Ficha bibliográfica
Titulo:
Estudio de aleaciones cobre-arsénico. Resultados y discusión
Edición original: 2005-05-25
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-25
Creador: C. Ziobrowski- E. Cabanillas- T. Palacios-L. González




INDICE




|Resultados y discusión

La macroestructura del lingote presenta una zona segregada en la parte su­perior con gran cantidad de poros esféricos producidos por gases atrapados durante la solidificación. En la parte inferior y media del lingote también se observó porosidad, pero más pequeña, interdendrítica y de forma irregular. Este tipo de porosidad (rnicrorrechupes) se debe a la contracción del cambio de fase y típica de aleaciones con amplio rango de solidificación (Flemings, 1979). Se observó una diferencia apreciable de color entre la parte superior del lingote (plateada) y las restantes zonas (doradas). El análisis por fluorescencia de rayos X reveló una notable segregación de arsénico en la parte superior. Las mediciones arrojaron los siguientes valores:

La microestructura de las zonas central e inferior está constituida por una fase primaria o proeutéctica de solución sólida rica en cobre (Cu), y un eutéctico interdendrítico Cu-Cu3As. La zona superior exibe gran cantidad de eutéctico (Véase Figura 6). La fase primaria presenta una morfología dendrítica no-facetada (zona clara), mientras que el eutéctico es de tipo laminar.

En la figura 3 se observa un barrido de la muestra efectuado con la microsonda, donde se visualiza la variación del contenido de cobre. Se aprecia un máximo dentro de la fase rica en cobre (91-93% Cu), mientras que el eutéctico exibe valores de alrededor de 80% Cu, resultados consistentes con el diagrama de fases Cu-As (Subramanian, 1988).

 

Figura 6: Estructura de solidificación de la aleación Cu-17%As. l00x

 

Figura 7: Perfil de Cu determinado con la microsonda

La macrosegregación observada es característica de muchas aleaciones hipoeutécticas con amplio rango de solidificación, y para las cuales el soluto es menos denso que el solvente (Flemings, 197XX). En el presente caso, la aleación Cu-17% As tiene un rango de solidificación de 115°c. El arsénico tiene menor densidad (5,7 g/cm |3) que el cobre (8,9 glcm3). Durante el inter­valo 800-68SoC, el líquido interdendrítico aumenta su concentración desde 17% As hasta la composición eutéctica (20,8% As) disminuyendo su densidad. Es decir, el líquido interdendrítico se dilata durante el enfriamiento de la aleación y fluye a través del esqueleto dendrítico de la fase primaria hacia la superficie libre (parte superior del lingote).

Los valores de microdureza fueron los siguientes: 144 Hv en el eutético y 95 Hv en la fase primaria. La aleación no pudo ser plásticamente deformada en frío. En cambio, a 500°C se alcanza un deformación de 300% en pasos sucesivos.

La aleación preparada exibe macrosegregación de arsénico originada por la dilatación del líquido interdendrítico durante la solidificación y es muy quebradiza a temperatura ambiente, pero se deforma muy fácilmente en caliente.

|Comentarios finales

Teniendo en cuenta los resultados de los análisis efectuados, por ejemplo, a las piezas del Ambato que se mencionan previamente y análisis de otras piezas, surge la necesidad del conocimiento metalográfico y de fabricación de esta aleación.

Los estudios metalográficos realizados sobre una pieza pueden revelar detalles sobre su fabricación, los minerales utilizados para su fundición, los tratamientos térmicos a que se sometió, las deformaciones en caliente o en frío que sufrió durante su uso o elaboración. La realización de una metalografía en una pieza arqueológica conlleva una alteración de esta. Nuestro grupo carecía de experiencia con estas aleaciones. Industrialmente la aleación de Cu-As no tiene aplicaciones y se conocen algunos trabajos desperdigados sin detalles tales como forma de grano, maclados y otros detalles metalográficos en general. Por esta razón y con el objeto de adquirir conocimiento manual e intelectual, se planificó la realización de una alea­ción de composición eutética que sirviera para realizar una pieza de laboratorio con elementos puros. La primera duda fue acerca de la toxicidad del trabajo debido a la peligrosidad del As. Con las cantidades de metal a fundir usadas no se observaron vapores de As. Este resultado no debe tenerse en cuenta para fundiciones de mayor cantidad que las realizadas, y se recomienda especialmente tomar todos los recaudos posibles en la operación con este metal.

Una vez la pieza estuvo elaborada, se probaron los distintos abrasivos para pulida, se la atacó químicamente para revelar la estructura metalográfica y luego poder distinguir, en este caso particular, los granos eutéticos de los demás, y averiguar las formas que adquiría la solidificación. Para ello, se analizaron distintos granos con la microsonda distinguiéndose con seguridad la forma de los granos eutéticos.

Cómo son los granos deformados, y cómo se modifican sus formas con algunos tratamientos térmicos, no son preguntas que puedan contestarse analizando una pieza arqueológica. Cuando se analiza una pieza arqueológica se debe tener conocimiento previo de sus propiedades y para adquirido se ha planificado la realización de estudios metalográficos y análisis microscópico usando técnicas de análisis tales como difracción de rayos x, rnicroscopía electrónica de barrido y microsonda de aleaciones de Cu- As que barran en composición las correspondientes a las piezas encontradas. Considerando todas las posibles modificaciones que durante su elaboración y uso pudieran ser observadas en laboratorio. Uno de los interrogantes que existen es por qué sucede el cambio del As por el Sn o Zn? Se tienen algunas hipótesis que pueden ser: facilidades de yacimientos de minerales cuyas composiciones fueran ,distintas y que por alguna circunstancia fortuita pudieran ser origen al cambio producido. Existe otra conjetura que expresa un criterio de peso estético o de uso que es el que atiende al color de las piezas y todo lo que de mágico o místico implique la necesidad de cambiar la aleación por el hecho de desearse cambiar su color y que la única forma pudiera ser el reemplazo del As por el Sn. Otra razón pudo haber sido el comportamiento de las piezas ante el uso cotidiano. Para el color se están realizando en este momento una serie de aleaciones de Cu-As y de Cu-Sn a las que se les medirá su color.

Por otra parte, por ejemplo si se conociera la dureza de piezas de laboratorio con distintos procesos de elaboración, se podría por comparación evaluar piezas arqueológicas. Lo mismo con otra propiedades mecánicas. Con lo alcanzado al momento hoy se puede afirmar que con esta experiencia se tiene un grado de conocimiento casi adecuado como para realizar análisis de piezas de colección y además poder confirmar hipótesis elaborativas sobre los métodos de elaboración.

Otro conjunto de preguntas son: cómo se fundió? Cuáles fueron los minerales usados? Se podría reproducir la fusión con minerales próximos a la zona como son las inclusiones que quedan atrapadas en la matriz? Y las escorias? En fín se puede intuir que el próximo paso será la fabricación de estas aleaciones con los minerales accesibles a los lugares de los hallazgos.

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