido a las condiciones del entierro-. El ornamento
sepultado por más de mil trescientos años, probablemente se
conservó al estar dentro de un ambiente húmedo pero en una
atmósfera estable, a pesar de haber estado en contacto directo con
la humedad de la tierra. Desafortunadamente poco o nada se conoce
de las condiciones del entierro.
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