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INDICE
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Modo 7
Saurio extendido con patas
plegadas
Las piezas de oro más antiguas que se conocen con esta forma
particular de representar al saurio, proceden de Sitio Conte
(figura 6c). Cooke y Bray (1985) atribuyen al Grupo Internacional
de orfebrería algunos de estos pendientes (por ejemplo, figura
16a). Vasijas estilo Cubitá incorporan esta imagen (figura 6a y b),
cuyo uso continúa en los posteriores estilos Conte y Macaracas (
figura 6e). Dentro del periodo abarcado por estos estilos, el
saurio forma una constante que se reproduce en diferentes medios,
tales como concha, hueso, piedra y marfil. Una virtual réplica de
los saurios del Grupo Internacional se identificó en Cerro Juan
Díaz, labrada en piedra jabón (figura 6d).
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Figura 8 a-Labbé, 1995: figura 106,
pág.104. Estilo Macaracas.
b-Labbé, 1995: figura 37a, pág.40.
Estilo Macaracas.
c-Labbé, 1995: figura 111,
pág.108.Estilo Macaracas.
d-Labbé, 1995: figura 44, pág.43.
Estilo Macaracas.
e-Ladd, 1964: figura 136, pág.60.
Estilo El Hatillo.
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La concha se convirtió en un material preferido para estas
efigies, como las que provienen de los sitios El Indio y La Cañaza,
en el sur de la península de Azuero (Ichon, 1980: figura 89, pág.
282 y nuestra figura 6f)(véanse además, los colgantes de Cerro Juan
Díaz ilustrados en Cooke y Sánchez H., este número : figuras 6d y
8i). Figuras aplicadas del saurio decoran algunas ollas las cuales
aparecen en las mismas tumbas de Playa Venado donde también se
encontraron vasijas de estilo Cubitá (Luis A. Sánchez H.,
observación personal). Ejemplares similares se reportaron en el
archipiélago de las Perlas (Linné, 1929: figura 16a) y guardan
estrecha similitud con iconos representados en los cascos repujados
de oro provenientes del Darién (Lothrop, 1937: figura 110).
Representaciones análogas del saurio extendido con patas
plegadas aparecen también en el Sitio Conte, en colgantes de hueso
y marfil relacionados especialmente en los contextos con cerámica
Macaracas (por ejemplo, Hearne y Sharer, 1992: láminas 24 y
25).
Modo 8
Tortuga
El tema de la tortuga, en su forma más realista, aparece en
ornamentos de oro y concha procedentes de Sitio Conte (figura 7f) y
Playa Venado ( figura 7e) en los mismos contextos arqueológicos en
que predominan los estilos Cubitá o variedades transicionales entre
éste y Conte. Sobresalen en estas dos imágenes elementos anatómicos
que identifican los iconos como especies marinas, por ejemplo,
patas delanteras mucho más grandes que las traseras. Las
representaciones pintadas, si bien presentan un cuerpo redondo o
triangular que simboliza el caparazón, tienden a ser más abstractas
enfatizando espirales opuestas emergentes de la cabeza o la boca
(figura 7 a-d y Cooke y Sánchez H., este número: figura 7c).
Modo 9
Cabeza de saurio con hocico
enroscado
Este icono tipifica los conjuntos metalúrgicos de Panamá de
desarrollo más reciente: el Grupo Veraguas-Gran Chiriquí (Bray,
1992: figura 3.5), el Grupo "Openwork" (ibid: figura 37, arriba),
el Grupo Conte (ibid: figura 3.9) y el Conjunto Parita (ibid:
figura 3.10a, pág. 44). El saurio con hocico enroscado repercutió
fuertemente en los diseños de las vasijas policromadas Macaracas
(figura 8a-d), algunas de las cuales son casi réplicas de los
ornamentos de oro repujados de las tumbas más recientes de Sitio
Conte (Lothrop, 1937: figuras 107 y 108). Los diseños primarios de
las vasijas Macaracas asocian frecuentemente la cabeza de saurio
con cuerpos humanos (figura 8d). En ocasiones se representa
solamente la cabeza (figura 7c). La presencia de un pendiente con
doble cabeza de saurio (Bray, 1992: figura 3.12, pág. 46)
procedente del sitio El Caño, donde se encontraron cuentas de
vidrio europeas indica la permanencia de este icono hasta la época
del contacto. Los diseños de algunas vasijas de El Hatillo, el cual
duró hasta el siglo XVI, reproducen, simplificadamente y con el
típico trazo rectilíneo, la misma cabeza (figura 8e).
Conclusiones
La aparición de la metalurgia en el Panamá central coincidió con
el apogeo de dos estilos de cerámica pintada de la "Tradición
Semiótica de la Gran Coclé"
-Tonosí y Cubitá- los cuales abarcan desde aproximadamente el
300 hasta el 700 d.C. (fechas calibradas). Aunque muy pocas de
estas piezas han sido halladas por los arqueólogos, su iconografía
y tecnología indican que pertenecen a una provincia metalúrgica que
se extendió desde Costa Rica hasta el norte de Colombia. Los iconos
zoomorfos representados en las piezas de este Grupo Inicial son
compartidos por otros medios de comunicación simbólica, como la
cerámica pintada y las conchas. Si bien es defendible la hipótesis
de que esta iconografía influyó en la adopción de temas figurativos
en la cerámica pintada de la Gran Coclé, permanecerá muy débil
mientras no se haya ampliado la muestra contextualizada de cerámica
del estilo La Mula - al parecer, más antiguo que la metalurgia (150
a.C.-300 d.C.). Los pocos iconos zoomorfos que aparecen en esta
distintiva y bien hecha cerámica incluyen lo que parece ser un
prototipo del "ave con alas desplegadas", la que posteriormente se
vuelve muy frecuente en la iconografía local.
Todos los modos iconográficos que prevalecen en la cerámica
Tonosí y Cubitá perduran en la tradición semiótica de la Gran
Coclé, excepto el modo 9 ("cabeza de saurio con hocico enroscado")
el cual se manifiesta por primera vez en el Grupo Conte de la
orfebrería y en el estilo de cerámica del mismo nombre, los cuales
datan de después de 700 d.C. (Bray, 1992). El hecho de que este
icono no se encuentre en la orfebrería y la cerámica antecedentes
podría indicar que es un elemento autóctono que surgió después de
la introducción del simbolismo figurativo en el área.
No hay evidencia de que conchas de los géneros
|Pinctada y
|Spondylus se hubiesen usado para confeccionar ornamentos
personales antes del apogeo de la cerámica Cubitá. La iconografía
de éstos, no obstante, incluye a modos típicamente pintados en
vasijas, tanto iconos zoomorfos (ranas, batracios, tortugas,
cocodrilos y aves con alas desplegadas), como elementos
geométricos, algunos de los cuales cuando aparecen solos, podrían
ser símbolos de taxones específicos. Sería ilustrativo llevar a
cabo un análisis formal de estos símbolos geométricos.
La tortuga delata un simbolismo muy particular de los procesos
sociales que caracterizaron la época de confección y uso del estilo
Cubitá, mencionados en Cooke y Sánchez H., en este número. En
efecto, el énfasis en este y otros animales de vida acuática como
el cocodrilo y los batracios -temas comúnmente representados en
conchas marinas- alude a la importancia que el intercambio marítimo
y fluvial de estas artesanías tuvo para los habitantes de la
vertiente del pacífico panameño.
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