Ficha bibliográfica
Titulo:
¿Quién presta y quién imita? Orfebrería e iconografía en Gran Coclé, Panamá
Edición original: 2005-05-25
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-25
Creador: Luis Alberto Sánchez, Richard Cooke




INDICE




Modo 7 Saurio extendido con patas plegadas

Las piezas de oro más antiguas que se conocen con esta forma particular de representar al saurio, proceden de Sitio Conte (figura 6c). Cooke y Bray (1985) atribuyen al Grupo Internacional de orfebrería algunos de estos pendientes (por ejemplo, figura 16a). Vasijas estilo Cubitá incorporan esta imagen (figura 6a y b), cuyo uso continúa en los posteriores estilos Conte y Macaracas ( figura 6e). Dentro del periodo abarcado por estos estilos, el saurio forma una constante que se reproduce en diferentes medios, tales como concha, hueso, piedra y marfil. Una virtual réplica de los saurios del Grupo Internacional se identificó en Cerro Juan Díaz, labrada en piedra jabón (figura 6d).

Figura 8 a-Labbé, 1995: figura 106, pág.104. Estilo Macaracas. b-Labbé, 1995: figura 37a, pág.40. Estilo Macaracas. c-Labbé, 1995: figura 111, pág.108.Estilo Macaracas. d-Labbé, 1995: figura 44, pág.43. Estilo Macaracas. e-Ladd, 1964: figura 136, pág.60. Estilo El Hatillo.

La concha se convirtió en un material preferido para estas efigies, como las que provienen de los sitios El Indio y La Cañaza, en el sur de la península de Azuero (Ichon, 1980: figura 89, pág. 282 y nuestra figura 6f)(véanse además, los colgantes de Cerro Juan Díaz ilustrados en Cooke y Sánchez H., este número : figuras 6d y 8i). Figuras aplicadas del saurio decoran algunas ollas las cuales aparecen en las mismas tumbas de Playa Venado donde también se encontraron vasijas de estilo Cubitá (Luis A. Sánchez H., observación personal). Ejemplares similares se reportaron en el archipiélago de las Perlas (Linné, 1929: figura 16a) y guardan estrecha similitud con iconos representados en los cascos repujados de oro provenientes del Darién (Lothrop, 1937: figura 110).

Representaciones análogas del saurio extendido con patas plegadas aparecen también en el Sitio Conte, en colgantes de hueso y marfil relacionados especialmente en los contextos con cerámica Macaracas (por ejemplo, Hearne y Sharer, 1992: láminas 24 y 25).

 

Modo 8 Tortuga

El tema de la tortuga, en su forma más realista, aparece en ornamentos de oro y concha procedentes de Sitio Conte (figura 7f) y Playa Venado ( figura 7e) en los mismos contextos arqueológicos en que predominan los estilos Cubitá o variedades transicionales entre éste y Conte. Sobresalen en estas dos imágenes elementos anatómicos que identifican los iconos como especies marinas, por ejemplo, patas delanteras mucho más grandes que las traseras. Las representaciones pintadas, si bien presentan un cuerpo redondo o triangular que simboliza el caparazón, tienden a ser más abstractas enfatizando espirales opuestas emergentes de la cabeza o la boca (figura 7 a-d y Cooke y Sánchez H., este número: figura 7c).

 

Modo 9 Cabeza de saurio con hocico enroscado

Este icono tipifica los conjuntos metalúrgicos de Panamá de desarrollo más reciente: el Grupo Veraguas-Gran Chiriquí (Bray, 1992: figura 3.5), el Grupo "Openwork" (ibid: figura 37, arriba), el Grupo Conte (ibid: figura 3.9) y el Conjunto Parita (ibid: figura 3.10a, pág. 44). El saurio con hocico enroscado repercutió fuertemente en los diseños de las vasijas policromadas Macaracas (figura 8a-d), algunas de las cuales son casi réplicas de los ornamentos de oro repujados de las tumbas más recientes de Sitio Conte (Lothrop, 1937: figuras 107 y 108). Los diseños primarios de las vasijas Macaracas asocian frecuentemente la cabeza de saurio con cuerpos humanos (figura 8d). En ocasiones se representa solamente la cabeza (figura 7c). La presencia de un pendiente con doble cabeza de saurio (Bray, 1992: figura 3.12, pág. 46) procedente del sitio El Caño, donde se encontraron cuentas de vidrio europeas indica la permanencia de este icono hasta la época del contacto. Los diseños de algunas vasijas de El Hatillo, el cual duró hasta el siglo XVI, reproducen, simplificadamente y con el típico trazo rectilíneo, la misma cabeza (figura 8e).

 

Conclusiones

La aparición de la metalurgia en el Panamá central coincidió con el apogeo de dos estilos de cerámica pintada de la "Tradición Semiótica de la Gran Coclé"

-Tonosí y Cubitá- los cuales abarcan desde aproximadamente el 300 hasta el 700 d.C. (fechas calibradas). Aunque muy pocas de estas piezas han sido halladas por los arqueólogos, su iconografía y tecnología indican que pertenecen a una provincia metalúrgica que se extendió desde Costa Rica hasta el norte de Colombia. Los iconos zoomorfos representados en las piezas de este Grupo Inicial son compartidos por otros medios de comunicación simbólica, como la cerámica pintada y las conchas. Si bien es defendible la hipótesis de que esta iconografía influyó en la adopción de temas figurativos en la cerámica pintada de la Gran Coclé, permanecerá muy débil mientras no se haya ampliado la muestra contextualizada de cerámica del estilo La Mula - al parecer, más antiguo que la metalurgia (150 a.C.-300 d.C.). Los pocos iconos zoomorfos que aparecen en esta distintiva y bien hecha cerámica incluyen lo que parece ser un prototipo del "ave con alas desplegadas", la que posteriormente se vuelve muy frecuente en la iconografía local.

Todos los modos iconográficos que prevalecen en la cerámica Tonosí y Cubitá perduran en la tradición semiótica de la Gran Coclé, excepto el modo 9 ("cabeza de saurio con hocico enroscado") el cual se manifiesta por primera vez en el Grupo Conte de la orfebrería y en el estilo de cerámica del mismo nombre, los cuales datan de después de 700 d.C. (Bray, 1992). El hecho de que este icono no se encuentre en la orfebrería y la cerámica antecedentes podría indicar que es un elemento autóctono que surgió después de la introducción del simbolismo figurativo en el área.

No hay evidencia de que conchas de los géneros |Pinctada y |Spondylus se hubiesen usado para confeccionar ornamentos personales antes del apogeo de la cerámica Cubitá. La iconografía de éstos, no obstante, incluye a modos típicamente pintados en vasijas, tanto iconos zoomorfos (ranas, batracios, tortugas, cocodrilos y aves con alas desplegadas), como elementos geométricos, algunos de los cuales cuando aparecen solos, podrían ser símbolos de taxones específicos. Sería ilustrativo llevar a cabo un análisis formal de estos símbolos geométricos.

La tortuga delata un simbolismo muy particular de los procesos sociales que caracterizaron la época de confección y uso del estilo Cubitá, mencionados en Cooke y Sánchez H., en este número. En efecto, el énfasis en este y otros animales de vida acuática como el cocodrilo y los batracios -temas comúnmente representados en conchas marinas- alude a la importancia que el intercambio marítimo y fluvial de estas artesanías tuvo para los habitantes de la vertiente del pacífico panameño.

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